Evidencia científica: Nueva actualización de fármacos dice que no existen tratamientos “altamente efectivos” contra Covid-19, declara tres “listos para su uso”, cuatro “prometedores” y 16 en categoría “neutro”

Medicamentos como la azitromicina, hidroxicloroquina y cloroquina han tenido malos resultados iniciales, pero se siguen ofreciendo como tratamiento en países como Perú, Brasil o México, pese a las advertencias de la comunidad científica.




Ni vacuna, ni tratamiento efectivo y específico contra Covid-19, la enfermedad que produce el virus Sars-CoV-2. A más de meses de iniciada la pandemia y pese a todos los esfuerzos desplegados, aún no existe nada que permita prevenir o curar esta enfermedad.

Por ahora, el uso de fármacos y tratamientos en base a antiinflamatorios, corticoides , antivirales y plasma son intentos que buscan ayudar a superar la enfermedad y en buena parte de los casos, lo logran.

Esta semana, la Fundación Epistemonikos junto al medio especialidad Salud con Lupa, dieron a conocer la actualización de fármacos que han demostrado ser útiles contra el virus.

Para la clasificación, dividen los fármacos utilizados en siete grupos. En el grupo 7 están aquellos denominados “altamente efectivos”, fármacos que son un tratamiento accesible y seguro. Para Covid-19, esta categoría está vacía.

El grupo 6, “listos para su uso”, considera a los tratamientos en los que los beneficios son mayores que los riesgos y que cuentan con evidencia que entrega buena certeza de que lo que ocurre en los estudios podrían ocurrir también en la realidad. Según la lista actualizada este jueves, en este grupo hay tres fármacos antiinflamatorios (corticoides) que se utilizan contra Covid-19: dexametasona, hidrocortisona y metilprednisolona. Los tres son utilizados para reducir la inflamación y bajar la actividad inmune de los pacientes graves hospitalizados en las unidades de cuidados intensivos.

Los plasmas con anticuerpos son otras de las terapias que se utilizan hoy contra Covid-19. FOTO: Reuters

En la categoría 5, están los prometedores, es decir, los tratamientos para los que aún no existe certeza que los beneficios sean mayores que los riesgos y costos pero cuenta con resultados iniciales alentadores que justifican hacer más investigación. En el caso de Covid-19, Epistemonikos categoriza a cuatro tratamientos: la aspirina, el G-CSF (factor estimulador de colonias de granulocitos, telmisartán y Vitamina-D.

La aspirina se usa como antiinflamatorio en algunos pacientes con un cuadro de Covid-19 grave podría explicarse por la formación de coágulos o trombos y que en parte podrían explicarse por un exceso de actividad de las plaquetas. “La aspirina, mediante su acción antiplaquetaria, podría prevenir la formación de estos trombos en la sangre o disminuir el crecimiento de los que ya existen”, señala el documento. Hoy se encuentra en estudio para estos casos.

En el caso de G-CSF, se trata de un medicamento que estimula la producción de glóbulos blancos, que son parte del sistema inmune. Esto sugiere que podría aumentar la capacidad de defensa del organismo ante el ataque del SARS-CoV-2.

Se cree que el antihipertensivo, Telmisartán, podría bloquear el mecanismo que utiliza el virus para ingresar en las células y además ayudar con el aumento de presión y acumulación de fluidos. Como tratamiento contra Covid-19, está siendo estudiado.

En el grupo 4 o “Neutro”, se ubican los tratamientos de los cuales no se puede asegurar nada. En total, en esta categoría están agrupados 16 tratamientos entre antiácidos como la famotidina, antiinflamatorios (colchicina, aviptadil, ibuprofeno), suplementos alimenticios (melatonina y zinc), antivirales, antiparasitarios, anticoagulantes, entre otros.

En el grupo 3 están aquellos tratamientos en los que no se puede descartar con certeza algún beneficio pero cuyos resultados iniciales no son alentadores (siente en total); en el 2 se agrupan los fármacos que se ha visto que no tienen beneficios o que éste no es superior a los riesgos como la azitromicina, Lopinavir/Ritonavir y la Hidroxicloroquina y cloroquina. Este últimos, advierten en la publicación, se siguen ofreciendo como tratamiento en países como Perú, Brasil o México, pese a las advertencias de la comunidad científica

En el grupo 1 están aquellos que la “ciencia no avala” (no tienen estudios clínicos y tampoco información suficiente que permita advertir de sus riesgos o beneficios): el dióxido de cloro.

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