Sardón y meta 2020 para Scotiabank: "Tenemos mucho espacio para desarrollar la banca Pyme y comercial"

Francisco Sardón

Invertirán casi US$80 millones al año en tecnología y en digitalización. Esperan crecer entre 10% y 12% en colocaciones el próximo año. Confidencia que el número de refinanciamientos hipotecarios se multiplicó por seis a partir de la baja de las tasas de interés.




Scotiabank Chile se está vistiendo de gala. Este jueves y viernes la matriz canadiense organizará su evento anual con inversionistas en nuestro país con un sello simbólico, dado que aquí es donde se concretó la adquisición más relevante de los norteamericanos en el último tiempo, tras haber comprado casi el 70% del banco BBVA Chile en US$ 2.200 millones. Luego, el domingo, lunes y martes, sesionará el directorio de Bank of Nova Scotia en Chile.

Al evento con inversionistas asistirán alrededor de 30 analistas internacionales, más un importante grupo de firmas institucionales, quienes observarán las presentaciones del presidente y CEO de la compañía, Brian Porter, y de otros ejecutivos de la primera plana gerencial de la firma canadiense.

El jueves en la noche habrá una cena donde Scotiabank invitó a exponer a exclusivos CEO de empresas latinoamericanas, para que muestren desarrollos de sus compañías y sus expectativas para 2020. Entre ellos estarán Gastón Bottazzini, de Falabella; Ignacio Bustamante, de Hochschild Mining; Felipe Bayón, de Ecopetrol, y Enrique García, de Ragasa.

El country manager de la firma en nuestro país, Francisco Sardón, que también expondrá en este evento, adelanta a PULSO los desafíos y planes del banco.

¿Qué elementos de Scotiabank Chile le mostrará a los inversionistas?

-Partimos hace cinco años como un banco con 5% de participación de mercado, séptimo en la lista de los bancos y ganábamos aproximadamente US$ 100 millones. Cinco años después, somos terceros en el ranking de bancos, tenemos 14,2% del mercado y ganamos US$ 580 millones anuales. La rentabilidad del banco pasó de 7% del capital a 14%. Ese es el resumen ejecutivo de nuestra historia.

¿Qué falta para que la integración con el BBVA esté totalmente cerrada?

-Sólo falta la última etapa, que se ejecutará entre el 31 de octubre y el 3 de noviembre, donde se integrarán los sistemas y la plataforma central (...). Son más de 23 mil millones de datos. Ahora todas las interfaces de las aplicaciones y de la página web serán con los diseños del Scotiabank. Con esto se cerrará la integración.

¿Cuántas sinergias por la adquisición de BBVA quedan por capturar?

-Anunciamos que capturaríamos US$130 millones y ya llevamos el 70% de eso. Ya hemos optimizado 51 sucursales. El resto se capturará en 2020.

¿Tienen contemplado concretar nuevas adquisiciones?

-No tenemos en el horizonte una adquisición en Chile.

Una vez hecha la integración de ambos bancos, ¿cuáles son sus planes e inversiones hacia adelante?

-Nos daremos hasta el 31 de marzo de 2020 como período de estabilización de los sistemas. Luego de esto, lanzaremos el nuevo proyecto de digitalización del banco. No se tratará de la aplicación móvil o página web, sino que digitalizar desde cómo se emite una carta de crédito o un vale vista, hasta la planilla de pago a los empleados y muchos procesos internos. Inyectaremos alrededor de US$76 millones por año en tecnología.

También vamos a mejorar la estructura de fondeo del banco y estaremos muy concentrados en la captación de cuentas corrientes. Finalmente, mejoraremos la mezcla de los negocios en el portafolio de colocaciones, dado que tenemos mucho espacio para desarrollar la banca pyme (firmas que tienen ventas hasta US$ 4 millones) y comercial (empresas que facturan entre US$4 millones y US$100 millones).

¿A qué ritmo piensan crecer en colocaciones?

-Estimamos que el sistema financiero en Chile crecerá de aquí a cinco años entre 8% y 10% anual en promedio. Nosotros deberíamos crecer entre 10% y 12% por año.

¿Cuál es su participación de mercado actualmente, por cada tipo de colocaciones?

-14,2% a nivel general; 12,9% en comerciales; 17,1% en hipotecarios -somos los segundos del mercado- y 13,5% en consumo. Los que más han crecido en estos últimos dos años son los comerciales, donde teníamos alrededor de 10%.

¿Cuánto representan sus transacciones digitales versus las presenciales y cuánto va a cambiar esta composición?

-Nuestra corporación se había propuesto como meta vender el 50% de las unidades digitalmente para 2020. El primer país que ha logrado esta meta y antes de tiempo, es Chile (...). Aun no vendemos digitalmente tarjetas de crédito o créditos hipotecarios, tampoco abrimos cuentas corrientes de esta forma, pero haremos todo esto más adelante.

¿Cómo les ha repercutido las menores tasas de interés y el consecuente aumento de las solicitudes de créditos hipotecarios y refinanciamientos?

-El riesgo de los créditos no ha aumentado (...). El número de refinanciaciones se multiplicó por seis de un momento a otro, lo que ha generado una sobrecarga operativa en los últimos 60 días, lo que implica un desafío en la estructura de nuestro fondeo.

¿Cómo potenciarán su negocio de clientes de alto patrimonio en Chile?

-Desarrollaremos esto en dos segmentos. El 'affluent' -con ingreso familiar líquido que supere los $5 millones mensuales-, que es un negocio 'on shore' o que ocurre dentro del país, y el segundo segmento es el 'private banking', que son individuos o familias con más de US$1 millón disponible para invertir que buscan oportunidades 'on shore' y 'off shore' -en instrumentos en el extranjero- (...). Queremos tener una división robusta de wealth management y con la huella que tenemos hoy en Chile deberíamos ser uno de los tres principales bancos en este segmento.

¿Continuarán en la propiedad de Transbank o piensan desarrollar un camino propio en medios de pago?

-Por ahora permaneceremos en Transbank y estamos contribuyendo desde el directorio de dicha firma a la reestructuración de sus operaciones, porque a raíz del ingreso del modelo de cuatro partes y la salida del Santander que se ejecutará en enero del próximo año, la estructura financiera de Transbank cambiará. Dicha empresa necesitará readecuar la estructura de costos, inversión en tecnología y sistemas. Pensamos que desde el punto de vista estratégico de largo plazo, Transbank tiene un tremendo valor porque es una autopista para conducir los medios de pago en Chile.

¿Les interesa una mayor posición accionaria en Transbank?

-No lo hemos considerado hasta el momento.

¿Empujarán el plan de la apertura en bolsa para Transbank?

-No en este momento, pero estaríamos abiertos a oír esa opción.

¿Cómo evalúa el avance del proyecto de ley de fraude en las tarjetas donde los bancos tendrían un mayor grado de responsabilidad en estos casos?

-Me parece mal, un error, una señal equivocada a todos los estamentos de la sociedad. Cuando yo te doy un medio de pago es para que tú te hagas responsable del manejo del medio de pago, al igual que como tú eres el responsable de cómo cuidar tu casa. El día de mañana no le vamos a pedir al Estado que nos devuelva cada robo que suframos por no cuidarla.

¿Cómo están enfrentando los riesgos de ciberseguridad?

-Hemos creado la gerencia de antilavado de dinero y control de riesgo interno, donde le ponemos más foco a la ciberseguridad, lavado de dinero y control del terrorismo. La ciberseguridad es de máxima prioridad para nosotros.

¿Le preocupa el proyecto de las 40 horas de trabajo semanales?

-Muchísimo, porque me parece que es un mensaje inadecuado. Chile debería estar creciendo a tasas de 4% y este no es todavía un país desarrollado. Esto es un error, no va a mejorar la productividad y va a haber un impacto en el costo de las empresas que se va a traspasar a la sociedad, por ejemplo, con mayores precios. Legislar este tipo de cosas es restarle valor al país, genera un daño. Es una maldad.

¿Cuál es su proyección para el crecimiento del próximo año en el país?

-Para 2020 pensamos que con suerte se crecerá entre 3% y 3,2%. El país podría acelerar la producción de la inversión de una manera más decidida facilitando los trámites y la constitución de empresas. Se debería haber revisado la tasa de impuestos también, que en 10 años se han incrementado 66%, lo que es brutal.

Usted es peruano y en su país se permitió a las personas retirar parte de sus fondos de pensiones, ¿qué opina de que se baraje esta iniciativa en Chile?

-Lo he vivido en Perú y se le hizo un daño horrible al mercado de capitales y al país. Esa fue una idea de Humala, que fue un presidente populista y bastante ignorante. Los que sacaron los fondos de las AFP fueron las personas de los segmentos más altos. Si acá quieren repetir lo mismo estarían equivocados, sería gravísimo. Me parece también una estupidez que se cree un ente estatal para administrar el 4% de cotización adicional, porque las AFP han administrado bien las lucas. El problema de las pensiones bajas es por la latencia de los empleos.

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