Reparar las heridas

04 de mayo del 2022/SANTIAGO Sesión N°95 Pleno Convención Constitucional, que se realiza en el ex congreso Nacional. FOTO: DIEGO MARTIN/AGENCIAUNO




SEÑOR DIRECTOR:

El miércoles se aprobó en la Convención el artículo 21 del informe de la Comisión de DD.FF., cuyo epígrafe es “De las tierras, territorios y recursos indígenas”. Muchos aseveraron que su aprobación fue un triunfo de los convencionales de escaños reservados de pueblos originarios, obviando que la aprobación de dicho artículo es un triunfo para Chile.

En efecto, uno de los principales flancos de conflicto que tiene el Estado y que ningún gobierno, ni de derecha ni de izquierda, ha sabido, querido, ni podido enfrentar, es el de las reivindicaciones territoriales de los pueblos indígenas, y en especial las del pueblo mapuche.

El artículo aprobado entrega una herramienta no a los pueblos originarios, ni al pueblo mapuche, sino una herramienta al Estado para abrir camino hacia la solución del conflicto. Con éste, Chile se pone al día en materia de derechos humanos, reconociendo la territorialidad indígena como aquel espacio en que los pueblos originarios nos desarrollamos política, social, cultural y espiritualmente como tales. ¿Implica una división del país? En ningún caso. Reconocer este espacio material tiene como objetivo asegurar la supervivencia cultural y colectiva como pueblos, no conlleva secesión ni tampoco la expulsión de personas no indígenas de dichos espacios, como ciertos sectores afirman. Asimismo, es una herramienta, porque habilita al Estado a generar los instrumentos jurídicos necesarios para proceder a la reparación y la restitución del despojo territorial causado por su actuar.

Los pueblos indígenas no han perdido sus tierras y territorios por los privados, ha sido el Estado el responsable de esa pérdida a través de la anexión forzada y la política de colonización de antaño, y como responsable tiene la obligación de reparar. La restitución es uno de los mecanismos que podrá utilizar y la expropiación un instrumento más para proceder a esa restitución.

Con la aprobación del artículo, Chile comienza a entender que hay heridas abiertas que hay que curar para seguir avanzando como un país verdaderamente democrático, donde todos sus habitantes se sientan en él representados y cobijados.

Rosa Catrileo Arias

Convencional constituyente

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