Expresidente del Banco Central (2011-2016), Rodrigo Vergara: "El BC no tiene que hablar solo de política monetaria e inflación"

RODRIGO VERGARA

FOTOS PATRICIO FUENTES Y./ LA TERCERA




Logros y desafíos del BC

"Es lejos el BC de América Latina que está más cerca de su meta inflacionaria".

"Definitivamente, el máximo logro del BC es que ha cumplido con su objetivo. A partir de 2001 tiene una meta de inflación de 3%, y desde esa fecha hasta ahora el promedio ha sido de 3,17%, siendo lejos el BC de América Latina que está más cerca de su meta inflacionaria. Eso le da una credibilidad enorme, y por ello las expectativas a dos años están cercanas al 3%. Lo otro es que durante este período el sistema de pagos, tanto interno como externo, ha funcionado bien y no ha habido crisis financieras.

Como desafío, el mundo digital impone una serie y lo primero es subirse al carro, y así lo ha hecho en sus operaciones, en los sistemas de pagos, en la regulación".

Autonomía

"No significa que no pueda oír, en particular al poder político"

"La pregunta es, ¿por qué querría quitarle autonomía a una institución que ha cumplido con su mandato en un país que tiene una historia de inestabilidad macro e inflaciones altas? Me parece que hay mucho consenso en que ha funcionado bien. Hay gente que piensa que la autonomía implica que el poder político no puede decir nada que tenga que ver con el BC. No, eso no es autonomía. Autonomía es que el BC realice sus políticas y no tenga que responder con el puesto, pero no significa que no pueda oír, en particular al poder político".

Opinar en temas fuera de lo monetario

"El BC debe tener mucho cuidado en enganchar en discusiones políticas".

"El BC tiene un ámbito de acción y es importante circunscribirse a él, porque la credibilidad que ha ganado precisamente ha sido por estar circunscrito. Ahora, eso no significa que tenga que hablar solo de inflación, política monetaria y sistema financiero. El BC debe tener mucho cuidado con enganchar en discusiones políticas; hay que tener cuidado de hacerlo en forma técnica y en ningún caso entrar en una discusión con el poder político, porque no le corresponde y después le puede rebotar".

Límite de ámbitos

"Pronunciarse en temas que tienen una relación con su mandato, como cuando hablé del mercado de la vivienda".

"Hay que tener harto cuidado con no estirar demasiado la cuerda, porque al final cualquier cosa puede afectar el PIB potencial y, por ende, la expectativa de inflación. Y pronunciarse en aquellos temas en que es más o menos evidente que tiene una relación con su mandato, como por ejemplo cuando hablé del mercado de la vivienda, o recientemente, cuando se estaba hablando de jornadas laborales, costos laborales, que es un factor que puede afectar la inflación.

Esto se discute mucho en el consejo antes. El BC es súper profesional y antes de las conferencias de prensa se preparan los temas que pueden salir y se señalan los temas que están en un ámbito más difuso. En teoría, se puede justificar casi cualquier cosa, hasta opinar de la ley de glaciares, todo puede ser; pero hay cosas que están más relacionadas y otras menos, y por eso creo que debe tener cuidado".

Relación con el mundo político

"Es absolutamente natural que los ministros quieran una política más expansiva".

"Quizás al principio costó un poco, pero la verdad es que es parte del trabajo. El hecho de que el BC sea autónomo, independiente, no significa que no tenga contacto con el mundo político, sería como antidemocrático. Nunca me incomodó esa relación con el mundo político, y a quien le incomode, simplemente no puede estar ahí.

Tuve muy buena relación con la Presidenta Bachelet. El Presidente Piñera tenía un especial interés en los temas económicos, así que teníamos reuniones con él y todo el consejo cada cierto tiempo. Ahora, con los ministros también me llevé súper bien (somos amigos con Felipe Larraín, históricamente).

Dejemos las cosas claras: es absolutamente natural que en muchas oportunidades, especialmente si la economía está creciendo menos, los ministros de Hacienda quieran una política más expansiva, y en mi opinión no hay ningún problema con que se lo manifiesten al presidente del BC y en las reuniones de política monetaria, donde tienen derecho a voz. E incluso, no tenía problemas con que hicieran comentarios públicos, en la medida en que fueran cautelosos. Esos fueron los casos: lo dijeron públicamente y en las reuniones, y creo que fueron los tres (Larraín, Arenas y Valdés), que preferían una política más expansiva".

Momento más complejo

"El tipo de cambio subió un 50%, pasó de $ 480 a $ 700".

"Definitivamente, fue a partir de 2013, cuando Ben Bernanke anuncia que retirará el estímulo monetario y empiezan a salir capitales del mundo emergente y sube el tipo de cambio en forma muy significativa. Piense que ahora ha subido como un 5%, y en esa época subió un 50% y pasó de $ 480 a $ 700. Provocó un impacto en la inflación justo cuando la economía se empezaba a desacelerar, entonces había que tomar decisiones. En octubre de 2014 bajamos la tasa por octava vez a 3%, con una inflación sobre el rango meta, arriba del 5%, lo que pudo ser una decisión muy sorprendente. Pero era evidente que con una economía más lenta la inflación iba a caer, y así sucedió, porque cuando me fui estaba en 2,9%".

¿No hubo riesgo de que la expectativa de inflación subiera del 3%?: "Era una preocupación y, de hecho, en 2015, cuando se temió algo de ello, hubo una discusión y por eso se ajustó y se subió en 50 puntos base la tasa de interés, cuando la inflación persistía arriba. Y ahí las expectativas se mantuvieron ancladas".

Su renuncia

"El presidente entrante me dijo que me quedara".

"En mi caso era lo razonable, era incómodo tanto para mí como para el presidente entrante, aunque él fue extremadamente deferente y me dijo que me quedara. Pero creo que (renunciar) era lo que correspondía. En EE.UU. pasa lo mismo".

Experiencia

"Me siento un banquero central de tomo y lomo".

"Para mí, el BC ha sido una institución clave en mi vida profesional: salí hace 34 años de la universidad, y 17 años he trabajado en el BC en distintas posiciones: 10 en estudios, dos como consejero y siete como presidente. Me siento un banquero central de tomo y lomo. Con la experiencia que se adquiere en ese cargo, es evidente que marcará para el resto de la vida profesional. De hecho, vengo llegando de Harvard, donde soy investigador asociado e hice un seminario sobre política monetaria en América Latina".

Dos anécdotas

Frustrada exposición ante el BCE

"En 2016 me invitaron del Banco Central Europeo a la conferencia anual a exponer, lo cual era un gran honor, porque son muy pocas las personas de países emergentes que convidan como conferencistas. Cuando arribó el avión tenía muchas llamadas perdidas del vicepresidente del BC, Sebastián Claro, le respondo y me cuenta que acababa de ganar el Brexit, que los mercados estaban desbandados y que iba a dar una conferencia de prensa con el ministro. Aunque al final no pasó nada grave, tomé la decisión de volver, y me vine junto a muchos banqueros centrales, entre ellos la titular de la Fed, Janet Yellen, y el de Inglaterra. Otra vez: iba caminando en París cuando se me acerca una persona, me reconoce y se toma una selfie conmigo".

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