Gremio de empresas de courier advierten inminente colapso tras miles de encomiendas abandonadas en el Aeropuerto de Santiago

Registro Fotográfico Acopio de mercadería en las Bodegas y Patio del Aeropuerto de Internacional de Santiago. En Santiago: 24/08/2021. Fotógrafo: Valentino Saldivar.

La avalancha de compras provocada por el comercio electrónico durante la pandemia impulsaron las importaciones. La otra cara de la moneda es que el abandono de los paquetes, por distintas circunstancias, tiene saturado el sistema, advierten desde Atrex. Aduanas se defiende de las críticas y transfiere a los operadores la responsabilidad de tener la infraestructura adecuada.




Para muchos compradores digitales, el robustecimiento de los canales de e-commerce ha significado un mejoramiento en sus experiencias de entrega de productos. Pero no todo ha sido bueno. La otra cara de la moneda son los retrasos derivados del alto flujo de envíos. Las empresas de courier acusan que existen miles de paquetes abandonados en el principal aeropuerto de Santiago, lo que las tiene al borde del colapso.

Y no son decenas ni cientos, sino miles de cajas y bolsas dejadas a su suerte las que hoy complican a la Asociación de Transporte Expreso de Chile (Atrex), que reúne a 24 grandes, medianas y pequeñas firmas de courier que operan en el Aeropuerto Arturo Merino Benítez.

Según cuentan el presidente de Atrex, Jaime Dacaret, y el gerente general del gremio, Luis Miranda, los volúmenes de encomiendas han aumentado más de seis veces en relación a los años prepandemia. Y si bien desde el gremio han ofrecido soluciones, aseguran que estas no han sido bien recibidas por el Servicio Nacional de Aduanas: la falta de respuestas atemoriza a Atrex ante la cercanía del fin de año, donde se produce el peak en el flujo de encomiendas que podría colapsar los servicios de entrega.

De izquierda a derecha: Jaime Dacaret y Luis Miranda.

-¿Qué tan alto es el flujo de envíos que manejan actualmente?

JD: En pre pandemia teníamos llegando a Chile un promedio de 200 mil envíos mensuales. En los últimos meses hemos recibido alrededor de 1.300.000, y ahora a partir de noviembre viene el peak season, que es cuando empieza la temporada estival. Estimamos que esto fluctuará entre 1.500.000 y 1.600.000 envíos, de los cuales muchos son B2C (negocio entre empresa y consumidor), muchos quedan en cadena de custodia y otros en abandono.

-¿Cuál es el principal problema al que actualmente se enfrenta Atrex?

JD: Esta acumulación de envíos ha venido en franco crecimiento durante todos los meses. Hay mucha gente que compra y no sabe qué está pagando. No saben si los impuestos vienen pagados, si necesitan algún tipo de certificado. Entonces eso llega acá y entendiendo el aumento de volumen, se produce una presunción de abandono. O sea el cliente llega y dice: ‘Ah, pero si tengo que pagar por una crema, si tengo que pagar un certificado, entonces ya no lo quiero’. O te dicen: ‘Ah, yo pensé que estaban todos los impuestos pagados’ y resulta que no era así.

-¿Cuántos envíos son?

JD: De cerca de unos 70 mil paquetes que hoy están en esa condición y que están ocupando espacio que perfectamente podría ser para maniobra o para almacenar productos que realmente debieran estar almacenados. Tenemos paquetes que no llevan uno o dos meses, algunos llevan más de un año.

Registro Fotográfico Acopio de mercadería en las Bodegas y Patio del Aeropuerto de Internacional de Santiago. En Santiago: 24/08/2021. Fotógrafo: Valentino Saldivar.

-¿Cuánto espacio adicional han debido destinar a guardar estas encomiendas?

LM: Son 5.000 m2 los que tenemos en patios de maniobra en el espacio aire, que es por donde nos conectamos con los aviones, y otros 3.000 m2 están en el patio tierra, que es donde los productos ya pasaron por la bodega y están en proceso de traslado para su distribución en el país.

En el patio aire, que es donde está la situación más crítica, tenemos 2.000 m2, de los cuales prácticamente la mitad está copado de sacos y rumas de envíos que están en presunción de abandono.

-¿Qué ocurre en esos casos? ¿Cuál es el protocolo a seguir con paquetes que llevan uno o más años abandonados?

LM: Todo esto está en una zona primaria del aeropuerto, es decir que no está ingresado al país aún. Para esto se necesita una autorización de Aduana que se hace regularmente a través de documentos oficiales. Pero como quedan en abandono, quedan retenidos antes de ser liberados.

Pasados 30 días, comienzan a estar en presunción de abandono, lo cual implica que el paso siguiente es ir a un loteo donde el Servicio Nacional de Aduanas los remata, pero todos aquellos que no va a remate porque es de muy bajo valor, se va a destrucción. Y hay una tercera opción que se está empezando a promover, que es la posibilidad de donar estos envíos dado que muchos de ellos podrían tener utilidad en organismos de beneficencia.

Pero cualquiera de estas alternativas no dependen de que yo lo determine como operador. Es el Servicio Nacional de Aduanas el que tiene que determinarlo.

-¿Y por qué no lo han hecho?

LM: Aduanas no tiene recursos humanos dado que, debido a la pandemia, gran parte de los funcionarios están trabajando desde sus casas y eso no les permite tener acceso a los bultos que tienen que revisar. Y además se le da prioridad al flujo de envíos que están ingresando regularmente.

Esto quedó como un pendiente que hoy se transformó en un potencial colapso del sistema debido a que no tenemos espacio donde guardar.

-¿Qué dicen desde Aduana? Dada las condiciones sanitarias, ¿Saben si sus trabajadores volverán a trabajar presencialmente?

LM: Este es un tema que lo conversamos hace rato con ellos. Para darte un ejemplo, el otro día estaba conversando con un funcionario que lo destinaron a esta tarea, y él me decía: ‘Con el volumen de paquetes que hay en una sola empresa, yo estimo que se necesitan 6 meses para poder revisar y generar la destinación’. O sea las (encomiendas) que están ahora, van a poder ser procesadas de aquí a 6 meses, lo que significa que estamos llegando a Enero. Y a esto se suma todo lo que va a seguir llegando durante los próximos meses.

Registro Fotográfico Acopio de mercadería en las Bodegas y Patio del Aeropuerto de Internacional de Santiago. En Santiago: 24/08/2021. Fotógrafo: Valentino Saldivar.

-¿Cómo ha afectado este problema a los trabajadores de las empresas?

JD: El aumento de volumen ha significado incorporar más gente para poder procesar eso. Se han incorporado mejoras, tecnología, pero también se necesitan manos. Cuando tienes a un turno trabajando para poder arribar un avión y ese envío no sale porque está encolado, todo ese trabajo previo se pierde porque toda la coordinación de salida ya quedó para el día siguiente. Por lo tanto, lo que genera son ineficiencias.

LM: Lo que sí ha pasado y es otra complejidad es que como esta es una zona primaria, tú no puedes meter personas a trabajar de un día para otro. Tienes que registrarlos ante la Dirección de Aeronáutica Civil de Chile, obtener el permiso y ahí recién pueden acceder. Las actividades de esta industria son bien complejas.

¿Qué soluciones han ofrecido?

JD: Hemos propuesto espacios como industria de bodegas externas para poder mover esos envíos y que obviamente cumplan con los requisitos que Aduanas ha solicitado, de manera de poder sacar esos envíos transitoriamente y no esperar que esto colapse. Nosotros estamos en el día a día y vemos que la ola se viene, y no queremos que nos pase por encima.

Y lo otro, es que nosotros le proveemos para que aquellos productos que puedan ser utilizados a través de un fast track (vía rápida), vayan a la destrucción rápida. Estos son productos perecibles, algunas cremas, etc, y así poder acelerar ciertos procesos con la información que le entreguemos a la Aduana.

¿Hasta qué fecha estiman que hay tiempo para dar una respuesta antes de que las empresas colapsen?

LM: Creo que hoy nos estamos manejando. porque los flujos permiten mantener la operación, y además estamos presionando. Mi preocupación está en que si llegamos a diciembre con las bodegas como están. A noviembre tenemos que tener respuesta.

JD: Lamentablemente no hemos tenido una respuesta positiva de Aduanas e hicimos una nueva presentación para ver si Aduanas nos permite cumplir esta posibilidad de sacar los envíos y mantenerlos en una bodega externa. Nos rechazaron la primera y volvimos a presentar la otra (propuesta)

¿Por qué la rechazaron?

LM: La zona primaria es una zona donde el producto no está nacionalizado. Es como lo que ocurre con las embajadas, ese es un territorio aparte. En este caso, este es un territorio aduanero y yo no puedo trasladar (los envíos) a otro lugar que no cumpla con ese requisito. Es un tema muy complejo administrativamente.

-Entonces, considerando los trámites administrativos ¿Qué solución rápida creen que se les podría dar desde Aduanas?

LM: El director nacional de Aduanas tiene facultades especiales para atender situaciones que se puedan generar. Me contaba el asesor legal nuestro que para un terremoto se generó un problema donde no tenían dónde dejar unos vehículos, creo que fue en San Antonio, y habilitaron transitoriamente un espacio para trasladar todos esos vehículos que estaban corriendo peligro y eso se puede a través de una resolución especial del director nacional de Aduanas. Entonces con buena voluntad se puede hacer. Y ahí es donde hemos encontrado poca acogida.

La respuesta de Aduanas

Consultada respecto al tema, la Dirección de la Aduana Metropolitana aclaró que “las áreas ocupadas por los servicios courier no son proporcionadas ni administradas por Aduanas”. Y agregaron que las actuales instalaciones de estas compañías “fueron diseñadas considerando las operaciones que realizaban hace algunos años, en número cercano a los 2 millones de envíos”.

De manera que son los propios operadores quienes “tienen la responsabilidad de realizar las gestiones para proveerse de la infraestructura necesaria y adecuada a su nivel de operaciones, tal como ya realizó uno de ellos, que construyó nuevas y amplias dependencias”, señalaron.

Por otro lado, y en cuanto a las soluciones, desde la entidad dijeron que existe un proyecto trabajado en conjunto con Atrex que consiste en “un desarrollo informático que generará el procesamiento automatizado de este tipo de cargas”. Este sistema permitirá una clasificación rápida para determinar qué cargas son susceptibles de ingresar a procesos de subasta, de donación o si el destino es la destrucción.

Y descartaron que Atrex haya presentado cualquier otro proyecto con medidas de contingencia. “Hasta este minuto no ha ingresado al Servicio algún proyecto concreto que se esté analizando”, sostuvieron.

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