Locos por el streaming: ¿Cuánto estamos gastando en este tipo de contenido?

La llegada de Disney+ aumentó la oferta de un mercado saturado por aplicaciones de música, video y hasta videojuegos. Sin embargo, el encierro debido a la pandemia por coronavirus hizo que su uso aumentara en más de un 300%, y hoy muchos dicen tener más de cinco servicios de todo tipo, pagados y compartidos con familiares y amigos.




El 8 de septiembre de 2011, Netflix, una compañía creada en 1997 para ofrecer servicios de arriendo de películas y reconvertida diez años después en plataforma de transmisión de contenidos, llegaba a Chile en medio de un mercado por entonces reacio a pagar por los servicios de “streaming”, palabra que ni siquiera era parte del vocablo de los chilenos.

Lo más cercano en aquellos años era un popular mercado pirata de streaming, con exponentes como Grooveshark para la música, el aún existente Cuevana para quienes quisieran disfrutar de contenido audiovisual, y Roja Directa para los fanáticos del fútbol. Los usuarios más avezados buscaban opciones como programas VPN (un sistema que disfraza nuestra conexión para hacerla pasar como parte de la red local de algún país) para ver contenido en el extranjero, o links en las redes sociales.

Por ello, la llegada de Netflix al país fue tomada con recelo, considerando que la oferta gratuita de Cuevana era bastante amplia, y era posible visualizar contenido actualizado, con los últimos estrenos, mientras que el recién llegado contaba con películas antiguas, y un catálogo menos generoso.

José Manríquez (44), ingeniero informático, cuenta que en aquella época le tocó ver el final de “Lost” (mayo 2010) a través de la búsqueda de vínculos en Twitter: “Todo era bastante más rústico en aquellos tiempos. Intentaba conectarme por VPN, pero no era infalible, así que había usuarios que apuntaban la cámara de su PC a la pantalla de la TV del living, y de esa forma a través de un link podíamos ver los últimos capítulos, en inglés, con comerciales y sin subtítulos, mientras escuchábamos cómo la persona conversaba con alguien o comía papas fritas”, indica.

“Sin embargo, muchas veces los vínculos eran detectados por ABC (la televisora que transmitía la serie en EE.UU.) y eliminaban el vínculo en Twitter. Buscábamos uno nuevo, y así, hasta que al día siguiente aparecía el capítulo para descarga, con subtítulos hechos por fanáticos”, añade.

Manríquez cuenta que la llegada de Netflix fue vista con dudas, y por el hecho que nadie se imaginaría pagar por algo que se podía encontrar gratis en otros sitios piratas: “A pesar de su bajo costo ($3.790), al principio ninguno de mis amigos decidió pagar. Después, con la salida de series exclusivas como House of Cards (2013), me decidí y desde entonces no he abandonado mi suscripción. Es más, ahora tengo otros servicios similares", afirma.

Locos por el streaming

Casi 10 años después de la experiencia de José y el final de Lost, el streaming ya es parte de nuestras vidas. De acuerdo a la encuesta Cadem de 2018, el otrora menospreciado Netflix arrasó con las preferencias del público con un 81%, dejando a otras opciones de streaming con 11%, y TV Cable con 6%, que aún cuenta con un público cautivo en el rango etario 55 y más (39%). El gran gancho seguían siendo las series, con un 78% afirmando que en los últimos 10 años han mejorado e incluso son superiores a las películas.

Un año después, otro estudio realizado por el fabricante de reproductores de medios digitales Roku aseguraba que el 59% de los adultos en Chile consumió contenido vía streaming en algún momento, un 53% hizo alguna “maratón” de series (mínimo cinco horas de corrido), un 55% admitió cancelar planes con amigos o familia para quedarse en casa y ver su show favorito, y el mismo porcentaje dijo preferir ver streaming en compañía que solos.

La misma empresa señala que hoy, los consumidores chilenos pueden acceder a más de 5 mil canales de transmisión gratuitos y pagos, que incluyen más de 100 mil películas y episodios de televisión. Por ello, no es de extrañar que el streaming se haya convertido en la estrella de la pandemia por coronavirus.

“Desde que comenzó la pandemia, hemos sido testigos de cómo ha ido en aumento el tráfico de datos en el país", dice el gerente de Regulación y Asuntos Corporativos de Entel, Manuel Araya.

“Considerando los datos móviles y fijos en el territorio nacional, aproximadamente el 75% del uso de internet es para streaming y videos, llegando a un 86% del total de las conexiones el 9 de agosto, lo que se condice con las preferencias de uso de aplicaciones móviles”, señala. De acuerdo a cifras de Entel, en agosto servicios como Amazon Prime Video (51%), Netflix (30%) y Spotify (26%) eran los más utilizados por sus clientes.

Desde la operadora indican que si se comparan los primeros 15 días de octubre con igual periodo de marzo -pre pandemia-, existe un importante aumento en el tráfico de datos móviles de un 18,4% y de un 64,3% en la red fija.

“Hoy, nos encontramos en una situación donde el desconfinamiento del país está avanzando y las personas poco a poco están volviendo a sus quehaceres normales. Esta situación nos hacía presagiar que el tráfico de datos podría disminuir pero sigue aumentando, aunque a un ritmo menor que el que vimos en los meses de cuarentena”, asegura Araya.

Lo mismo ocurre con la operadora WOM, quien afirma que apps de música y video, como Spotify, Tidal y YouTube, aumentaron entre septiembre y octubre con 23%, 14% y 8% de crecimiento, respectivamente.

"Si durante los meses más duros de la pandemia veíamos un aumento en usuarios y uso de datos en aplicaciones enfocadas en entretención como streaming y videojuegos junto con videollamadas o relacionadas a teletrabajo y educación, hoy lo vemos más asociado a la vuelta a las calles, con un mayor uso de datos en aplicaciones de transporte y streaming de música, por ejemplo”, dijo Rodrigo Calbacho, gerente de Mercado Postpago en WOM.

Desde Movistar Chile señalan que este año se generó un crecimiento exponencial en los tráficos de redes fijas y móviles, superior al 40%, hacia el peak de la pandemia, mientras que los tráficos en las plataformas de video streaming en ciertos casos llegaron a cuadruplicarse .

“Actualmente, y tras haber alcanzado su peak, observamos que los tráficos han regresado a niveles de crecimiento de un año normal. Sin embargo, son tráficos que están lejos de disminuir. Así, si comparamos los meses de junio y septiembre 2020, podemos observar un crecimiento del 14% en las redes fijas impulsado por aplicaciones como Netflix y Facebook, que aumentaron un 18% respectivamente. Por su parte, Youtube mantuvo sus niveles de crecimiento, y Movistar Play alcanzó un alza de 79% a septiembre”, dicen desde la empresa.

Según Carlos Ignacio Giraldo, country manager de InterNexa Chile, “2020 ha mostrado un crecimiento real del tráfico de internet del orden del 49%, siendo Chile el país que ha presentado un mayor aumento, seguido por Colombia y Brasil. En relación al consumo de internet en contenido streaming y on demand, hemos visto que Chile ha incrementado alrededor de 40% en comparación al mismo período 2019. En ese sentido, debido a la alta demanda que supuso el confinamiento se ha potenciado el ecosistema IP para mejorar la latencia de sitios como Facebook, Google, y YouTube, entre otros”

De acuerdo a Google, este aumento también se tradujo en YouTube, con un incremento en su visualización de un 30% durante 2020, y un 68% de los chilenos sienten que la plataforma les ofrece contenido personalmente relevante.

Por el lado de la música, globalmente Spotify acumula 320 millones usuarios activos mensuales (América Latina con el 22%), y 144 millones de suscriptores (América Latina con el 21%). El consumo de podcasts en la región se ha duplicado en el último año, y la cantidad de podcasts en español y portugués creció más del 400%, lo que es el doble de la tasa de crecimiento general de podcasts en la plataforma. En términos de escucha de podcasts, Chile se encuentra entre los 10 países de más rápido crecimiento.

El gasto hormiga

En 2019, el streaming supuso el 58 % de la recaudación global para la industria del entretenimiento, que por primera vez superó la barrera de los mil millones de dólares. Además, el seguimiento de contenidos en hogares y dispositivos móviles creció el 14 %, aunque también la venta de entradas para cines aumentó el 1 %, según los datos del estudio anual de la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos (MPA en sus siglas en inglés), que representa a los cinco estudios principales -Disney, Warner, Universal, Sony y Paramount- y a Netflix.

Por ello no era de extrañar que tras Netflix, un gran número de estudios y canales decidieron apostar por su propia plataforma. En Chile, la llegada de Disney+ añadió un nuevo competidor a la saturada oferta existente en el país. Así, a falta de HBO Max -que arriba en 2021-, hoy podemos encontrar a Amazon Prime Video, HBO Go y Apple TV+, y canales de nicho como Crunchyroll (animé), WWE Network (lucha libre), Estadio CDF (fútbol chileno), NBA (básquetbol), NFL (fútbol americano) y Formula 1 (automovilismo), además de plataformas de operadoras como Claro Video, Movistar Play y DirectvGo.

Tampoco podemos dejar de lado a Spotify, Apple Music, YouTube Music, Deezer, Napster o Tidal, cada uno con distintas ofertas de catálogo y precios. En los videojuegos también existen opciones de suscripción como Xbox Game Pass, con un catálogo de 100 juegos para descarga, mientras que plataformas de streaming como PlayStation Now , Amazon Luna y Google Stadia, aún no están disponibles en el país.

Sin embargo, esta saturación de ofertas también ha hecho que el streaming se haya convertido en parte esencial de la nueva canasta familiar. Un hábito muy común es que un usuario tenga un servicio pagado, compartido con amigos o familia, pero al mismo tiempo usa una o dos cuentas de otros usuarios a través del préstamo de una clave. Por ello, aún no existen estudios específicos en Chile.

"Gasto lo mismo que el cable, pero la diferencia es que veo lo que quiero”, dice ROP Villanueva, usuario de múltiples servicios de streaming.

ROP Villanueva (42), director de la agencia WOW Factor, es un caso atípico. Cuenta que se conectó por primera vez a Netflix en 2010 por VPN, y hoy además de ella, paga por Amazon Prime Video, Disney+, NBA, NFL, Estadio CDF y Formula 1. “Además de eso, pago esporádicamente por eventos de la WWE como Wrestlemania, y Crunckyroll. Gasto lo mismo que el cable, pero la diferencia es que veo lo que quiero”, afirma.

“A veces accedo a sitios alternativos, pero el problema es que hay diferentes opciones de streaming o descargas. Si es que llega a haber una sobrecarga de usuarios, la experiencia es pésima. Tiempos largos de espera, y todo depende del horario, aunque en las noches y fines de semana colapsa”, dice.

Villanueva indica que también paga por Spotify, Apple Music y Tidal. El primero, compartido con su familia, el segundo por sus listas de reproducción, y el tercero por la calidad de audio, su gran característica.

“Al final los ocupo todos, no utilizo 100% un servicio todo el tiempo, pero sí son complementarios”, sostiene. “En Netflix veía Stranger Things y Peaky Blinders; y en Amazon Prime Video, The Boys y Jack Ryan. Disney+ se cruza con algunas cosas de Netflix y Amazon, pero entiendo que los contratos se acaban y van a separarse”.

“Lo que más subutilizo debe ser la música, porque estando en casa o en sitios con buena cobertura ocupo Apple Music o Tidal. Cuando me muevo largas distancias uso Spotify, porque tiene una menor tasa de transferencia y hace que el audio no se interrumpa”, cuenta Villanueva, quien asegura gastar 80 mil pesos en todas sus suscripciones.

Al igual que la oferta, los precios son variados. En Netflix, hay planes de $5.940 (una pantalla a la vez); $8.320 (dos pantallas simultáneas y Full HD; y $10.700 (cuatro pantallas y en 4K Ultra HD). Amazon por su parte, ofrece una suscripción de $4.165 (tres pantallas simultáneas); Starzplay, disponible hace unos días en Chile, tiene un valor de $3.200 y por año es de $38.400; HBO GO cuenta con planes desde $8.900 mensuales; y Disney+ cuenta con un plan de $6.500 por mes, y un $64.900 si es que se desea pagar el año completo, con una prueba de siete días.

Otra opción es la de Apple TV+, que entrega gratis un año al adquirir un dispositivo iOS, con $3.500 mensuales o una prueba de siete días, y la alternativa de un mes de prueba de Apple One, plataforma que une a Apple Music, Apple Arcade, Apple TV+ y iCloud por $7.500 al mes, o $9.700 mensual en su modo familiar.

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