Alejandro Guillier: "Si la oposición no se pone de acuerdo luego, vamos a perder las próximas elecciones"

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Foto: Juan Farías

Expresidenciable prevé una derrota histórica de la centroizquierda si los comicios a gobernadores no se enfrentan con un "candidato único".




En la fría mañana de este viernes en Santiago, el senador independiente Alejandro Guillier (66) camina relajado por el paseo peatonal Bandera, en pleno centro de la capital. La mayoría de las personas lo reconoce, algunas señoras lo saludan con cariño y otros se detienen a ver el momento en que posa para las fotografías.

Su asesor comenta que el haber liderado la pasada campaña presidencial -que perdió ante Sebastián Piñera- es algo que la gente no olvida de un día para otro, dejando entrever que ese alto conocimiento es una ventaja para cualquier futura aventura electoral.

Pese a que un alto porcentaje de trabajadores se tomó el día para juntarlo con el feriado del jueves (Asunción de la Virgen), en la calle se aprecia movimiento: el metro está con problemas técnicos y a unas cuadras hay serios incidentes en el Instituto Nacional.

"El Instituto Nacional es un símbolo del fracaso del proyecto Aula Segura: le dije a la ministra: 'trabajemos una ley sobre convivencia escolar, empoderemos a los profesores y rectores de colegios y dejémosles a ellos la capacidad de resolver estos problemas'; pero se optó por la judicialización y han perdido todos los juicios en tribunales, porque los jueces optan por el derecho a la educación de los jóvenes y los reintegran", dice Guillier, quien propone al gobierno un acuerdo nacional para frenar la violencia escolar.

Desde que perdió la elección presidencial a fines de 2017 ha optado por un bajo perfil. ¿En qué ha estado?

Ese domingo que perdí la elección, fuimos con mi señora a saludar al nuevo Presidente y el lunes, a primera hora, estaba aquí en el Senado trabajando en comisiones. Había que volver a la normalidad y las penas se superan trabajando. Durante este año y medio he recorrido todo el país, he estado en 14 de las 16 regiones y en un gran número de comunas de la Región Metropolitana juntándome con gremios, sindicatos, universidades regionales, juntas de vecinos, dirigentes de partidos políticos y organizaciones sociales.

¿Cuál es su mensaje en estos encuentros?

Que seguimos impulsando el proceso descentralizador que tiene muchas medidas aparte de la elección de gobernadores. Hay que mejorar la ley de transferencia y competencia, la ley de rentas regionales, potenciar las economías regionales... El miércoles por ejemplo, acompañamos al Presidente en la inauguración de Chuqui subterránea, que es el debut de la minería verde en Chile: un 95% menos de polución, menos consumo de agua, sin diésel, con automatización y, por ende, más seguridad a los trabajadores…

¿Cómo vio al Presidente Piñera? Venía de una semana compleja…

Cada vez que el Presidente va al norte mezcla muchas cosas que no debería hacer. Junto a la inauguración de Chuqui, el Presidente habló de migración, de terrorismo, del rol de las Fuerzas Armadas en la frontera… entonces confunde. El mensaje era claro: tras 104 años de operación a rajo abierto, Chuqui y nuestra minería del cobre sigue compitiendo en las ligas mundiales, pero siento que eso no se produjo.

¿Cuál es su evaluación del gobierno de Piñera?

Digámoslo con franqueza: el gobierno no ha cumplido su principal promesa, que fue mayor crecimiento económico con más empleos. Y no se ven cambios estructurales que vayan en cambiar esa dirección.

Con la derrota de Macri esta semana, algunos políticos dejaron entrever que el efecto se podría extender a Chile en las próximas elecciones.

No -responde tajante- son realidades muy distintas, tenemos economías y tradiciones republicanas sólidas, a diferencia de Argentina. Nosotros tenemos un sistema político mucho más estructurado. Aquí, el Presidente entrega el poder a su sucesor, y antes, la noche de la elección, el candidato perdedor va a felicitar al vencedor. En Argentina la Presidenta mandó el símbolo del poder por correo.

Debido a estos débiles resultados económicos que usted señala y a la baja en las encuestas, en el PS han surgido varios candidatos presidenciables. ¿Usted también se entusiasmó nuevamente?

Nosotros tenemos que ordenar la casa primero y después hablar de candidaturas. Necesitamos un gran acuerdo programático para forjar una alianza social y política que le dé a Chile respuestas a sus problemas reales. Esa misma convocatoria definirá el marco de quienes quieran pertenecer a esta coalición. Resuelto eso, debemos acordar un mecanismo de primarias abiertas y amplias para que la ciudadanía elija a sus candidatos y enfrentar unidos los próximos comicios.

A su juicio, ¿la ex Nueva Mayoría o la ex Concertación y el Frente Amplio deben enfrentar unidos las próximas elecciones municipales, de gobernadores y presidenciales?

Debemos enfrentar las elecciones unidos con todos los que confluyan en ese gran acuerdo programático previo que debemos promover. No es el momento de darse lujos: si en la oposición no nos ponemos de acuerdo, no nos unimos, vamos a perder las próximas elecciones.

¿Lo ve posible?

Yo tengo vocación de poder, yo quiero ganar, quiero ser parte de una alianza que ofrezca gobernabilidad a Chile y que no sea algo testimonial. No nos puede pasar lo que sucede hoy en España, donde la centroizquierda es mayoría social y política, pero no son capaces de ofrecer gobernabilidad. Sobre todo, porque el próximo año, en octubre, se definirá el futuro presidencial; el bloque que gane las elecciones a gobernadores, alcaldes y concejales, tiene el camino directo a La Moneda. Y si no somos capaces de ponernos de acuerdo, ofrecer una propuesta que dé gobernabilidad al país, que va a ser entregado en muy malas condiciones, le vamos a regalar a la derecha cuatro años más. Y gratis, porque el país hoy no está avanzando.

De su análisis se desprende que tiene una visión crítica de la labor de los presidentes de los partidos de la oposición?

Yo no critico, yo digo que debemos forjar lo más pronto un acuerdo programático. Si queremos ser gobierno y no nos ponemos de acuerdo luego, vamos a perder. En octubre próximo ya parte la campaña, porque los actuales intendentes que quieran postular a gobernadores, que ya tienen sus equipos y máquinas listas, van a renunciar e inmediatamente van a desplegarse por sus ciudades, de hecho ya lo están haciendo. Y nosotros ya hemos perdido mucho tiempo.

El exministro DC Genaro Arriagada decía hace poco en una entrevista: "Ya vamos entendiendo que esta cosa de la unidad plena en la oposición no solo era un imposible político, sino que un absurdo".

El pesimismo nunca nos ha ayudado. La derecha se puso pesimista y está rezando, a nosotros no nos basta con rezar, tenemos que hacer política. Yo he percibido que en las bases sociales hay bastantes acuerdos y hay gente que está molesta porque no ve coincidencia entre sus líderes y sus bases.

¿Ve proyección a un nuevo gobierno de centroderecha?

Mi diagnóstico es que la derecha ha hecho un mal gobierno, no ha hecho ninguna reforma trascendente y estar gobernando para las encuestas es malo. El nivel de confusión del Presidente es tal, que diariamente mezcla temas para buscar titulares en la prensa del día. Eso no funciona. Segundo: sus liderazgos hoy están en los matinales y ahí no se define la agenda para Chile. ¿Por qué está fracasando el Presidente Piñera? Porque no tiene reformas importantes que lo hagan pasar a la historia, es más de lo mismo. Los gobernadores se elegirán con un rango del 40% de los votos, todo hace suponer que la derecha obtendrá esa cifra si compite unida.

El gobierno está impulsando las reformas previsional, laboral, tributaria, entre otras, que no avanzan, según señalan ellos, porque tienen minoría en el Congreso.

Pero no son proyectos relevantes, es volver al anterior sistema tributario… No veo a nadie de la derecha levantar un proyecto nuevo.

Pero Joaquín Lavín lidera hoy todas las encuestas...

Si sigue yendo a los matinales y anunciando la solución a los problemas de Chile con semáforos y luces de colores, se va a desinflar muy rápido.

Respecto a los posibles candidatos de su sector, hace unas semanas usted señaló que "la única que estaba haciendo la pega era Bachelet". ¿Ve posible una tercera candidatura de ella?

En el plano internacional ella está haciendo una gran labor. El o la candidata presidencial lo tiene que decidir la ciudadanía en primarias abiertas y amplias.

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