Chequeos médicos: por qué conviene hacérselos y con qué frecuencia

Ilustración: César Mejías

Dicen que es mejor prevenir que lamentar y de eso se tratan estos controles: de anticiparse a una posible enfermedad, además de saber en qué estado se encuentra nuestra salud. Varios especialistas explican en qué consisten y cada cuánto tiempo es mejor realizarlos.




Desde que tiene memoria, Paulina se ha hecho chequeos médicos anuales. En su familia predominan los problemas con la diabetes y una tendencia al sobrepeso, por lo que siempre ha tenido esa preocupación por la prevención. Desde que comenzó a transitar por la pubertad ha estado vigilando anualmente sus hormonas además de los niveles de azúcar en la sangre, “en especial porque estoy en edad fértil y aún no tengo hijos”, comenta. Otra tradición médica anual que hace es chequear su salud sexual y descartar que haya alguna anomalía. “Hay que ser responsable, porque una nunca sabe”, advierte.

Si nos damos cuenta, casi todo se analiza anualmente: los resultados de una empresa, las notas del colegio, las evaluaciones en todo tipo de organismos, trabajos e instituciones. Pero con la salud personal la mayoría no hace lo mismo.

“La mayor parte de las personas acuden a un médico o especialista cuando se sienten enfermos o presentan algún síntoma”, comenta Carolina Cerón, directora médico del Centro RedSalud Arauco. El gran problema es que “actualmente existen muchas patologías que no expresan síntomas en sus etapas iniciales; al contrario, solo lo hacen una vez que ya se encuentran más avanzadas”, momento en el que un tratamiento puede llegar demasiado tarde.

¿Hipocondríaco o previsor? El objetivo del chequeo

“Desde hace cinco años voy anualmente al ginecólogo, donde me hago un pap con una ecotomografía en las pechugas”, cuenta Rafaela. Su mamá, al igual que su tía, tuvo cáncer al útero, así que ellas le instruyeron esta costumbre de ser rigurosa con los chequeos. “Me siento más segura y responsable con mi salud, porque al tener tantos antecedentes familiares de enfermedades graves como el cáncer, creo que tengo que tener doble cuidado”, acuña.

Julio Barrios, médico general de Vidaintegra, explicita el siguiente caso: si yo estoy sano pero tengo algún factor de riesgo, como sobrepeso o hipertensión, “en caso de que se detecte a tiempo, puedo adelantarme y evitar que ciertos problemas se desarrollen como una enfermedad”.

No se trata de buscar enfermedades donde no las hay —lo que les pasa a las personas hipocondríacas, que viven demasiado pendientes de su salud— sino de revisar anualmente para luego, si es necesario, actuar con tiempo y anticipación. Así, por ejemplo, es como se puede identificar una prediabetes —y prevenir que se convierta en diabetes—. “A través de la medicina preventiva estoy evitando dañarme si estoy sano”, y en el caso de que se identifique una enfermedad, “evitar las complicaciones”.

“El objetivo de la medicina preventiva es promover el bienestar general de los pacientes y prever cualquier riego o enfermedad que a futuro pueda tener mayores consecuencias para las personas”, puntualiza Cerón. Además de un diagnóstico precoz, se pueden llevar a cabo tratamientos a tiempo y derivar de ser necesario a un especialista.

En qué consiste un chequeo y cada cuánto hay que hacerlo

El foco de la medicina preventiva es retrasar o evitar el desarrollo de enfermedades y según Cristián Cuadra, médico internista de la Unidad de Paciente Crítico de la Clínica Santa María, con una sola consulta anual se pueden llegar a detectar diversas señales. El objetivo es “pesquisar toda información útil”.

A través de estos chequeos, “podemos evitar enfermedades comunes pero complicadas, como la hipertensión, la diabetes o la dislipidemia, que traen muchas consecuencias y costos, como infartos, accidentes cerebrovasculares, aumento del cáncer de pulmón y otras patologías asociadas”, asegura.

Las enormes cifras de sobrepeso, obesidad y sedentarismo que tenemos en Chile —el 31% de los adultos y el 14% de los adolescentes son obesos— hacen que sea aún más necesario hacerse chequeos anuales. “Eso facilita una intervención adecuada, la que a su vez nos permitirá enfermarnos menos y tener una mejor vejez”, acuña el internista.

Si bien la frecuencia en que debemos realizarnos estos chequeos no es una ley para todos, en la población sana adulta menor de 50 años, dice Cuadra, lo recomendable sería tener una consulta anual. “Más que una cita para pedir exámenes y ver resultados, es un control para indagar en patologías potenciales, aclarar dudas, actualizarse en recomendaciones de salud, alimentación y estilo de vida”, comenta.

¿Qué involucra un chequeo? Se trata de hacer junto a un médico general o internista un estudio completo del cuerpo, analizando distintos indicadores, y en general implica una evaluación médica, exámenes de laboratorio —de sangre u orina—, e imágenes —radiogafías o ecografías— si es que hacen falta.

“Una vez obtenidos los resultados, si se identifica alguna anomalía se debe hacer una nueva cita con el médico donde se determina un diagnóstico, los pasos a seguir y el tratamiento más oportuno”, apunta Cerón. Según los hallazgos, el méico derivará al especialista que se requiera.

En una evaluación preventiva se suelen considerar exámenes como perfil bioquímico y lipídico, hemograma y VHS (virus del herpes simple), ecotomografía abdominal y electrocardiograma en reposo, entre otros estudios.

“Es importante también controlar la hipertensión arterial, la diabetes y el sobrepeso u obesidad, que son sumamente frecuentes entre los chilenos”, asegura. Además de lo anterior, el especialista indaga en aspectos como “la nutrición, la ingesta y cantidad de consumo alcohol y tabaco —que en pandemia se han disparado—, la realización de actividad física y antecedentes familiares de diabetes, cáncer u otras”, complementa Cuadra.

Chequeos odontológicos y oftalmológicos

Probablemente, este titular te llegué directo a la raíz de tu diente que te ha estado molestando hace varios meses. Sentir ese tipo de dolor es una señal de que algo no está bien y que es necesario analizar.

“En adultos se recomienda hacer evaluaciones odontológicas preventivas anuales, para así mantener una buena salud bucal y evitar otras afecciones y complicaciones”, advierte Carolina Cerón. Por supuesto, no todas las personas lo hacen. Algo parecido pasa con las atenciones oftalmológicas, donde “es relevante realizar controles anuales o bianuales desde los 40 años”, y anticiparse así a problemas cada vez más comunes, como la miopía o el astigmatismo.

Otros chequeos

Para las mujeres, el control ginecológico debe estar siempre presente desde el inicio de la pubertad, menciona Cerón. “Una vez que se inicia la vida sexual activa, lo recomendable es que sean anuales”.

En el caso de los adultos mayores, sería aconsejable “un control anual o bianual por un geriatra, para fortalecer estilos de vida saludable y prevenir deterioros o complicaciones por enfermedades”, sugiere la especialista de Red Salud Arauco.

Lamentablemente, en todo el mundo estos chequeos bajaron considerablemente con la llegada de la pandemia. Comparando la frecuencia de exámenes entre 2019 y 2020, un estudio del Health Care Cost Institute (HCCI) de Estados Unidos encontró que “las mamografías y exámenes Papanicolaou bajaron casi en un 80%, mientras que las colonoscopías disminuyeron casi en 90%”.

“Ahora que estamos vacunados y en un proceso de aprender a vivir en modo pandemia, con mayor razón recomiendo volver a tomar la medicina preventiva”, sugiere Barrios. Hay algunas cosas que “se pueden hacer por telemedicina, aunque ella no reemplaza a la presencial”, añade. De todas formas, es bueno ir complementando ambas, sobre todo cuando se trata de hacer seguimientos.

“Poco a poco la gente está retomando estas citas, porque valoran vivir sin complicaciones”, dice el médico, que además es uno de los directores de la Fundación Chilena de Hipertensión Arterial. “La medicina preventiva justamente busca adelantarnos a que aparezcan las enfermedades”, expresa. Es como vigilar el bosque e ir “apagando los pequeños focos de fuego cuando son solo llamas diminutas. Así evitamos que avance y se convierta en un terrible incendio forestal”.

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