Hondas, capuchas, reflectantes y máscaras antigases: El merchandising que ha surgido en torno a los encapuchados

Hondas, capuchas, reflectantes y máscaras antigases: El merchandising que ha surgido en torno a las movilizaciones

"¿A cuánto y dónde entregas?". Con cinco palabras La Tercera tuvo acceso a cómo se comercializan algunos productos al interior del Instituto Nacional, el Liceo de Aplicación y el Internado Nacional Barros Arana. Todas son instituciones de carácter emblemático y administradas por la comuna de Santiago.




Videos, accesorios y difusión

El video se acaba, pero algo no deja de llamar la atención: cuatro de los jóvenes que participaron tienen en su cabeza algo distinto de la tradicional capucha negra, que generalmente no es más que una polera rota envuelta en la cabeza. Se trata de capuchas de múltiples colores con el dibujo del personaje "Kusillo". A estos accesorios se les llama "tinkus".

El negocio de la anarquía: Vestirse de pies a cabeza 

Venta de tinkus

Las máscaras antigases

máscaras antigases

Adicionalmente, la página también vende accesorios, como filtros para las máscaras a $8.000 cada uno.

Armas y drogas

reflectantes

Las reacciones de los apoderad0s

Estudiantes y carabineros se enfrentan nuevamente. Fuera del liceo, Mariana Campos, apoderada de uno de los institutanos, espera fuera a que salga su hijo. Está preocupada, camina de un lado a otro, tapa su nariz con la manga de su chaleco y cuando deja de caminar, comienza a mover un pie. Sólo quiere que su hijo salga luego del liceo que además de estar habitado por docentes y estudiantes, ahora está invadido por lacrimógenas, el actuar de los encapuchados y la entrada de carabineros.

Mariana ve las imágenes de Instagram que acompañan esta nota y reacciona: "No tenía idea de esto, me acabo de enterar. Yo sabía que los niños a veces venden dulces para pagar sus cosas y eso está bien. Pero, ahora que recuerdo, la otra vez una apoderada de mi curso se tomó una selfie con una máscara antigases. Con tanta lacrimógena adentro, tiene todo el sentido que algunos chicos vendan y otros compren las máscaras".

El hijo de Mariana cursa la educación media: "Yo lo mando con pañuelos húmedos, una bufanda y unos lentes de natación para proteger sus ojos. No sabía que vendían estas cosas. Yo vi salir a chicos casi sangrando el otro día, por los gases, fue heavy".

Hasta la semana pasada Judy Valdés fue presidenta del Centro de Padres del Instituto Nacional. Consultada por lo que ocurre con este comercio, ella reacciona incrédula, pero termina aceptándolo: "No tenía idea que había venta de estos artefactos dentro del colegio, lo desconozco. Nosotros como centro de padres no nos dedicamos a buscar este tipo de investigaciones, sino a buscar soluciones concretas a nivel administrativos. No tenía idea, realmente lo desconozco. De todos modos, nosotros no tendríamos por qué estar viviendo esto si el sostenedor respondiera a todas las solicitudes de los estudiantes, así no habrían estos grupos radicalizados, con los cuales tampoco estamos de acuerdo; al igual como tampoco estamos de acuerdo con el ingreso de Carabineros al colegio".

"Es casi imposible que los inspectores estén en todos los espacios"

La Tercera se contactó con el municipio de Santiago para entender la compleja situación de que se comercialice este tipo de mercancías -incluyendo drogas- entre estudiantes y al interior de los colegios. Yoris Rojas, directora de la dirección de Educación municipal, se pronunció al respecto.

-¿Ustedes, como autoridades, están al tanto de este comercio al interior de los establecimientos?

-Sabemos que a través de redes sociales algunos alumnos coordinan la venta de estas máscaras e, incluso, al interior de los establecimientos se han logrado encontrar en poder de los estudiantes. Realizamos un monitoreo de redes sociales y cada vez que encontramos antecedentes de este tipo los ponemos a disposición de los organismos responsables.

-¿Los estudiantes pueden entrar con lo que quieran a los colegios?

-Hay algunas cosas que están prohibidas en algunos establecimientos y están estipuladas en los Reglamentos Internos de Convivencia Escolar. De todas formas, el mismo sostenedor ha señalado que se necesitan mejores sistemas de control en situaciones excepcionales, como la revisión aleatoria de mochilas o el control de carnet a los ingresos, lo que ha sido resistido por parte de la comunidad escolar en el caso del Instituto Nacional. Creemos que estas medidas podrían haber sido efectivas para disminuir este tipo de comercio ilícito.

-¿Qué pasa con la seguridad al interior de los colegios? Estas transacciones se realizan al interior de cada establecimiento en la mayoría de los casos. A plena luz del día, en lugares donde debería haber vigilancia de las autoridades internas, como inspectores.

-Los estudiantes principalmente coordinan estas ventas por redes sociales, no son visibles al interior, por lo tanto, se dificulta la labor de los funcionarios que supervisan. La transacción no demora más de un minuto. En establecimientos como el Instituto Nacional con más de 4.000 estudiantes, o el INBA que es un establecimiento con 7,5 hectáreas, es casi imposible que inspectores puedan estar en todos los espacios para evitar esto.

-¿Cómo se explica que hayan transacciones de drogas al interior de los establecimientos?

-El contexto de gran vulnerabilidad social que se vive en los establecimientos de la comuna, los hace más propensos a vivir este tipo de situaciones. Sobre todo cuando nos referimos a liceos de gran tamaño y con una matrícula numerosa, donde muchas veces se hace complejo supervisar todos los accesos, patios, pasillos y rincones a cada minuto. Nuestro personal está capacitado para denunciar a través de los canales formales en el caso de tener evidencia de algún tipo de sustancia ilícita.

-¿Van a tomar medidas?

-Sabemos de estas actividades y estamos tomando las medidas para evitar estos hechos, en ocasiones se han logrado identificar a estudiantes que se dedican a esta práctica y se han aplicado sanciones correspondientes.

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