Director ejecutivo de Start-Up Chile: “En vez de bonitos unicornios, es mejor tener toros robustos que ayuden a la economía”

30.01.2020ENTREVISTA A SEBASTIAN DIAZ, DIRECTOR EJECUTIVO DE START-UP CHILEFOTO: VALENTINA MORA / LA TERCERA.

SEBASTIAN DIAZ, DIRECTOR EJECUTIVO DE START-UP CHILE FOTO: VALENTINA MORA / LA TERCERA.

Según Díaz, esta entidad está enfocada en convertirse en una plataforma de emprendimientos para América Latina. Además, cuenta que se realizarán una serie de actividades durante este año para celebrar el décimo aniversario de Start-Up Chile.




Con bombos y platillos. Ese es literalmente el término que usa Sebastián Díaz, director ejecutivo de Start-Up Chile, para explicar cómo serán los anuncios y celebración de los 10 años de vida de esta entidad que se realizará en octubre. "Vamos a hacer muchas cosas en 2020. Por ejemplo, una campaña para visualizar nuestro portafolio y daremos a conocer nuestros números históricos, entre otras cosas", dice entusiasmado Díaz y agrega: "Pero contar qué lanzaremos en octubre mataría la sorpresa".

¿Cómo ha evolucionado Start-Up Chile en esta década?

-Hay dos etapas. El objetivo de los primeros cinco años fue poner a Chile en el mapa del emprendimiento e innovación y crear una cultura global al respecto. Cuando en nuestro país tenemos crisis económicas o sociales, las que pagan son las pymes, por eso es que necesitamos que se apalanquen a un mercado global. En resumen, traer gente de afuera y probarles a los chilenos que se podían globalizar.

¿Y funcionó?

-Creo que fue un éxito. En los indicadores y ranking mundiales Chile está en los primeros lugares de la región y, además, los medios de comunicación cubren ahora a las startups y no solo a las grandes empresas. Las corporaciones están trabajando más con emprendedores y hay más fondos de inversión. Chile está en el mapa.

Ok, entonces pasaron a la segunda etapa…

-Una vez cumplido el objetivo, el 2015 nos preguntamos de qué forma podíamos ahora capturar valor en nuestro país y nos convertimos en una aceleradora, para intervenir un negocio y llevarlo de un punto A a un punto B lo más rápido posible. Cambiamos los procesos y de inmediato llegaron emprendimientos que querían usar a Chile como plataforma para escalar en América Latina.

¿Cambió también el tipo de industrias?

-Más que industrias, al principio teníamos muchas soluciones B2C (business to consumer). Cuando nos convertimos en una aceleradora nuestro portafolio cambió en un 80% hacia B2B (business to business). Empezaron a llegar soluciones más sofisticadas, emprendimientos más empaquetados y servicios más ligados a las grandes empresas.

Pero no hemos podido conseguir un unicornio chileno.

-Cuando hablamos de éxito, hay que definir qué es. El unicornio se refiere a la valorización de una empresa, por eso creo que en vez de bonitos unicornios, es mejor tener toros robustos que ayuden a la economía. Hay muchos ejemplos de tremendas valorizaciones, pero que no generan mucho valor a la economía, no generan empleo o impuestos. Aunque sí hay un unicornio que pasó por Start-Up Chile: Cabify, que llegó el 2012 desde España para abrirse a América Latina.

¿Han logrado aumentar el interés por capital de riesgo, especialmente chileno?

-Más que un problema chileno, ese es un problema latino. Si vemos el ecosistema en la región, el apoyo del sector público es muy fuerte y eso se da porque hay una brecha en el mercado que está dada por la baja inversión privada. Tiene que ver con una cultura muy tradicional asociada a los commodities y a ciertas industrias. Por ejemplo, aquí hablas con las family offices o los grandes fondos de inversión y la mayoría invierten en real state, minería o en retail. Sin embargo, creo que estamos en un punto de inflexión muy importante.

¿Cómo así?

-Los family offices se están abriendo y creando pequeños departamentos para invertir en startups. Las grandes empresas hoy están discutiendo como crear el corporate venture capital. También tenemos fondos de EEUU que están llegando y otros que se están creando en Chile. Efectivamente, cuando vemos los números falta más aporte privado, pero ya se hizo la toma de razón.

¿Cuál es la proporción de empresas chilenas versus extranjeras en el portafolio de ustedes?

-Al principio había muy pocas startups chilenas. No porque no quisieran, sino que la capacidad de competir era muy baja. Hoy esa proporción es un 60% extranjeros y 40% chilenos, lo que es un muy buen indicador de cómo ha ido cambiando la mentalidad emprendedora en nuestro país.

¿Y ese indicador muestra cuál es la cantidad de startup que sobreviven el "valle de la muerte"?

-Hasta el año pasado, de las 1.800 startups un 54% sigue viva. Si comparas ese número con los grandes sistemas como Silicon Valley estamos en muy buen pie.

¿Viene algún aumento de fondo para 2020?

-La planificación contemplaba un aumento significativo de presupuesto, ya que esta aceleradora estaba dentro del plan de reactivación económica del Ministerio de Economía. Pero una vez que ocurre el estallido social se tiene que hacer una redistribución presupuestaria en todo Corfo, para atender principalmente a las pymes y la generación de empleo. Pero nos mantendremos igual que el año pasado, cercano a los $4 mil millones.

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