¿El Banco Central sigue detrás de la curva? mercado se divide por previsiones de PIB y tasa

Mario Marcel

El debate está abierto. Mientras el BC cerró la puerta a nuevas bajas en la tasa de interés, el mercado no siguió esa visión. De hecho, las tasas swap prevén dos recortes. En crecimiento, las expectativas se acercan al piso del nuevo rango.




El rol que ha tenido del Banco Central está bajo la lupa del mercado. El desmarque entre la visión del instituto emisor y los agentes del mercado comenzó en el Informe de Política Monetaria (Ipom) de septiembre. En ese entonces el BC fijó como supuesto de trabajo que ésta comenzará a aumentar en los próximos meses y que hacia el 2020 se ubicará en torno a su nivel neutral -entre 4% y 4,5%. Dicho escenario fue recalcado en diciembre pasado, cuando estimaba que realizaría entre 5 y 7 ajustes en la TPM entre este año y el próximo. Cuatro de estos aumentos estaban contemplados para 2019.

Mientras eso señala el BC, el mercado nunca se convenció del todo, ya que si bien los economistas esperaban que la trayectoria fuera de normalización, el camino previsto era mucho más gradual. En marzo la distancia entre el Central y el mercado se hizo aún más nítida. Mientras el primero decía que se continuaría la normalización, las tasas swap ya empezaron a internalizar bajas. Definitivamente, el BC se situaba detrás de la curva, como dicen en el sistema financiero.

En mayo cambió el Central cambió el sesgo y en junio (el viernes pasado) sorprendió con una reducción de 50 puntos base. Ajuste considerado por el Central como suficiente, por lo que -a su juicio- no será necesario aplicar nuevos recortes. Así, dio por cerrada la puerta a nuevas bajas. También bajaron las proyecciones de crecimiento.

¿Se esquivocó el Central al cerrar la puerta de nuevos recortes? ¿Quedó otra vez detrás de la curva? La visión de los economistas está dividida.

"El mercado no lo siguió en su alza de tasas y ahora el BC se puso al día", señala el académico de la Universidad Gabriela Mistral, Erick Haindl.

Sin embargo, varios economistas como los exconsejeros del BC, Jorge Desormeaux y José de Gregorio afirmaron que era probable que se tuviera que aplicar un mayor estímulo monetario, dado el complejo escenario externo. Esta visión también es respaldada por JP Morgan, que incluso ve incluso la necesidad de otro estímulo de unos 50 pb. Esto se alinea también con las expectativas del mercado financiero, a través de las tasas swap, quienes prevén nuevos recortes de 25 puntos base en agosto de este año y abril del próximo año.

Felipe Alarcón, economista de EuroAmerica afirmó que "el BC se apresuró al decir que no habrá nuevas bajas. Era preferible mantener la opción un poco más abierta". Agregó que "quedó un poco detrás de los que siguen esperando las expectativas de mercado y de nuestra propia visión de que será necesario aplicar un recorte más".

Nicolás Birkner, director de Estudios Económicos de CorpResearch, acotó que "con el sinceramiento de un escenario más débil de lo esperado, es probable que se requiera al menos un recorte adicional de 25 puntos". Pablo Cruz, economista senior para Chile de BTG Pactual, tiene una visión contraria: "Un día antes de la RPM, el mercado esperaba que la tasa estuviera cerca de 2,5% en torno a junio del próximo año. Si bien es cierto que el escenario central del BC contempla una mantención de la tasa hacia adelante, reconoce que los riesgos están sesgados a la baja".

Sergio Godoy, economista de Tanner, acotó que "el mercado de bonos le cree al instituto emisor su tono neutral y, así, no estaría detrás de la curva".

¿Qué pasa con el crecimiento?

En crecimiento, el BC si bien ha ido más en línea con las expectativas del mercado, los expertos también muestran sus discrepancias, especialmente en los últimos informes del BC, ya que su análisis ha sido más optimista de lo que esperaba el mercado. Es más, la Encuesta de Expectativas Económicas ya sitúa el crecimiento 2019 en 2,9% acercándose al piso del rango del BC de 2,75% y 3,5%.

En este punto, Birkner cree que "el BC fue optimista en la estimación del rango de crecimiento para este año. ¿Qué hará en septiembre cuando ajuste el rango a 50 puntos? ¿Lo llevará a 2,75%-3,25%? Lo más razonable es que lo ajuste a 2,5%-3,0%, con una probabilidad no menor de que, si la economía no muestra señales de recuperación en los próximos meses, el año termine más cerca del piso de dicho de rango". Patricio Rojas, economista de Rojas y Asociados subrayó que "la principal señal que dio el Ipom es que el BC andaba muy perdido, en materia de inversión y en materia de demanda interna".

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