“La carga de la prueba la tiene el gobierno”: PDG exige conocer proyecto de pañales y medicinas para apoyar megarreforma
Las máximas autoridades del partido han presionado públicamente a La Moneda para que envíe una nueva iniciativa la próxima semana. De lo contrario, la bancada de la colectividad fundada por Franco Parisi podría rechazar el megaproyecto.

Un nuevo signo de interrogación pesa sobre el megaproyecto, con el que el Presidente José Antonio Kast busca reactivar la economía y reunir fondos para la reconstrucción de Valparaíso y el Biobío.
A pesar de que la bancada del Partido de la Gente (PDG) había comprometido sus votos a la idea de legislar (votación en general), a cambio de que el Ejecutivo patrocinara una iniciativa paralela para generar un mecanismo de devolución del IVA por medicamentos y pañales, los diputados de esta colectividad salieron a hacer una precisión.
Los votos del PDG estarán solo en la medida que el Ejecutivo ingrese en los próximos días este proyecto complementario.
La primera en lanzar la advertencia fue la diputada Pamela Jiles (PDG).
En el programa Mesa Central de Canal 13, la legisladora señaló que “nosotros vamos a decir lo que votamos dependiendo si se cumplió la primera parte del acuerdo”. “Nosotros aprobamos en general solo y en tanto se cumpla la presentación de un proyecto que contemple la devolución del IVA a los medicamentos y a los pañales”, agregó la diputada.
Junto con ello, solicitó la presentación que el proyecto que contemple estas medidas se tramite en paralelo a la megarreforma. “Me da lo mismo si se ve fácil o no, es problema del gobierno, el gobierno acordó eso”.
“Este acuerdo con el PDG todavía no se hace efectivo; estoy esperando con mucha expectativa que se haga efectivo porque sería muy lamentable que este acuerdo no se hiciera efectivo”, amenazó.
En conversación con Desde La Redacción, el jefe de bancada, Juan Marcelo Valenzuela, respaldó esa condición.
“La carga de la prueba la tiene el gobierno. Vamos a ver la capacidad que tiene el gobierno de cumplir la palabra, no nosotros. Si nosotros tenemos alineaditos nuestros trece votos, entonces, que nos vengan a exigir la carga de la prueba a nosotros”, aseguró.
“Es el gobierno el que tiene esta semana para tramitar con nuestros técnicos el marco, el proyecto, y presentarlo la próxima semana, y ellos dar fe y prueba a nosotros de que están cumpliendo la palabra”, añadió.
“Si ellos cumplen con ese hito, no tengan duda, que van a contar con nuestros trece votos para votar en general”, zanjó Valenzuela.
En entrevista con La Tercera, Patricio Quisbert, quien hoy figura como nuevo presidente electo del PDG, respaldó a sus diputados.
“Obviamente no es un cheque en blanco. Tienen que cumplir los compromisos que se han pactado entre ellos”, complementó Quisbert.
El enredo por las pymes
Esta exigencia hace nuevamente tambalear la mayoría con la que supuestamente el Ejecutivo contaba para avanzar con su megaproyecto, hoy en manos de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados.
Si bien en esta instancia, que preside el diputado Agustín Romero (republicano), la derecha tiene los votos para darle una rápida tramitación, los votos del PDG son cruciales en la sala.
Hoy las distintas fuerzas de derecha (incluyendo a los libertarios) suman 76 votos. Eventualmente podría contar con el diputado Cristián Contreras, todavía militante PDG, pero que fue apartado por su colectividad al no apoyar a Jiles para la presidencia de la Cámara, en marzo pasado.
Pese a ello, igualmente el oficialismo requiere un voto más para llegar a la mayoría necesaria (78 respaldos).
Si bien el independiente René Alinco y el militante del FREVS, Jaime Mulet, se han mostrado a favor de apoyar la idea de legislar, La Moneda apostaba a tener una garantía adicional con los otros trece legisladores del PDG.
El problema es que el acuerdo con la colectividad que lidera el economista Franco Parisi, que se selló en conversaciones con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, se enredó por la puesta en escena que hicieron los diputados del PDG con el ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot, en el que lo amarraron públicamente con otra medida: la mantención de la tasa del 12,5% para las pymes.
Sin embargo, al día siguiente el ministro del Interior, Claudio Alvarado (UDI), salió a precisar que el acuerdo con el PDG solo incluía el tema de los pañales y los medicamentos y que la tasa tributaria de las pymes iba por otra línea.
Ello molestó al PDG y Parisi, que amenazaron con desahuciar el acuerdo.
En respuesta, los ministros Quiroz y Alvarado salieron a aclarar que el tema de las pymes era un compromiso del Presidente Kast en campaña, que el Ejecutivo pretendía cumplir en una iniciativa futura.
Si bien ello calmó al PDG, que dio por cerrado el reclamo, la confusión se habría generado porque La Moneda prefería no darle el punto de las pymes al PDG.
¿La razón? Se trataba de una medida legislativa que al gobierno le servía para negociar con otras fuerzas políticas, como, por ejemplo, la DC, los liberales y los PPD, que también demandaban no subir los tributos a las pymes a partir de 2028.
Sin embargo, los más molestos eran los diputados del Partido Nacional Libertario, colectividad fundada por el excandidato presidencial, Johannes Kaiser, hoy enfrascado en una rivalidad especial con Parisi y el PDG con miras a las presidenciales de 2029.
Tras la puesta en escena del ministro García con el PDG, la bancada libertaria se restó de la votación en la que se definió el itinerario de tramitación del megaproyecto en señal de molestia.
Para calmar los ánimos, al día siguiente el ministro Alvarado se reunió con Kaiser y Quiroz con los diputados libertarios, quienes tras la ronda de encuentros ratificaron que apoyarían de todos modos la idea de legislar de la megarreforma.
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