Creciente gusto por el té ubica a Chile entre los 15 principales consumidores del mundo

Informe de la FAO sitúa al país dentro de los mayores consumidores a nivel mundial, con 1,2 kilos per cápita al año. Según Euromonitor International, cada chileno consume en promedio 427 tazas al año, única nación de Latinoamérica donde el consumo de té supera al de café.




El té dejó de ser solo un acompañamiento en el país. Hoy toma protagonismo y eleva su categoría a gourmet, con un acelerado crecimiento en su consumo.

Según un informe publicado en la 23ª Reunión del Grupo Intergubernamental de la FAO sobre el té (IGG, su sigla en inglés), desarrollada en mayo en Hangzhou, China, Chile está entre los 15 principales consumidores de esta bebida en el mundo, con 1,2 kilos per cápita al año.

El informe señala que entre 2007 y 2016, la producción ha crecido a una tasa promedio anual de 4.4%, impulsado por el sólido crecimiento económico en varias naciones en desarrollo, "con una clase media con preferencia para mezclas y marcas de té premium".

Según datos de Euromonitor International, cada chileno consume en promedio 427 tazas al año (dato de 2016), es decir, 87,2 litros per cápita, lo que lo elevan como el principal consumidor de Latinoamérica y el único país de la región donde el consumo de té supera al de café.

Premiumización

"En nuestro país existe una alta demanda por el té", indica Paola Planells, Brand Manager de Té Lipton, sobre el protagonismo de ésta bebida en el mercado chileno.

El té negro (la versión clásica) es la variedad más demandada, señala Planells, pero en el último tiempo el té verde se ha posicionado como una importante alternativa. Según datos de Lipton, en el último año aumentó 14,5% su consumo en relación a 2016.

El Servicio Nacional de Aduanas indica que las importaciones del producto, en el caso del té verde orgánico, en 2015 totalizaron US$40.473,9, lo que para 2017, aumentó a US$224.342,3, y en lo que va de este año (enero-mayo) el monto alcanza los US$115.238. En la categoría "demás té verde", el alza es similar, con montos de US$1.524.942,6 en 2015 y US$1.899.838,9 en 2017.

Las cifras revelan la "premiumización" o mayor interés del consumidor por productos de alta calidad. "El consumidor chileno se está volviendo más experto y se atreve a innovar más", dice Cristián Pastene, Latam Brand de Dilmah, marca de té premium que alcanza un crecimiento anual de 12,8%.

Actualmente, existe una mayor percepción del té como una alternativa saludable, dice Pastene. "Hoy se busca té con fruta y con sabor y hay una expansión del consumo de té verde".

El consumidor chileno, señala Planells, está cada vez más informado, exigente y curioso por probar nuevos sabores. "Han empezado a buscar cada vez con más frecuencia nuevas variedades y sabores, las que se caracterizan por ser de calidad premium y un complemento al tradicional té negro".

Una tendencia que en Jumbo, comentan, empezaron a identificar hace dos años. "Además de consumir el clásico té en bolsas, buscan nuevos sabores, tipos y formatos. Hoy vemos que son capaces de reconocer variedades y países de procedencia", explican.

El té se aprecia hoy como un producto multifacético, que entrega una nueva dimensión a las comidas, comentan desde Té Supremo. "Limitar la experiencia de consumir un buen té solo a su versión bebestible, no hace plena justicia a los múltiples beneficios ni tampoco a la versatilidad de sus atributos", aclaran. Por lo que hoy, es visto incluso como un ingrediente para recetas.

Se ve incluso como sustituto a bebidas carbonatadas. Además, el mismo proceso de especialización que hace algunos años vivió el mercado del vino en Chile, es lo que actualmente se produce con el té, indica Pastene. "La gente ya está entendiendo que la diferencia de sabor viene dada por el origen del té, que el mejor té viene de Sri Lanka, y también los atributos diferenciadores del terroir (dónde se cultiva) que le otorga distintos caracteres al té".

Gracias al actual boom culinario, señala Pastene, esta bebida se ha ido instaurando cada día más como el principal actor en bebidas calientes o frías, o como ingrediente en la cocina. "Ya que no es una bebida solamente para la "once" como era antiguamente: hoy el té y las infusiones se consumen a toda hora del día", comenta.

En Jumbo, dicen que incluso se considera como regalo. "Un té o una infusión de hierbas en bolsa pueden ser consumidos en el día a día mientras que el té a granel se utiliza más para ocasiones especiales como el fin de semana o con invitados".

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