Juan Carlos Guajardo

Juan Carlos Guajardo

Director ejecutivo de Plusmining

Pulso

¿Qué busca EEUU contra China y cómo puede impactar en Chile?


Quedan pocas dudas de que el panorama económico mundial ha cambiado a partir de las políticas impulsadas por el presidente de EEUU Donald Trump.

Ya había señales de que la era de la globalización estaba en retroceso. El brexit, el crecimiento de posiciones políticas anti-establishment en varios países de Europa y otras latitudes, marcan el inicio de una nueva era caracterizada por una revitalización de prioridades nacionales sobre las multilaterales.

Trump ha logrado renegociar varios de los acuerdos comerciales (Unión Europea, Corea del Sur y NAFTA), con lo que su estrategia parece estar funcionando. Sin embargo, en el caso de China, si bien las nuevas políticas económicas de Trump comenzaron con un foco comercial, gradualmente abarcan otros aspectos como la política industrial y el desarrollo tecnológico.

Si bien es probable una cumbre entre los dos líderes, Trump y Xi en los próximos meses, EEUU parece haber concluido que la política de mutua dependencia con China no le favorece y hoy la cuestiona abiertamente, intentando aislar a China. Es por tanto la disputa de poder mundial entre dos superpotencias la que se está desplegando rápidamente en el escenario mundial, que Chile debe ver con cuidado.

El primer aspecto a considerar en Chile es el impacto en el acceso a mercados y en los precios de activos que exporta, principalmente el cobre. Hasta ahora, el conflicto ha gatillado una fuerte incertidumbre que ha disminuido la cotización del cobre, la cual es probable no se disipe fácilmente y genere un efecto lastre en los precios.

Luego cabe esperar que el mundo avance hacia una fragmentación política en la cual EEUU y China se disputen áreas de influencia. La geopolítica del mundo se hará más compleja lo que requerirá que Chile juegue sus cartas con gran inteligencia. Los bloques económico-políticos jugarán un rol relevante y la diplomacia deberá preparase para posicionar los intereses de Chile en esta era de fin de la “Pax USA”.

Chile está expuesto a los resultados de esta situación pues ha basado su modelo económico en la apertura comercial y depende de la economía china a través del precio del cobre.

El metal rojo sin embargo, parece bien posicionado cualquiera sea el derrotero de esta reconfiguración mundial. Sí es necesario anotar que en este nuevo escenario es probable que los recursos naturales vuelvan a tener una mayor connotación estratégica. Finalmente, como país es relevante posicionar una mirada neutral.

No debe olvidarse que EEUU obtuvo ingentes beneficios de la mutua dependencia con China, pues las empresas estadounidenses generaron enormes ganancias aprovechando el trabajo chino barato y de calidad mientras sus ciudadanos han disfrutado de productos importados chinos a bajos precios, lo que de paso ha ayudado a mantener presiones inflacionarias controladas y un bajo costo del dinero por un tiempo, quizás, demasiado prolongado.

China, por otro lado, utilizó sus ventajas demográficas y su marco político para levantar un milagro económico de una escala pocas veces vista en la historia. Hoy, una de las partes desea romper este esquema, pero no se debe mirar este quiebre en blanco y negro. Hay muchos matices que tomar en cuenta y Chile debe reforzar su inteligencia para continuar beneficiándose de su integración con el mundo.

 

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