Política

Kast asume la Presidencia de la República: llama a la unidad y se compromete a “recuperar” el país

En su primer discurso como Jefe de Estado, José Antonio Kast afirmó -cuestionando a la administración de Gabriel Boric- que “nos entregan un país en peores condiciones de las que podíamos imaginar". Durante la jornada inauguró el año escolar del Liceo Augusto D’Halmar en Ñuñoa y firmó los primeros decretos de su "gobierno de emergencia".

Santiago 11 de marzo 2026. El Presidente de la Republica, Jose Antonio Kast, arriba a la Plaza de la Constitucion. Dragomir Yankovic/Aton Chile DRAGOMIR YANKOVIC/ATON CHILE

Antes de arribar al Palacio de La Moneda, el recién asumido Presidente de la República, José Antonio Kast, se cambió de traje y de corbata. Lo hizo por uno azul más claro y una de color rojo, respectivamente.

El fundador del Partido Republicano llegó a Palacio, a las 20.05, acompañado de la Primera Dama, María Pía Adriasola. En el lugar, Kast comenzó parte de los ritos finales del día de cambio de mando, donde lo esperaba una recepción para celebrar su asunción al poder.

Entre los invitados estaban alcaldes de derecha, parlamentarios del bloque oficialista y delegaciones extranjeras, además de algunos dirigentes y figuras políticas de otros sectores.

Tras saludar rápidamente a algunos de los asistentes y luego de que su equipo ajustara los últimos detalles de su primer discurso como Jefe de Estado, Kast se dirigió al país. Eso sí, previamente, firmó los primeros decretos de su “gobierno de emergencia”. Entre ellos, instruyó una auditoría al Estado y también nombró al comisionado a cargo de la Macrozona Norte.

A las 21.55, el ahora presidente se asomó al balcón de La Moneda, donde -siguiendo la tradición- pronunció su discurso. Partió diciendo que “nos entregan un país en peores condiciones de las que podíamos imaginar. Un país con sus finanzas públicas debilitadas. Un país donde el crimen organizado y el narcotráfico han avanzado. Un país donde las familias se sienten abandonadas por el Estado”.

Esto, siguiendo la línea crítica que tuvo durante la campaña en contra del gobierno de Gabriel Boric. “Decir que recibimos el país en malas condiciones no es excusa. Lo decimos porque Chile necesita conocer la verdad”, añadió.

Su mensaje, según transmiten en su entorno, apuntó a contener las expectativas ciudadanas. Por lo mismo, apostaron al diseño de “transparentar” las condiciones en que reciben el país.

Así, reforzó que “Chile necesita un gobierno de emergencia. Y eso es lo que vamos a tener. Un gobierno de emergencia no es un eslogan. Es orden donde hay caos”.

En su alocución -que se extendió por 23 minutos-, Kast repasó los ejes de su administración, apuntando a la crisis de seguridad, economía, corrupción, entre otros temas. Respecto a esto último, recalcó que ya encargó una serie de auditorías en todas las carteras.

“Seremos implacables con quienes roben el dinero de los chilenos, con quienes abusen del poder, con quienes usen el Estado para enriquecerse”, afirmó.

También hizo una mención a su ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, quien tras asumir el cargo, se trasladó a Puerto Varas por el caso del carabinero baleado durante la madrugada de este miércoles.

En medio del discurso, pidió respeto por su antecesor después de que algunos adherentes empezaran a gritar “Boric preso”.

En su intervención, el jefe de Estado hizo un llamado a la “unidad”. Enfatizó en que “este no es el momento del rencor. Es el momento de hacer la tarea. Hay demasiado por hacer como para gastar energía en la trinchera (...). Chile es más grande que nuestras divisiones”.

En ese sentido, apuntó a que los adversarios no están en la política, sino en la delincuencia y en aquellos que ingresan de forma irregular al país. “A esos adversarios les digo: no vamos a negociar, los vamos a perseguir, los vamos a juzgar”, manifestó.

Además, recalcó que “esto no solo depende del gobierno, los ciudadanos también tienen una tremenda responsabilidad”.

Para cerrar, afirmó que “vamos a recuperar nuestro país. Vamos a recuperar nuestras calles. Vamos a recuperar nuestras instituciones” y llamó a su gabinete a “ponerse a trabajar”.

Las horas previas

Pero antes del discurso con que culminó su primera jornada en el poder, José Antonio Kast atravesó varios hitos que marcaron su transición entre presidente electo y mandatario en ejercicio.

Este martes, diez minutos antes de las 23.00 horas -con un retraso respecto del itinerario inicial-, el entonces presidente electo cruzó las puertas del Palacio Presidencial de Cerro Castillo, en Viña del Mar.

Arribó acompañado de la primera dama, Pía Adriasola, y de varios de sus hijos. De hecho, su primogénito, el diputado José Antonio Kast Adriasola, salió a primera hora del miércoles desde la residencia presidencial en dirección a la ceremonia de juramento en el Congreso Nacional.

Durante la noche también permanecieron en el lugar algunos de sus colaboradores más cercanos, quienes afinaron los últimos detalles para el “día D”.

A esas horas, en las afueras de Cerro Castillo era esperado por adherentes. En todo caso, esa no fue la única señal de respaldo en las horas previas a la investidura. Durante la mañana del miércoles, un simpatizante pasó repetidas veces frente al recinto en su automóvil con el jingle de campaña del republicano a todo volumen.

La demora en su llegada a Viña del Mar tuvo explicación: las reuniones bilaterales que sostuvo durante la tarde del martes en el Palacio Cousiño se extendieron más de lo previsto. Aun así, no alcanzó a cumplir con todos los encuentros contemplados en la agenda.

Entre las citas que finalmente no se concretaron estuvo la reunión con el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz. Tampoco se materializó el encuentro que tenía previsto con el mandatario argentino, Javier Milei, para la mañana del miércoles.

El ajuste de agenda había comenzado incluso antes. El martes también se cayó la bilateral prevista con Lula da Silva. Y es que el presidente de Brasil, pese a que inicialmente había confirmado su asistencia al cambio de mando, desistió de viajar a Chile.

Quien sí llegó a Valparaíso fue Flávio Bolsonaro, candidato a la presidencia de Brasil, senador e hijo del exmandatario Jair Bolsonaro.

Hubo otros detalles que se afinaron antes de la llegada de Kast a Cerro Castillo. El diseñador y sastre del ahora Mandatario, Sergio Arias, llegó con el traje que lució durante la ceremonia de investidura: un atuendo azul acompañado de una corbata en tonalidades más claras del mismo color. ¿La sorpresa? La corbata fue un regalo de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.

La noche en la residencia tuvo además espacio para el trabajo político. Con su círculo más cercano, Kast terminó de ajustar los últimos detalles del discurso que pronunció este miércoles. El texto fue trabajado por el jefe de Estado y Cristián Valenzuela, director de contenidos y comunicaciones del Segundo Piso de La Moneda.

La contingencia también se coló en las horas finales antes del cambio de mando. A primera hora del miércoles, Kast le pidió al director de Carabineros, Marcelo Araya, que se trasladara hasta Cerro Castillo para informarle personalmente sobre lo ocurrido en Puerto Varas, donde el sargento primero Javier Figueroa Manquemilla fue baleado durante un procedimiento con resultado de muerte cerebral.

El episodio marcó las primeras declaraciones del Mandatario en la jornada. “Cuando atacan a un carabinero nos atacan a todos nosotros”, sostuvo, agregando que se perseguirá a los responsables “con todo el peso de la ley”.

Tras el juramento de ministros, la titular de Seguridad, Trinidad Steinert, partió rauda hasta la Región de Los Ríos.

Antes de salir en dirección a la sede del legislativo, Kast formalizó la renuncia a la militancia en el Partido Republicano.

Horas más tarde, ya en el Congreso Nacional, Kast protagonizó uno de los momentos más comentados de la ceremonia. Al llegar al recinto saludó afectuosamente a Milei, con quien intercambió un abrazo antes de ingresar al Salón de Honor.

Dentro del salón también se detuvo a saludar a los dignatarios internacionales presentes y a las ex primeras damas Cecilia Morel y Marta Larraechea. Unos asientos más allá estaba Pía Adriasola, sentada junto a la presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich.

Fue entonces cuando la nueva presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), le entregó la banda presidencial. Al otro lado de la testera, junto al ahora exjefe de Estado Gabriel Boric, se ubicó el recién electo presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Alessandri, quien había logrado minutos antes imponerse por solo dos votos en la votación interna de la corporación, arrebatándole la testera a la izquierda, que apostaba por la candidatura de Pamela Jiles (PDG).

Antes de retirarse del Congreso, Boric le entregó una carta a su sucesor. Hasta ahora, el contenido de la misiva no ha sido revelado.

Con la ceremonia concluida, Kast regresó a Cerro Castillo para desarrollar la agenda protocolar de su primer día en el cargo. A eso de las 17.00 horas, emprendió el regreso a Santiago en helicóptero para participar de la inauguración del año escolar en el Liceo Augusto D’Halmar en Ñuñoa.

Para este viernes, en tanto, agendó el primer consejo de gabinete de su administración.

Tras su alocución, estaba previsto que Kast se sumara nuevamente a la recepción en los patios de Los Naranjos y de Los Cañones, donde compartiría un cóctel con los asistentes.

La actividad -a cargo de la banquetera Sofía Jottar- ofreció a los comensales un recorrido por Chile: con productos del mar, charcutería -como jamón de jabalí-, risotto trufado con costillar de vacuno y postres de manjar, para resaltar el dulce nacional.

En el entorno presidencial señalan que el encuentro también tuvo un componente político, con el fin de marcar el inicio del gobierno y reforzar los puentes con parlamentarios y dirigentes no alineados formalmente con el oficialismo, en momentos en que el nuevo Ejecutivo busca articular mayorías en un Congreso dividido.

Concluida la actividad, Kast y Adriasola se retiraron para pasar su primera noche en el Palacio de La Moneda, donde decidieron irse a vivir mientras dure el mandato presidencial.

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