Por mala conducta: Orrego (RN) se convierte en el primer castigado en el crispado inicio del nuevo Congreso
El tenso clima legislativo, que se evidenció especialmente en la tramitación del proyecto de combustibles, se ha transformado en una preocupación no solo para las autoridades del Parlamento, sino también para el gobierno, donde temen que un mal ambiente pueda contaminar la agenda legislativa.

Alrededor de $120 mil pesos sería la multa que aplicará la mesa directiva de la Cámara al diputado debutante Francisco Orrego (RN), luego de que en su intervención el miércoles pasado hiciera caso omiso a las advertencias del presidente de la corporación, Jorge Alessandri (UDI).
Por reglamento, los diputados al intervenir deben orientar sus palabras a la materia en tabla y pueden ser sancionados por “salirse de la cuestión sometida a examen”; por faltar el respeto a otras autoridades con “palabras descomedidas”; o por hacer “imputaciones (sin sustento) a cualquier persona”.
Si bien varias veces los legisladores suelen salirse de libreto, por lo general, acatan las advertencias de quien dirige la sala.
En el caso de Orrego, al intervenir en la discusión del proyecto de combustibles, que se votó en tercer trámite el miércoles por la Cámara, el expanelista del programa Sin Filtro no se detuvo ante los llamados al orden de Alessandri y elevó el tono de su voz.
“Siempre es importante mantener el debate dentro del respeto y dentro del proyecto que se está analizando o votando. Tratamos de mantener siempre el reglamento y, por supuesto, que, en una Cámara nueva, con más del 50% de los diputados nuevos, hay diputados que van aprendiendo la forma en que se debate y hay temas que son más álgidos. Siempre una discusión más alta en volumen de un lado provoca una respuesta del otro”, comentó Alessandri.
El presidente de la Cámara agregó que frente a desbandes “por supuesto que tenemos formas en el reglamento para sancionar”. “A mí me gustaría no utilizarlas nunca y que fuera el propio debate democrático el que fuera moderando los insultos y teniendo más un debate político y un debate legislativo”, dijo.
Por ello, indicó el legislador UDI que “mantener el respeto con los pares siempre es muy importante y vamos a trabajar mucho con los miembros de la Mesa para que sea así”.
Discurso y abucheos
El crispado clima legislativo, que se evidenció especialmente en la tramitación del proyecto de combustibles, se ha transformado en una preocupación no solo para las autoridades del Congreso, sino también para el gobierno, donde temen que un mal ambiente pueda contaminar la agenda legislativa.
De hecho, desde La Moneda le han pedido especialmente a los diputados republicanos, que se caracterizaron por tener un estilo más rebelde e interpelador durante el gobierno de Gabriel Boric, colaborar con el diálogo político.
Aun así, ha habido episodios, por ejemplo, el pasado 11 de marzo, cuando juró la diputada Javiera Rodríguez (republicana), apodada como la “capitana”, quien ese día lucía un atuendo similar al de las fuerzas especiales de Carabineros, con una leyenda en la espalda: “Chao pensiones de gracia”.
Tras jurar, Rodríguez posó de espalda ante las bancadas de izquierda que estallaron en reclamos y abucheos.
Las bancadas de derecha, además, ya tomaron la costumbre de pararse para ovacionar a los diputados que suelen ser más agresivos con la oposición, lo que a su vez provoca una respuesta virulenta.
“Vergüenza”
Si bien en la sesión del miércoles, la izquierda también enarboló coléricos discursos, como, por ejemplo, el de la diputada Consuelo Veloso (Frente Amplio) -“este un gobierno de tragedia, es un Kast tigo”, dijo-, estratégicamente Orrego cerró la jornada de intervenciones.
“¡Claro que me da vergüenza haber tenido un Presidente como Gabriel Boric que llegó a hacer la práctica profesional al Estado de Chile(...)!”, partió su discurso el abogado RN.
“Tiene que hablar del proyecto, diputado...”, le advirtió por primera vez el presidente de la corporación.
“¡(...) Vergüenza me da haber tenido un ministro como Nicolás Grau que no sabía sumar dos más dos (...)!”, prosiguió el diputado en forma desobediente.
“Lo llamo al orden, diputado. Tiene que hablar del proyecto”, le dijo por segunda vez Alessandri.
“¡900 millones de dólares le dejó el expresidente Sebastián Piñera como fondo de salud y se lo gastaron. 700 millones de dólares les dejó en la glosa republicana y se la gastaron!”, insistió Orrego.
“Tiene que referirse al proyecto, diputado”, le señaló el timonel de la Cámara, por tercera vez.
“(...) 700 millones de pesos dejó en su fondo social y se lo gastaron (...)”, continuó sin darse por aludido el RN.
“Lo llamo al orden, diputado”, dijo el presidente de la corporación, haciendo sonar la campanilla y remarcando que ya estaba comenzando a aplicar medidas disciplinarias que implican una multa.
“¡(...) Se gastaron, digámoslo con todas sus letras, 40 mil millones de dólares en cuatro años (...)!”, reclamaba casi a gritos el diputado de Renovación, tratando de hacerse escuchar en medio de los abucheos de la oposición.
“Diputado, lo voy a amonestar”, señaló Alessandri, con lo que elevó la sanción disciplinaria. Según el Reglamento de la Cámara, la escala de medidas comienza con la “advertencia”, luego el “llamado al orden” y la “amonestación”, en tercer lugar. En casos más graves, sin embargo, se aplican la “censura” y la “privación” de la palabra. Todas estas medidas van asociadas a una multa que va desde el 1% al 50% de la dieta.
En esta ocasión, la amonestación implicará un descuento del 2% de la dieta líquida en el próximo depósito que reciba Orrego de la Cámara.
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