Reforma en salud en contexto de crisis

excedentes isapres



Por Manuel Inostroza, profesor asociado adjunto de la Facultad de Medicina, Universidad Andrés Bello

Necesitamos transformaciones profundas y exitosas a nivel país y una de las más relevantes es la del sector salud. Tanto la propuesta de nueva Constitución como el programa de gobierno coinciden en la creación de un sistema único de salud y, hasta el momento, se habla del fin de la Isapres, sin tener claridad de cómo las sustituiremos por algo mejor.

Los estudios que estamos realizando desde el Instituto de Salud Pública de la Universidad Andrés Bello (ISPAB) para medir el impacto de esta reforma, buscan alimentar el debate con datos técnicos. Ya estudiamos qué ocurriría con las rentas médicas y medimos el impacto en el empleo de los equipos de salud, ante una hipotética eliminación de las Isapres y de la modalidad de libre elección de Fonasa.

El reciente estudio realizado por el ISPAB: “¿Qué pasará con las listas de espera de los beneficiarios del Fonasa y del nuevo Sistema Nacional de Salud?”, constató que a pesar de que el presupuesto público aumentó un 40% entre 2016 y 2021, las listas y tiempos de espera No-GES han empeorado. En el caso de las consultas nuevas de especialidad, éstas crecieron un 27,5% y el tiempo de espera subió de 291 a 506 días, es decir, un 74%. Las listas de espera de cirugías crecieron 19,5% y el tiempo de espera subió de 393 a 597 días (un 52%).

Por su parte las listas de espera No-GES han empeorado particularmente en regiones, pasando en consultas nuevas de especialidad de ser el 59,3% al 66,7% del total, con un aumento absoluto de 405.449 consultas nuevas en espera; en el caso de listas de espera de cirugías, del 74% al 76,2% del total, con un aumento absoluto de 44.896 cirugías en espera.

El punto es que sin haber tenido la capacidad de resolver esta crisis, se nos propone en dos años eliminar a las Isapres, lo que significaría para no aumentar las listas de espera en consultas un gasto presupuestario adicional de $100.619 millones, pero sin poder cumplir la premisa del director de Fonasa: “queremos mejorar las condiciones de Fonasa, pero sin desmejorar a ninguna persona que está en Isapres”; y en el caso de las listas de espera de cirugías un aumento que se mueve en un rango de 29.824 intervenciones adicionales, que haría aumentar a 345.768 las listas de espera, con un crecimiento del 9,4%, hasta un efecto potencial en las listas de espera de cirugías No-GES de 226.398 adicionales, lo que haría aumentar las listas de espera de cirugías hasta en un 71,7%.

Estas cifras dan cuenta de la envergadura y efectos de las reformas que se proponen, y esperamos que sean recogidas por las autoridades y consideradas a la hora de tomar decisiones. En efecto, ya estamos ad portas de una posible crisis para las 3,3 millones de personas de Isapres, que en solo meses podrían quedarse sin sistema de salud y donde la posibilidad de que hoy Fonasa se haga cargo, solo podría agravar las listas de espera, sin contar las dificultades que enfrentarían decenas de miles de personas que van a querer continuar sus tratamientos médicos, sus coberturas catastróficas y tratamientos de alto costo para los cuales hoy Fonasa no está preparado para garantizarlos.

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