AES Andes desiste de megaproyecto de hidrógeno verde en Chile al que se opusieron observatorios astronómicos y José Antonio Kast
La compañía eléctrica inició la tramitación del proyecto INNA, que involucraba una inversión de US$ 10 mil millones en la región de Antofagasta, en diciembre de 2024, pero enfrentó el rechazo de parte de la comunidad científica y de José Antonio Kast, en el último debate presidencial. “AES Andes informa que, tras un detallado análisis de su cartera de proyectos, ha decidido desistirse de la ejecución del proyecto INNA", informó ayer.

La millonaria travesía que inició AES Andes para producir y exportar hidrógeno verde llegó a su fin. La generadora AES Andes, perteneciente a la estadounidense AES, informó este viernes que desistió de seguir desarrollando el megaproyecto de hidrógeno y amoniaco verde INNA.
“AES Andes informa que, tras un detallado análisis de su cartera de proyectos, ha decidido desistirse de la ejecución del proyecto INNA, iniciativa destinada a la producción de hidrógeno y amoníaco verde”, dijo la compañía en un comunicado la tarde de este viernes.
El proyecto contemplaba una inversión de US$10.000 millones, y se ubicaría en la comuna Taltal, Región de Antofagasta, al norte del país.
La compañía agregó que “si bien INNA es un proyecto absolutamente compatible con otras actividades que se desarrollan en la zona, AES Andes ha tomado la decisión de priorizar sus esfuerzos en el desarrollo y construcción de la cartera de proyectos renovables y almacenamiento de energía, siguiendo el lineamiento de su matriz en Estados Unidos. Es importante destacar que esta determinación no cuestiona el valor ni el potencial del desarrollo de la industria del hidrógeno verde para Chile".
INNA no tardó en estar en el centro de la opinión pública. Fue primero la comunidad científica la que levantó el reclamo, aludiendo que el proyecto afectaba la observación astronómica en el norte del país.
La polémica también llegó al debate presidencial entre los entonces candidatos José Antonio Kast y Jeannette Jara, causando la sorpresa por sus posiciones: mientras la abanderada oficialista apoyó el proyecto -“pensando en el empleo”, dijo- Kast priorizó la observación astronómica.
¿Me van a decir por qué quieren instalar una planta de hidrógeno verde que la podrían instalar en el sur?”, dijo Kast en el debate del 9 de diciembre. “Lo decimos claramente, vamos a privilegiar los cielos del norte para la observación astronómica siempre”, agregó. Y al ser consultado si optaría por la astronomía, señaló que “sí, de todas maneras”.
Cercanos al proyecto dicen que la decisión fue adoptada por razones de negocio y que no tendría relación con la llegada del nuevo gobierno.
El proyecto
INNA fue ingresado a través de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) ante el Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental (Seia) en diciembre de 2024 y se encontraba actualmente con sus plazos suspendidos hasta el 26 de mayo de 2026, congelamiento solicitado por la empresa para “responder adecuada y satisfactoriamente las observaciones, rectificaciones y ampliaciones al EIA”.
La comunidad científica internacional, a través del Observatorio Europeo Austral (ESO), había pedido mediante una carta al Presidente Gabriel Boric detener el megaproyecto, ya que planteaba un riesgo irreversible para la astronomía chilena. La petición fue firmada por grandes exponentes científicos, entre ellos el premio nobel de física, Reinhard Genzel, y el presidente de la Unión Astronómica Internacional (UAI), Willy Benz.
El debate también llegó al Congreso, donde los parlamentarios escucharon a la empresa y a sus críticos. A mediados de octubre de 2025, el vicepresidente de hidrógeno verde de AES Chile, Luis Sarrás, dijo en el Parlamento que cambiar la ubicación del proyecto, como solicitaban sus opositores, era en desecharlo. “Esto de trasladar un proyecto, que es algo que no existe en la regulación chilena, es una tarea que en la práctica significa cancelar el proyecto", indicó entonces.
El complejo INNA estimaba una producción nominal de hidrógeno verde gaseoso de 264 mil toneladas al año, del cual 116 mil toneladas se utilizarían para producir amoniaco verde y 101 mil para elaborar hidrógeno verde líquido. El consumo total de energía de la planta de hidrógeno verde gaseoso sería de 1.68 GW y la superficie total del proyecto contemplaba el uso de 3.021 hectáreas.
Greentegra
AES Andes destacó que desde el lanzamiento de su estrategia Greentegra ha incorporado un total de 2.181 MW de generación renovable y baterías a su portafolio, logrando que un 70% de su parque energético sea completamente renovable.
Asimismo, dijo que el foco de la compañía hoy se encuentra en el comisionamiento de sus parques Andes Solar III y Bolero BESS para obtener su operación comercial en la primera parte del año, mientras sigue avanzando en la construcción de sus cuatro nuevos proyectos renovables: Arenales, Cristales, Pampas y Atacama BESS.
Todos estos proyectos en conjunto aportarán 2.363 MW adicionales al portafolio del grupo, lo que significa que para 2027, AES Andes habrá completado un crecimiento renovable de más de 4.500 MW, con una inversión desde el lanzamiento de Greentegra superior a los US$4.000 millones en el país.
Asimismo, indicó que “continuará evaluando nuevas tecnologías para impulsar soluciones innovadoras que vayan en línea con las condiciones de mercado, la creación de valor de largo plazo y los objetivos estratégicos de la compañía”.
El grupo afirmó que dicho trabajo se continuará realizando en colaboración con las partes interesadas y las autoridades sectoriales. AES Andes genera y vende energía en Chile, Colombia y Argentina y opera 5.375 MW en Sudamérica.
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