Pulso

La reconversión del dinero: ¿Qué hace el Banco Central con los billetes deteriorados y las monedas descartadas?

El año pasado el instituto emisor retiró de circulación 280 millones de billetes en mal estado. Cada uno de ellos tuvo una segunda vida productiva, fuera del sistema monetario. El BC cuenta que todo ese material, compuesto por polímero y algodón, luego se convirtió en madera plástica y combustible alternativo para hornos cementeros. Este es el segundo ciclo del dinero.

La reconversión del dinero: ¿Qué hace el Banco Central con los billetes deteriorados y las monedas descartadas?

El Banco Central (BC) retiró de circulación un total de 280 millones de unidades de billetes en mal estado el año pasado, mientras que las monedas descartadas que fueron convertidas en otros objetos alcanzaron las 108 toneladas en 2025.

Eso es lo que revela la memoria anual 2025 del BC. Acá el instituto emisor profundiza en qué consiste el segundo ciclo del dinero y cómo convierte billetes destruidos en madera plástica y energía.

Banco Central reducirá el plazo de publicación de las minutas de política monetaria

En concreto, el BC explica que el 100% de los billetes deteriorados que fueron retirados de circulación el año pasado, compuestos por polímero y algodón, fueron derivados “a procesos de valorización en industrias externas al Banco: madera plástica y combustible alternativo para hornos cementeros”.

Asegura que “detrás de esta medida hay una decisión institucional que lleva casi una década de trabajo y que redefine el cierre del ciclo de vida útil del dinero”. Este es el segundo ciclo del dinero.

La vida útil del dinero

¿Cómo era la vida útil del dinero antes y cuáles han sido sus principales cambios? “El dinero físico tenía una vida útil acotada y que al final terminaba en su destrucción. Esto se ha redefinido. Para el BC, el cierre del ciclo del circulante se ha transformado en un proceso industrial con métricas de sostenibilidad propias, en el que cada billete retirado tiene una segunda vida productiva fuera del sistema monetario”, afirma el instituto emisor.

En ese sentido, comenta que “el recorrido comienza en la red de bancos comerciales: se identifican las piezas deterioradas en sus operaciones diarias y son derivadas al instituto emisor. Una vez en el BC, los billetes y monedas son autentificados, contados y dados de baja mediante procedimientos automatizados que combinan precisión técnica y resguardo de seguridad”.

Al respecto, el BC cuenta que “a partir de 2017, con la entrada en vigor de normativas como la Ley de Fomento al Reciclaje y la Ley de Bolsas Plásticas, el BC inició un proceso interno orientado a medir y reducir los impactos ambientales de su operación. En ese contexto, se desarrollaron indicadores ambientales y se sentaron las bases de la primera política de sostenibilidad institucional”.

Así, “el paso siguiente fue realizar consultas de mercado. Se identificaron alternativas responsables para el tratamiento de los residuos de billetes, tanto de polímero como de algodón. El objetivo fue avanzar desde una lógica centrada exclusivamente en la destrucción, hacia una de valorización de estos materiales. Hoy, el 100% del material retirado se deriva a procesos de valorización externa”.

Las monedas

Bajo este escenario, en agosto de 2025 el BC implementó un nuevo sistema de procesamiento de monedas que “revisa entre 30 y 50 millones de unidades de monedas anuales y que busca mayor eficiencia, homogeneidad y seguridad en la gestión del circulante metálico, un segmento históricamente más costoso y operativamente más complejo que el papel moneda”.

Esto “responde, además, a un contexto donde el uso relativo del efectivo ha disminuido, pero se mantiene una demanda significativa por monedas en el transporte público, ferias libres y comercio minorista, principalmente en las regiones del país más allá de la Metropolitana”.

El Banco Central presenta la nueva moneda de $ 100 ALEXIS RAMIREZ FOTOGRAFIA

La autoridad monetaria explica que “las monedas descartadas son sometidas a un proceso de reciclaje industrial. En una primera etapa, estas piezas se funden y se transforman en un producto metálico semiacabado. Este procedimiento es llevado a cabo por la empresa adjudicataria del correspondiente proceso de licitación”.

Para el caso del proceso realizado en 2025, el instituto emisor detalla que “la fundición de las monedas se realizó en instalaciones ubicadas dentro de la Unión Europea, principalmente en Alemania, Francia y España, bajo los estándares medioambientales, de trazabilidad y de calidad productiva exigidos en las bases de licitación”.

En esa línea, explica que “el material resultante puede adoptar distintas formas —como varillas, lingotes, tiras o piezas forjadas— de acuerdo con las necesidades del mercado".

Posteriormente, “estos productos semiacabados se comercializan y se utilizan como materia prima en diversas industrias, entre ellas la automotriz, aeroespacial, naval, electrónica y energética y, en menor medida, en la acuñación de nuevas monedas”.

Los billetes

El 100% del material resultante de los billetes que fueron retirados de circulación el año pasado por el BC, fue derivado a procesos de valorización externa.

El instituto emisor profundiza sobre este asunto, y explica que los billetes de polímero pasan de ser un residuo, a madera plástica. “Los billetes de polímero, una vez destruidos, se trituran hasta convertirse en viruta plástica. Ese material es posteriormente aglomerado y combinado con otros polipropilenos reciclados, dando origen a un nuevo insumo industrial”, puntualiza.

RAUL ZAMORA/ATON CHILE

Agrega que “el resultado es la denominada madera plástica, un material que mantiene los formatos y usos de la madera natural —tablas, perfiles y piezas estructurales— y que puede trabajarse con las mismas herramientas de la carpintería tradicional. A diferencia de la madera, no se pudre, no se astilla, no se oxida, no requiere mantención y tiene una vida útil estimada superior a cien años, según especificaciones del fabricante".

En el caso de los billetes de algodón, “que no pueden reciclarse materialmente, se aplica un sistema de coprocesamiento: una práctica ampliamente aceptada a nivel internacional para la valorización energética de residuos. Los residuos triturados se incorporan de forma ambientalmente segura y controlada como combustible alternativo sólido en los hornos utilizados para la producción de cemento, en sustitución parcial de combustibles fósiles”, explica el BC.

La autoridad monetaria afirma que “el cierre del ciclo del dinero en Chile está dejando de ser sólo una operación interna del BC, para convertirse en un caso medible de economía circular. La pregunta ya no es cuánto efectivo retiraremos en los próximos años, sino qué hacemos con cada gramo de material que sale del sistema al final de su vida útil”.

En esa redefinición, el BC asegura que “ha trabajado en que 280 millones de billetes que ayer fueron unidad de cambio, hoy pueden transformarse en una banca de plaza con cien años de vida útil por delante, o energía térmica incorporada al cemento de una vivienda”.

Más sobre:Banco CentralBilletesMonedasBilletes deteriorados

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lee La Tercera.

Plan Digital$6.990 al mes SUSCRÍBETE