"Queremos vivir tranquilos como familia": La historia de los padres que huyen para no entregar a sus siete hijos al Sename

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Foto: Agencia Uno.

Por orden del Tribunal de Familia de Valparaíso, emanada en abril pasado, los menores deben hacer ingreso a un hogar de institución por seis meses. Los progenitores se niegan a acatar la medida.


En la clandestinidad, prófugos y siempre con miedo. Así viven unos padres de Valparaíso a quienes se les busca intensamente por parte de las autoridades para que hagan entrega de forma voluntaria de sus siete hijos al Servicio Nacional de Menores (Sename).

Por orden del Tribunal de Familia de la ciudad puerto, emanada en abril pasado, los menores, cuyas edades son: 2, 4, 5, 6, 8 y 9 (gemelos), deben hacer ingreso a un centro de la institución por seis meses. Una orden que F.O.O.O. (38) y su conviviente Y.M.V.M. (28) no están dispuestos a cumplir, según consignó la Estrella de Valparaíso.

Desde ese entonces es que la familia "desapareció" para permanecer unida. De hecho, los niños no acuden al colegio, por miedo a que se les dé aviso a las autoridades.

La madre de los niños, Y.M, relató que hace unos tres años comenzaron sus problemas, cuando desde un consultorio alertaron al Sename que los menores no acudían a los controles periódicos.

"Sola con siete niños en la calle era muy difícil llevarlos todos juntos. No sé qué les pareció mal a ellos. De allí empezaron a hacernos vigilancia", reclama la mujer.

Los progenitores también reconocieron que, previo a vivir en la clandestinidad, por un tiempo no enviaron a sus hijos al colegio, por razones "puntuales", según argumentaron. "Todos sacaron buenas notas, arriba del 6 (...). Les va súper bien en la escuela, pero le buscan la quinta pata al gato", asegura el padre.

Pero no es todo, los padres también critican al personal del Sename por las contante vigilancia que mantuvieron sobre ellos, lo que los obligó, según indican, a vender una vivienda que mantenían camino a La Pólvora, ya que a los supervisores "no les gustó la casa porque tenía mucho barro, y que los niños pasaban encerrados. Nosotros la estábamos refaccionando para vivir bien", según explicó la madre.

Sobre la progenitora también caen acusaciones de consumo de drogas, las que niega tajantemente. "Inventan cosas como que mi suegra es alcohólica o que yo soy golpeadora de los niños y drogadicta, pero es mentira. Estoy dispuesta a hacer lo que ellos me digan, un examen de droga, lo que sea para taparles la boca", indicó.

Los padres aseguran que no poseen antecedentes penales y que cuentan con los recursos económicos necesarios para cuidar a los menores. "Están acostumbrados a nosotros y sus hermanos, nunca se han separado ni estado en un hogar. Queremos un buen abogado que nos ayude para que podamos vivir tranquilos como familia", dijo la madre.

Y.M tiene agendada una audiencia el 8 de agosto, y según lo que asegurado al citado medio, no tiene intenciones de acudir. Su temor: quedar detenida y que sus hijos sean derivados a diversos centros del Sename.

Negligencia

Al ser consultado el Sename, declinaron referirse al tema. Pero diversas fuente, citadas por La Estrella, aseguraron que el organismo constató "acciones de negligencia, violencia intrafamiliar y consumo de drogas y alcohol" de parte de los padres de los siete niños.

Pero no es todo, ya que sobre los progenitores pesaría una querella por sustracción de menores y negativa a entregar a los menores, la que habría sido interpuesta por el Sename y el Tribunal, ya que la madre legalmente no tiene el cuidado de los menores, sino que es el organismo de Estado.

Las autoridades esperaran hasta el 8 de agosto, la última instancia que le darán a los progenitores de entregar sus hijos al Sename antes de tomar otras medidas. Incluso, de no cumplir con lo encomendado por el tribunal, en el futuro arriesgarían no poder estar con los niños durante un tiempo prolongado hasta demostrar avances en su recuperación personal.

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