Opinión

Entrevista al Presidente

DIEGO MARTIN/ATON CHILE

El Presidente Kast dio una larga entrevista a la radio T13. Conversó con los periodistas por 52 minutos, en un tono distendido, cómodo, entusiasta. Para él es muy importante estar en la radio, por eso su primer dato fue que hacia 265 días que no estaba ahí. Luego dijo que lo pasa bien con la prensa: “yo me entretengo conversando”. Sin embargo, comentó que los medios destacan temas que no le gustan: “todos los días sale una noticia, la gente se deja llevar por un gran titular”. Parte importante de la estrategia de comunicaciones de un gobierno es saber lidiar con las contingencias pues, sino se encauzan, la contingencia distrae y sofoca.

La mejor manera de conocer a los líderes es escucharlos hablar largo. Ahí se expresan los matices, se develan las contradicciones, se conocen las bromas. Por ejemplo, supimos que el Presidente ama la letra R. Fue la manera de responder que usó al responder sobre el rol que tiene el coordinador del segundo piso, Alejandro Irarrázaval: “trabajo muy bien con Alejandro, con Claudio Alvarado, con Pepe García. Una cosa es el ruido y la otra es el resultado. Curiosamente las dos palabras comienzan con R. De republicano. La R es una gran letra”. El Presidente usa mucho las bromas como recurso para evitar entrar a los temas. En su respuesta hizo algo clave: esas tres personas son quienes conducen la estrategia política comunicacional del gobierno.

Durante la conversación clasificó al expresidente Boric como un patriota cuando comentó la carta que le dejó: “me sorprendió la nota que me entregó el día del cambio de mando, que fue una nota con sentido patriótico. Refleja un buen espíritu”. Curioso como cambia la perspectiva cuando se llega al poder y es necesario generar mínimos acuerdos pensando en el país. Declaró que no habrá una ley general de indultos, menos la idea de que la podría anunciar el 11 de septiembre como piden desde el Partido Nacional Libertario: “los indultos que eventualmente se vayan a otorgar van a ser analizados en su mérito, caso a caso. La prudencia va a primar. Nosotros no hemos planteado nunca una ley general”, acoto el primer mandatario.

Sobre el rol del Parlamento, declaró que le gusta la diversidad y la libertad de expresión: “entiendo que cada uno tiene que ir viendo cuál es su identidad, cuál es la manera de comunicarlo. Yo no le tengo miedo ni al debate, ni a las diferencias de opinión, porque el debate enriquece. Uno puede ir mejorando cosas cuando va conversando”, lo que fue particularmente interesante pues ralla la cancha a las iniciativas valóricas que hace un sector de la ultraderecha cuando, por ejemplo, presenta el proyecto Escucha su Corazón: “dijimos que no íbamos a impulsar medidas que generaran una tensión en algunos aspectos de la vida social. Nosotros no vamos a avanzar en esa materia”.

En la parte de las emociones, la esperanza en la opinión pública se ha derrumbado en los 4 meses del gobierno y no le preocupa. Dice que es porque empezaron a hablar con la verdad, como si ambas cosas no pudieran convivir en relatos más amables para el país. Al terminar la entrevista, el Presidente le tira una broma al periodista: ¿ve cómo lo llevé para un lado y salí por otro?

Por Paula Walker, académica Usach y profesora Magíster Políticas Públicas U. de Chile

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