Horas de libre disposición



SEÑOR DIRECTOR:

En este momento está en discusión en la comisión de Educación de la Cámara de Diputados una propuesta del sector oficialista que consiste en regular las horas de libre disposición de que disponen los establecimientos educacionales para realizar actividades según sus proyectos educacionales, en horas determinadas por reglamento. Es decir, transformar las horas de “libre” disposición en horas de disposición “reguladas”.

Hay una contradicción profunda en el discurso del Mineduc: por un lado, invita a hacer comunidad y a confiar en las escuelas y velar por su autonomía, y, por otro, busca erradicar por decreto todo aquello que en sus creencias y visión considera negativo, sin ni siquiera preguntar a las comunidades sobre lo que han hecho en este espacio del currículo no regulado oficialmente, por dos décadas, y lo que quieren. Un autoritarismo disfrazado de oveja.

A la comunidad educativa le gustaría opinar al respecto y también conocer las bondades del modelo que se tiene en mente de modo de poder diseñar estas nuevas horas, con la razón y no con la fuerza.

No hay que olvidar que el espíritu y el diseño de las horas de libre disposición son para justamente tener la flexibilidad de poder dar respuesta, con ellas, a las necesidades de cada comunidad.

Hoy, por ejemplo, la necesidad de la comunidad educativa nacional es dar respuesta a la catástrofe educativa nacional que todas las cifras e investigaciones nos demuestran. Después de dos años de silencio educativo que vivieron nuestras NNA, que los enfermaron, lo más adecuado es apoyar a escuelas, colegios y liceos para usar su libre disposición en la forma más eficaz posible para cada contexto, de modo de revertir los daños producidos.

Eso esperamos del Mineduc.

Rosita Puga H.

Directora académica Fundación Educa Araucanía

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbase aquí.

Espectaculares imágenes aéreas muestran el avance del material piroclástico a lo largo de la isla, luego de que el macizo hiciera erupción después de casi 40 años.