Evópoli lanza su nueva apuesta: libro sobre “ciudad justa” y visión liberal

El Presidente Sebastián Piñera esta noche e en el aniversario de Evópoli.

En su sexto aniversario, el partido presentó hoy -en un evento realizado en el Círculo Español- un texto elaborado por Horizontal. “El problema no es tanto la natural y desigual distribución de ingresos, sino la distribución inequitativa de bienes públicos y privados”, se plantea en el escrito.


Conceptos y propuestas planteadas en la campaña presidencial de Felipe Kast fueron sistematizados por Horizontal, el think tank ligado a Evópoli, y plasmados en un libro presentado hoy durante el sexto aniversario del partido, en un evento en el Círculo Español, que tuvo al Presidente Piñera como uno de sus principales invitados.

A partir del texto -titulado Ciudad justa, una ruta para un Chile de oportunidades-, la apuesta de la colectividad que dirige Hernán Larraín Matte es incorporar el concepto de justicia en la discusión pública. Esto, enfocado en la ciudad, como parte de una nueva ofensiva de la colectividad tras el impulso que buscaron darle a la problemática de los niños en el país.

En este sentido, apelan a pensar en políticas públicas en materia de transporte, vivienda, seguridad, educación, salud y segregación, entre otros aspectos, tomando como punto de partida el que Chile tiene una tasa de urbanización en torno al 90%. “Así como la ciudad puede ser un igualador de oportunidades, vemos que estas oportunidades se encuentran muy desigualmente distribuidas en su territorio”, se lee en el libro.

En respuesta a ello, el texto plantea que “no se trata, por supuesto, de reivindicar un igualitarismo ramplón de plena igualdad material entre los habitantes de la ciudad y cuyo correlato sería una perniciosa nivelación hacia abajo”.

En cambio, se apunta a la necesidad de “pensar a la ciudad como un espacio que provea mínimos comunes exigentes y suficientes en materia de acceso a ciertos bienes públicos fundamentales y formación de capacidades en aras del despliegue de los talentos y el ejercicio de la libertad”.

En el texto, justamente, también se aborda la visión liberal que pretende implantar Evópoli en esta materia, al igual como han intentado hacerlo en otros temas. “Nuestra opción por el liberalismo se basa en una convicción profunda de poner siempre a la persona y la construcción de sus proyectos vitales en el centro de nuestra reflexión (…). Ser liberal exige no solo defender las libertades propias, sino propender a que todos quienes pertenecemos a la misma comunidad política tengamos condiciones razonables para configurar nuestros proyectos de vida”, se lee en uno de los pasajes del libro.

Y detrás de los distintos planteamientos, también se instala en el texto el concepto de “justicia liberal”, recalcando la necesidad de garantizar “igualdad de derechos, igualdad ante la ley y, además, ciertos grados de equidad de condiciones sociales”.

En el diagnóstico del libro Ciudad justa… se agrega que “vivir en zonas periféricas o alejadas de sus destinos, con largos tiempos de transporte, inseguridad, falta de infraestructura mínima, pocos servicios o terrenos baldíos transformados en basurales, no puede ser minimizado”, junto con señalar que “estas desigualdades tienen consecuencias de fondo sobre la forma en que nos relacionamos, las oportunidades a las que tenemos acceso para desplegar nuestros proyectos de vida y, en último término, cómo nos sentimos parte de la misma comunidad política”.

Bajo estos principios, el libro divide en seis ejes las problemáticas que -a juicio de sus autores- aquejan a los ciudadanos y que deben ser abordadas con una mirada multidimensional: transportes; seguridad; vivienda e integración social; calidad de espacios comunes -como áreas verdes y luminarias-; servicios públicos, educación y salud, y barrios críticos. Sobre este último punto, el texto toma como “caso de estudio” la realidad de La Legua con el fin de “explicar con un ejemplo concreto nuestra visión de barrios críticos, para mostrar qué son, cómo se vive en ellos y para transmitir así, con cifras y con una historia real, por qué ‘ciudad justa’ es una causa central en nuestro compromiso por construir un país más justo”.

En definitiva, considerando aspectos como accesibilidad y calidad de los servicios en los distintos ejes, la propuesta remarca que “una ciudad, para ser justa, no puede excluir o segregar a las personas y a las agrupaciones de la sociedad civil que de allí emergen. Tampoco discriminarlas arbitrariamente sobre la base de marcadores adscriptivos de raza, sexo o condición social”. Esto -se lee en el texto-, ya que “el problema no es tanto la natural y desigual distribución de ingresos, sino que la distribución inequitativa de bienes públicos y privados, pues estos constituyen el espacio común para funcionar como un ciudadano igual ante otro”.

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