Por José Miguel WilsonGarcía Ruminot, la apuesta de Kast por un político sin enemigos
Esta semana, el presidente electo lo integró a su equipo político y es la carta, avalada por RN, para ser ministro secretario general de la Presidencia. Su experiencia legislativa en temas de Hacienda lo transforma en un jugador polifuncional para Kast. Su debilidad, advierten algunos, es la falta de redes en la Cámara.

Al dejar el Congreso, el actual senador por La Araucanía José García Ruminot (RN), quien no pudo repostularse por el límite constitucional a la reelección, pretendía comenzar a escribir sus memorias.
Tras haber sido alcalde designado de Toltén, Lautaro y Temuco, entre 1980 y 1989, y haber militado desde su juventud en el desaparecido Partido Nacional (antecesor político de RN), llegó como diputado con el retorno de la democracia. Con 70 años, hoy es uno de los pocos veteranos de 1990 que siguen activos en política.
Sin embargo, por lo pronto, “Don Pepe” o “Pepe”, como lo llaman sus pares, tendrá que postergar sus planes literarios.
Esta semana, el presidente electo José Antonio Kast lo integró a su equipo político y es la carta, avalada por su partido, para ser ministro secretario general de la Presidencia (Segpres), desde donde hará una dupla con otro exparlamentario y exalcalde, Claudio Alvarado (UDI), el nombre indiscutido para asumir en el Ministerio del Interior.
Contador auditor de profesión, apasionado por los números y minucioso en la revisión de las cuentas fiscales, desde sus primeros años en el Congreso ha integrado las comisiones de Hacienda, Economía y de Presupuesto. En más de una ocasión ha encabezado la Comisión Mixta de Presupuesto, y entre marzo de 2024 y marzo de 2025 presidió el Senado, tras ganarle una conflictiva elección al senador Pedro Araya (PPD).
Aunque siempre ha sido del grupo conservador de RN, también apodado el sector “duro” por tener un notorio lazo con el régimen militar -lo que se ha manifestado consistentemente en sus votaciones en temas valóricos, económicos y políticos-, una de las particularidades de García es que no se le conocen “enemigos” o personas que le tengan algún rencor. Ni siquiera entre quienes han sido sus competidores electorales o en definiciones políticas.
No obstante, en las comisiones no es un parlamentario fácil de convencer. Sobre todo, en las discusiones de la Ley de Presupuesto, en las que es uno de los que más piden antecedentes. De hecho, su experiencia legislativa en temas económicos lo transforma en un jugador polifuncional para Kast, ya que el Congreso será uno de los flancos de quien será el futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.
Su forma gentil y respetuosa le ha granjeado varios amigos en el Parlamento. Por ello, la señal de Kast de que podría nombrarlo en la Segpres fue celebrada en la Cámara Alta y también en el gobierno saliente.
Cuando encabezó el Senado, le correspondió trabajar mancomunadamente con la entonces presidenta de la Cámara, la diputada Karol Cariola (PC), hoy senadora electa, quien no lo conocía y se quedó con una impresión positiva de él como persona, a pesar de su equidistancia política.
García también adquirió una buena opinión de ella, con quien logró destrabar algunos emblemáticos proyectos de la agenda de seguridad, entre ellos la sensible reforma a la Ley Antiterrorista.
Además, fue un aliado importante del gobierno para sacar la reforma de pensiones, que se aprobó bajo su gestión como presidente del Senado. Era tal el agradecimiento de La Moneda, que en privado los ministros admitían que querían que siguiera al mando de la corporación. Él se negó y presentó su renuncia en el plazo comprometido.
No le gusta meterse en peleas y en jugarretas legislativas. Por ejemplo, en julio de 2024, cuando un micrófono abierto develó el intento de los senadores de RN de derivar la Ley de Notarios y Conservadores a la Comisión de Gobierno, aparentemente como medida dilatoria.
El hecho abrió inmediatamente suspicacias de intereses oscuros detrás, aunque desde RN señalaron que el objetivo era simplemente presionar para destrabar otra iniciativa -no relacionada- sobre flagrancia de delitos y resguardar que las Juntas Electorales (integradas por notarios) no quedaran desequilibradas políticamente. Independientemente de cuál haya sido el objetivo real, García, quien presidía el Senado entonces, no se prestó para la maniobra. “Es una locura”, dijo sin percatarse de que tenía el micrófono abierto, y no apoyó la solicitud de sus pares de bancada.
“Es una persona que nunca dice una palabra de más y que se caracteriza por tener una vocación por los acuerdos, pero no de cualquier acuerdo, sino que acuerdos con rigurosidad técnica. Fue muy importante en el acuerdo de pensiones. Bajo su gestión se aprobaron muchos proyectos de seguridad”, comentó el senador Matías Walker (Demócratas), quien fue su compañero de fórmula en la testera como vicepresidente del Senado.
Y agregó: “Es un hombre que sabe tomar decisiones. Cuando ocurrió el asesinato de los tres carabineros en Cañete (abril de 2024), tomó la decisión, a pesar de que era semana regional, de convocar a una sesión extraordinaria y despachar la Ley Antiterrorista del Senado. No conozco a nadie que haya hablado mal alguna vez de José García Ruminot”.
“Sé de su responsabilidad, de su trabajo, de su persistencia, de su ánimo. Un hombre empático, de valores intachables, razonable, que construye puentes”, agregó el senador Francisco Chahuán (RN), quien refrendó que no conoce de alguien que le tenga algún tipo de enemistad.
Una de sus principales amigas del otro sector político es la senadora Yasna Provoste (DC), con quien ha compartido en la Comisión de Educación, otra de las áreas en las que García podría ser una ayuda en el gobierno de Kast.
“El principal desafío del próximo gobierno no estará en la oposición. Será lograr gobernabilidad al interior de las propias derechas. Por eso, (Kast) necesita a sus mejores cuadros. Y quienes hemos trabajado con José García apreciamos en él un político de alto nivel, capaz de lograr acuerdos y de anteponer el interés de Chile antes que el lucimiento personal. Tengo de él la mejor opinión política, técnica y personal. En cualquier rol, gozará de credibilidad, buena disposición y apertura al trabajo”, dijo Provoste.
Pese a ello, la incógnita de su papel está en la otra rama del Congreso. La diputada Pamela Jiles (PDG) dijo la semana pasada que “don José García es una bellísima persona, conoce el Senado, pero no tiene idea del manejo de la Cámara, sus personajes y formas de operar”.
De hecho, en Renovación Nacional transmiten que una de sus debilidades es justamente la Cámara, ya que ahí tiene menos experiencia y no tantas redes. Por lo mismo, será clave, agregan, que el subsecretario que lo acompañe sea fuerte en esa rama del Congreso.
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