Carlos Maldonado, presidente del Partido Radical: “En el FA hay partidos que podrían estar en una coalición socialdemócrata”

El presidente del Partido Radical y exministro de Justicia, Carlos Maldonado. Foto: Mario Téllez

El timonel radical y exministro apunta al Partido Liberal y a RD como potenciales socios futuros, y no duda en que con el PS, el PPD y la DC enfrentarán juntos nuevos desafíos electorales.


El jueves 27, el presidente del Partido Radical, Carlos Maldonado, concurrió a la sede de sus pares del PS, donde -también con la participación del PPD- se realizó la primera reunión de coordinación de los miembros chilenos de la Internacional Socialista. En la cita, todos declararon su voluntad por continuar un trabajo que convoque a la centroizquierda en un camino común.

¿Por qué resolvió terminar con las reuniones de los lunes con el PS, PPD y el PC?

Me pareció que esas reuniones estaban más vinculadas al pasado que al futuro. Hablar de la ex Nueva Mayoría, que era una coalición que tuvo su período de gobierno y lamentablemente terminó con un resultado electoral bastante negativo, hablando de una excoalición -una coalición es o no es coalición-, le ponía una condición muy extraña. Además, sin un partido relevante, como ha sido la DC.

Desde esta semana las reuniones serán entre el PS, el PPD y el PR. Da la impresión de que ustedes no se sentían cómodos con el PC…

Son cosas distintas, la coordinación y trabajo conjunto que acordamos con el PS y el PPD tiene una base de coherencia ideológica. Somos los tres partidos chilenos miembros de la Internacional Socialista. Nos une una visión de socialismo democrático (…). Creemos que este trabajo conjunto puede ser fuente de importantes proyecciones futuras, de plantear nuevamente una visión de país y un conjunto de propuestas que sirvan de base para rearticular y construir un proyecto de centroizquierda sólido.

¿Qué pasa con la relación con la DC y el PC?

La DC tiene una trayectoria de trabajo conjunto con estos partidos socialistas democráticos, hemos estado siempre en coalición con ellos (…). Tienen también una visión humanista cristiana con un fuerte componente social. Y es mi visión, se lo he planteado a la DC y entiendo que es la visión que ellos también comparten, de converger durante ese periodo para construir una propuesta común. Es importante que esté la DC y creo que va a estar.

¿Esta coordinación PS-PPD-PR podría transformarse en una alianza electoral?

Sin duda. No dudo de que vamos a estar enfrentando conjuntamente con el PS y el PPD, y espero que con la DC, los desafíos electorales de 2020 y 2021, y ojalá también con otros partidos y movimientos. En la medida en que haya convergencia programática y sobre valores fundamentales, espero que sea una coalición lo más amplia posible.

¿Piensa que sería mejor converger de nuevo como “Concertación”, como socialdemocracia?

Creo que es un eje que funcionó de manera importante para Chile. Ahora, los contornos de esa posible coalición es una cuestión que también depende de las visiones que adopten los partidos que están más a la izquierda: si hay coincidencias en los ejes programáticos y de ciertos valores fundamentales como es el respeto universal por los DD.HH. Evidentemente, son los partidos que están más a la izquierda los que de acuerdo a sus definiciones podrán ir generando las condiciones para ser parte de una eventual coalición o no.

¿Es el PC, entonces, el que tiene que definir si se adhiere, por ejemplo, en temas como Venezuela o Cuba a la postura de esos partidos?

Hemos visto una discusión muy interesante en el Frente Amplio sobre el tipo de la validez universal de los DD.HH., no relativizar los DD.HH. según cual sea el signo del gobierno de turno en cada país. El PC tiene una trayectoria que nadie puede no respetar en Chile en términos de institucionalidad, de respeto por las reglas democráticas y de vocación social, pero me parece que tiene que definir con más claridad cuál es su visión sobre la vigencia universal de los DD.HH.

Entonces, ¿la pelota la tiene el Partido Comunista?

No quiero individualizar en un partido en particular. Insisto, la discusión que se está dando en el FA también es bien relevante, la estamos mirando con mucho interés, creo que en el Frente Amplio hay partidos que perfectamente podrían estar en una coalición, por decirlo en términos muy amplios, socialdemócrata.

¿El Partido Liberal?

O Revolución Democrática. Creo que hay movimientos y partidos en el Frente Amplio que en estricto rigor también están dentro de una gran matriz socialdemócrata. Su visión de que es necesario hacer cambios sociales, pero con pleno respeto por la democracia, a los DD.HH., hacer reformas técnicamente sólidas. He visto señales muy positivas, por ejemplo, lo de Vlado Mirosevic, señalando que debe haber coherencia en la defensa universal de los DD.HH., lo de Gabriel Boric señalando que no debe haber doble estándar en esas materias. Hay un campo de convergencia promisorio con partidos y movimientos del FA, no quiero hablar del FA en general. Hay partidos y movimientos con los cuales espero construir acuerdos electorales, pero también político- estratégicos.

¿Es viable pensar en una alternativa de gobierno con el FA?

Hay partidos y movimientos del FA con los que perfectamente se puede construir una propuesta de país. Ahora, depende también de ellos si quieren sumarse a una propuesta más amplia o quieren seguir un camino propio, esa respuesta no la puedo dar yo.

Cuando usted y el timonel de la DC, Fuad Chahin, hablaron de un acto del No sin el PC, este último dijo que “por algo” solo se convocaba al PS y a la PPD. ¿Comparte ese tono que tuvo?

No soy intérprete ni comentarista de las palabras de otros presidentes de partidos. Nuestra intención fue, considerando la cercanía de un hito relevante como los 30 años, generar una conversación entre los partidos que fueron parte de la coalición por el No, acerca de cuál era la mejor manera de conmemorarlo. Coincidimos en apoyar un evento ciudadano, de amplia convocatoria, y eso es lo que se va a realizar. Esa fue nuestra interpretación como PR, las interpretaciones que hayan dado otros partidos o los tonos, cada quien responde de sus palabras.

Quedó la sensación de que el PR iba a trabajar con la DC en una suerte de bloque y el PS y el PPD en otro.

Ahí hubo una sobreinterpretación del mundo político, diría yo. Escuché por ahí a algún personero DC, no de la directiva, hablando de dos bloques, de un bloque de centro y de un bloque de izquierda.

La verdad es que nunca fue la intención del PR ni mía generar algún tipo de bloque que pudiera generar una suerte de divisionismo al interior del progresismo. Nosotros, y lo dije siempre, tenemos una especial cercanía con el PS, el PPD y la DC. Y, por tanto, nuestra voluntad es más bien de ir haciendo convergencia más que generar bloques.

Se ha acusado al gobierno de “pirquinear” votos en la oposición. ¿Tiene el desafío de alinear a sus diputados en materia como la reforma tributaria?

El actual gobierno, desde el inicio, tomó una estrategia que me parece que ya le está jugando en contra, que es la de tratar de revertir su minoría en el Parlamento por la vía de buscar votos en forma individual y no institucional (…). En la reforma tributaria, el gobierno anunció una ofensiva político-comunicacional, dicen ellos, para conseguir los votos que les faltan. Ellos saben que están cerca en la Cámara de Diputados del umbral que les permite aprobar un proyecto, pero esa estrategia del gobierno de buscar los votos que le faltan es pan para hoy y hambre para mañana, porque lo que provoca es un mayor rechazo, un mayor distanciamiento de la oposición (…). No veo cómo se concilia la idea de los grandes acuerdos con el pirquineo, que es lo contrario.

¿Fue un error la acusación constitucional contra los supremos? El ánimo en la oposición no es el mejor después de esa derrota.

Hubo parte de la oposición que estuvo de acuerdo con esa acusación y parte que no, así que no lo calificaría como una derrota. Fue un tema discutido desde de la oposición y hubo posiciones distintas, por eso finalmente fue rechazada. Yo no estuve de acuerdo con la acusación. Me parecía que, rechazando el fallo de la Corte Suprema -que lo dije desde el día uno-, de ahí a extrapolar que había notable abandono de los ministros de la Sala Penal me parece que había un salto conceptual bastante insalvable (…). Yo veía que en el segundo gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet hubo dos acusaciones constitucionales. A seis meses de este gobierno ya van dos y una solicitud de remoción del fiscal nacional. Creo que hay sectores que, equivocadamente en mi opinión, uno podría pensar que están haciendo un uso político de herramientas constitucionales que tienen que ser utilizadas con mucho criterio. Creo que eso no es bueno.

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