Política

El factor 21 de mayo: la jugada táctica del gobierno para usar la víspera del feriado en favor del megaproyecto

El emblemático feriado le pone presión especial al bloque opositor para que no alargue innecesariamente la jornada de votaciones del próximo miércoles. Sin embargo, las bancadas del oficialismo ya ordenaron a sus diputados cambiar pasajes y asegurar su presencia hasta el miércoles en la noche.

Bancadas del oficialismo. Dedvi Missene

Anticipándose a la amenaza de nuevo tsunami de indicaciones para dilatar la tramitación del megaproyecto de reconstrucción y reactivación económica, La Moneda y el oficialismo ya pusieron en marcha un plan táctico para desgastar al bloque opositor.

Según el cronograma que se acordó en la reunión de jefes de comités de la Cámara el miércoles pasado, la discusión se dará exclusivamente el martes 19 de mayo en la sala (entre las 10 y las 18 hrs. aproximadamente), para destinar todo el miércoles 20 solo a votar.

El acuerdo establece que el miércoles no habría uso de la palabra, solo votaciones, proceso que en circunstancias normales debiera quedar resuelto antes de las 14 horas.

Sin embargo, si se repone este millar de indicaciones (en la Comisión de Hacienda las enmiendas de diputados llegaron a 1.603), la jornada podría alargarse hasta pasada la medianoche del 21 de mayo, en vista de que cada votación puede demandar un minuto (mil votaciones equivalen al menos a 16 horas).

El precedente fue lo que ocurrió en la Comisión de Hacienda de la Cámara el miércoles pasado, que, a pesar de haberse cerrado el debate a la medianoche, igualmente debió sesionar cinco horas más, hasta la madrugada del jueves, para terminar de votar el articulado y las presentaciones parlamentarias.

No obstante, a diferencia de lo que ocurrió la semana pasada, la calendarización, justo en la víspera del feriado por la Glorias Navales del 21 de mayo, puede que juegue a favor del megaproyecto.

De hecho, este lunes en la mañana las estimaciones daban cuenta de que la iniciativa gubernamental podría ser despachada cerca de las 16 horas, ya que probablemente la oposición no renovará las 1.603 indicaciones que ingresó en la comisión.

Si bien el plan inicial del Ministerio de Hacienda era que el Senado hubiese contado con la megarreforma en su poder el mismo miércoles 20, con el fin de permitir que el presidente de la Comisión de Hacienda, el senador Javier Macaya (UDI), citase inmediatamente a discutir la iniciativa; en el gobierno se convencieron de que la víspera del feriado es el día ideal, ya que le pone una presión a los diputados opositores para que no alarguen innecesariamente la ronda de votaciones.

Además de la barrera psicológica que implica legislar antes de un festivo, para muchos legisladores, el 21 de mayo es una fecha importante en sus comunas y regiones, con desfiles y celebraciones locales, por lo que las autoridades suelen programarse para no perderse esas actividades públicas.

Los parlamentarios de regiones más extremas, incluso, son los que deben tomar los mayores resguardos para viajar en la víspera del emblemático feriado.

No obstante, anticipándose al riesgo de que la jornada de votaciones se prolongue en forma desmedida, las bancadas del oficialismo ya ordenaron a sus diputados asegurar su presencia hasta el miércoles en la noche y cambiar pasajes para el jueves en la mañana con el fin de evitar riesgos o ausencias imprevistas.

También habrá restricciones para conceder pareos por parte de algunas bancadas de gobierno.

Dado que el equilibrio de fuerzas en la Cámara es inestable, ello le pone el peso de la prueba al bloque opositor, donde, salvo algo muy sorpresivo, ya hay resignación de que no tendrán votos suficientes para propinarle un revés importante al Ejecutivo.

La semana pasada, el ministro del Interior, Claudio Alvarado (UDI), en conversación con Radio Pauta había deslizado parte este diseño al plantear que las “las urgencias hay que cumplirlas” y criticar las maniobras dilatorias de la oposición presentando muchas enmiendas. “Si están tan activos los parlamentarios, no pueden dejar las indicaciones y después ignorarlas. Bueno, que las vayan a defender y si hay que estar día y noche trabajando, que lo hagan”, sostuvo.

Para el gobierno contar con sus aliados es suficiente para sacar airosa la megarreforma de la Cámara, al sumar 76 diputados de derecha, 13 del PDG y otros tres descolgados (Cristián Contreras, Jaime Mulet y René Alinco) para la idea de legislar.

En el caso de corazón de la iniciativa, la rebaja de impuestos a las empresas y la reintegración del sistema tributario, el oficialismo ya tiene al menos el apoyo del PDG.

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