Desde el cielo este 2022




Son varias las misiones activas que verán algún hito importante cumplirse durante el 2022. En la exploración del espacio los tiempos se miden en años y a veces en décadas, lo que difiere radicalmente de otros ciclos noticiosos. Asimismo, gran parte del trabajo ocurre tras bambalinas, resolviendo los inevitables baches en el camino con ingenio y revisión constante de las agencias encargadas de administrar. Por eso puede parecer que la exploración espacial está llena de hitos exitosos que brillan año tras año con más éxitos que fracasos. La realidad es menos glamorosa, más lenta y más segura, fruto del trabajo, de la cautela y del ingenio de los verdaderos héroes que trabajan por años para llevarnos a las estrellas.

A mediados de año esperamos ser sorprendidos con las primeras imágenes provenientes del James Webb Telescope. Pasará a reemplazar al Hubble como el principal y más grande de los telescopios espaciales. Nos ayudará a entender el origen de las galaxias y la evolución de las primeras estrellas. Quizás encuentre evidencia de vida en algún exoplaneta o nos permita estudiar con detalle algún cometa visitante de un sistema extraterrestre. Con un costo decenas de veces superior al originalmente presupuestado y más de una década de retraso, es evidencia de la importancia de la revisión y apoyo constante para lograr objetivos difíciles.

Ilustración del despegue del telescopio. Crédito: ESA

La agencia europea y rusa lanzarán un vehículo a Marte, la segunda parte de la misión ExoMars. Será capaz de detectar moléculas orgánicas en la superficie y más hondo bajo ésta que cualquier otra misión. La primera parte de ExoMars constó de un orbitador que sigue analizando Marte desde el espacio y de Schiaparelli, que debía posarse sobre la superficie pero que terminó estrellándose. Este fracaso y las múltiples pruebas realizadas refuerzan las probabilidades de éxito.

La misión DART, que fue lanzada el año pasado, finalmente llegará a su destino para estrellarse con el sistema asteroidal binario Didymos. Esta misión pretende desviar levemente el sistema como una prueba de concepto para el momento en que sea una necesidad. Si bien la prueba es relativamente simple deberemos esperar años para conocer los resultados. Esta misión es el resultado de la combinación de dos misiones más ambiciosas que inicialmente tenían las agencias espaciales de EEUU y de Europa.

Ilustración de la nave espacial DART de la Nasa, aproximándose al asteroide Didymos. Crédito: Nasa

Cuando leamos los titulares de los impresionantes hitos astronómicos y de exploración espacial intentemos recordar que lo debe ser celebrado es el buen trabajo de muchas personas colaborando por un objetivo común. Que los gobiernos y agencias asociadas logran estos hitos porque confían en sus científicos, ingenieros y expertos incluso luego de grandes fracasos. Las dificultades y los errores son inevitables, es lo que hacemos para aprender de ellos lo que diferencia a las naciones que finalmente triunfan.

*Ph.D en Astrofísica, Universidad de Harvard, Astrónomo del Departamento de Astronomía

Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile

Investigador del Centro de Excelencia en Astrofísica y Tecnologías Afines CATA

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