Antártica: soñar en grande



SEÑOR DIRECTOR

El rompehielos ucraniano “Noosfera”, después de cumplir tareas de relevo y apoyo logístico a su base Vernadsky en la Antártica, busca un puerto seguro en el mar austral donde guarecerse hasta que finalice el conflicto con Rusia.

Esta demanda se puede extrapolar a una necesidad permanente de tiempos de paz, para los buques científicos que operan en la Antártica en el período estival. Es una oportunidad que debemos aprovechar si queremos ser la puerta de entrada a la Antártica, como lo disponen nuestra Política y Estatuto Antártico (2021). Para ello, no basta con construir un puerto de aguas abrigadas en Punta Arenas, sino que, además, se requiere una especie de dársena donde puedan “invernar” los buques científicos de diferentes banderas que, por condiciones climáticas, operan en la Antártica solo hasta fines de marzo.

Una dársena con el debido apoyo logístico, con capacidad para cuatro o cinco buques, permitiría ahorrar los desplazamientos de ida y regreso a sus países de origen, permaneciendo seguros en Punta Arenas hasta reanudar las operaciones antárticas cada diciembre.

Miguel A. Vergara Villalobos

Presidente Liga Marítima de Chile

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