Política

“Enfrentamos una crisis de identidad política”: el documento clave que definirá el debate del consejo nacional PPD

En la antesala de la instancia, los líderes de la colectividad hicieron circular una reflexión que pretende fijar como objetivo posicionarse como "la colectividad del futuro", capaz de enfrentar los desafíos del siglo XXI. También se sugiere la necesidad de reforzar un polo de centroizquierda.

Este sábado, el Partido Por la Democracia (PPD) vivirá su consejo nacional en la sede de Santiago del Congreso Nacional. Se trata de la máxima instancia de decisión de la colectividad, que se da tras meses agitados, marcados por la derrota en la presidencial. En la antesala, en la militancia circula un documento que se titula “Redefinición estratégica del PPD, un partido de futuro”.

De acuerdo a quienes participaron de la redacción, el contenido se logró tras reuniones y conversaciones con los principales liderazgos de la colectividad. Entre ellos, el exsenador Guido Girardi, Nicolás Navarrete, el senador Jaime Quintana, el diputado Raúl Soto, la vicepresidenta Daniela Barrera, René Jofré, Cristina Soto, los exministros Francisco Vidal, Sergio Bitar y Jorge Insunza, entre otros.

Quienes recogieron la discusión en el documento fueron Navarrete, Insunza y Girardi.

El primer punto del documento hace referencia a “una crisis que abre una oportunidad”. En él se reconoce que “la reacción de la izquierda global, que tiende a defender lo avanzado sin una propuesta de futuro que aproveche las oportunidades y profundice el cambio social, nos ha puesto del lado conservador de la historia".

Eso, lamentan en el texto, “le ha dejado un espacio enorme a la extrema derecha para representar la indignación social y la sed de cambio”.

En ese contexto de crisis de proyectos de izquierda, se dice en el documento, “el PPD está enfrentando su propia crisis, que no es únicamente de representación electoral ni orgánica: es una crisis de identidad política”. De ella son factores “el alejamiento de parte de nuestro electorado popular y de clase media”, “el avance de una izquierda y una derecha más radicales e intransigentes” y “una transformación profunda de la sociedad chilena que no pudimos prever”.

Los autores distinguen que “la crisis del PPD abre una oportunidad excepcional: podemos volver a decidir quiénes somos, qué representamos y qué lugar queremos ocupar en el futuro”.

Más adelante, se propone que “el PPD puede y debe proponerse como el partido que quiere modernizar la democracia liberal para un Estado eficaz, que usa la tecnología para resolver problemas públicos y mejora la vida de las personas, un Estado que reduce el costo de la vida a través de bienes y servicios públicos de calidad, que construye nuevas instituciones para gobernar el mundo digital y el que encarna un proyecto humanista, reformista y democrático”, propone.

En cuanto al rol opositor de la colectividad durante el que será el gobierno de José Antonio Kast, en el documento se plantea que “el debate público próximo se reducirá a elegir entre una oposición que, en su defensa de libertades y trabajadores, abogará por el status quo, prohibiendo la solución en problemas de seguridad, eficiencia del gasto público o crecimiento económico; y un oficialismo con soluciones autoritarias y regresivas impulsadas por sectores conservadores".

En ese entendido, se propone que “nuestro desafío es demostrar que sí existe una alternativa distinta que es mejor y moderna, capaz de enfrentar los problemas con decisión y eficacia, sin retroceder en derechos ni renunciar a las conquistas sociales, pero que también soluciona los problemas que hoy afectan e indignan a los ciudadanos".

El PPD no puede limitarse a ser un partido reactivo; debemos proponer con claridad el Chile que queremos construir. Esto significa proponer soluciones a los problemas que están en gestación”, se argumenta.

Uno de los puntos clave de la reflexión es acerca de la posibilidad de “construir una nueva fuerza de izquierda renovada”. En ese sentido, se sostiene que “un partido sin base social no tiene futuro, y por ello el PPD debe reactivarse con fuerza en regiones y comunas, reconstruyendo su militancia”.

Además, se dice que “la fragmentación del campo progresista abre la necesidad —y la oportunidad— de construir un bloque más amplio, moderno y con vocación de mayoría, capaz de disputar el espacio político con ideas reformistas y una identidad diferenciada”.

En ese contexto, en el texto se sugiere que “el PPD está en posición de liderar este proceso con generosidad”. “Una hoja de ruta posible es avanzar hacia la integración de otras fuerzas como el Partido Radical o el Partido Liberal, con el fin de configurar un partido o alianza que combine experiencia y trayectoria con innovación y apertura programática”, se sugiere.

Esta es una conversación abierta al interior del partido. Por ejemplo, uno de los vicepresidentes del PPD, Gonzalo Pinto, publicó otro documento en que hace un llamado a “refundar” la colectividad como un “acto político y moral”, que “implica reconocer el agotamiento del modelo partidario actual y asumir el desafío de construir algo nuevo sobre bases sólidas”.

Chile necesita una alternativa progresista que hable con claridad, gobierne con eficacia y represente a la mayoría social que hoy se siente sola (...). Ese proyecto debe reconstruirse aquí”, plantea él en su manifiesto.

Más sobre:PPDPolíticaGuido GirardiSocialismo DemocráticoJaime Quintana

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Plan digital + LT Beneficios por 3 meses

Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE