Las quejas de El Chapo Guzmán por su condición carcelaria en N. York

Sus abogados denuncian un trato “inhumano”, sin ningún tipo de actividad al aire libre y aislado 23 horas al día. El Chapo reclama que una bicicleta para ejercicios está en la dirección opuesta a un televisor, entonces no sabe con qué recrearse.

El narcotraficante mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera es el recluso más vigilado de todo Estados Unidos. O al menos así lo describen sus abogados, que a través de una serie de documentos y cartas judiciales, denunciaron las “inhumanas” condiciones en las que se encuentra el líder del cartel de Sinaloa.

A fines de enero, el capo mexicano fue extraditado desde Ciudad Juárez al Centro Correccional Metropolitano, una temida y “austera” cárcel federal de máxima seguridad, que en el corazón de Manhattan alberga a algunos de los reos más peligrosos del mundo.

Desde entonces, Guzmán ha emitido distintas quejas, a través de su defensa, por sus estrictas condiciones de confinamiento. Su juicio, fue programado recién para el 16 de abril de 2018 por un juez de Brooklyn.

En un documento al que tuvo acceso La Tercera, se detalla cómo Guzmán no tiene permitido ningún tipo de actividad al aire libre. El líder narco estaría 23 horas diarias en su celda, de seis por 3,6 metros.

Su “habitación” está ubicada en la planta 10 de la División de Internamiento Especial, una zona exclusiva para 12 internos que requieren una vigilancia extrema. Guzmán y los otros reos están vigilados constantemente por cámaras de seguridad. En algunas celdas, las luces casi nunca se apagan.

Los abogados Michelle Gelernt y Michael K. Schneider, denunciaron una “ausencia de aire fresco y limpio, la absoluta ausencia de luz del sol, y la falta de toda actividad al aire libre”.

Los reos sí tienen una hora para estar en una sala de recreación que tiene una bicicleta fija, un televisor y una ventana con vista a Manhattan.

Pero los abogados de Guzmán reclaman que la bicicleta está en la dirección opuesta a la televisión. El narco mexicano tiene que debatirse entre estar de pie durante su hora de recreación y ver el programa que el staff seleccione o ejercitarse y escuchar la televisión. Sus abogados alegan que tampoco tiene libertad para elegir qué ver.

“Al señor Guzmán se le impuso algún tipo de limitación en la programación, sólo tiene permitido ver un programa de naturaleza sobre un rinoceronte y una película o serie de televisión que han sido repetidas varias veces”, dice el documento.

En el ala donde se encuentra “El Chapo”, los reos tampoco están autorizados a hablar entre ellos y raramente se encuentran cara a cara.

Guzmán sólo puede recibir a sus abogados y le han negado contacto con su familia, incluida su esposa, la ex reina de belleza Emma Coronel. Según sus defensores, la lejanía con su mujer ha afectado su proceso de decisión sobre la contratación de asesoría privada. Tampoco tiene permitido hablar con la prensa.

Los abogados están solicitando el ingreso de un investigador de la organización Amnistía Internacional para analizar las condiciones carcelarias.

Sin embargo, según detalla el diario The New York Times, Guzmán recibe visitas casi diarias de un ejército de abogados, investigadores e intérpretes, privilegio que no todos los reos de esta ala tienen.

Los fiscales federales estadounidenses han defendido en distintas ocasiones las restricciones impuestas al narcotraficante, debido a su historial de fuga. Guzmán se escapó dos veces de una cárcel de máxima seguridad en México, primero en un carro de lavandería y luego a través de un túnel de un kilómetro.

El documento deja en evidencia que los abogados de Guzmán sí han logrado algunos avances en sus quejas. El reo ahora tiene permitido comprar seis botellas pequeñas de agua cada dos semanas. Guzmán se había quejado que el agua de la llave le afectaba la garganta, por lo que necesitaba tener acceso a agua mineral. También pudo recuperar su reloj, el que le fue arrebatado, dice, sin ningún tipo de explicación.

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