De Rapa Nui a Polonia: escolares isleños viajan a la COP24 para mostrar sus jardines de piedra

Jóvenes isleños que viajan a la COP24

Estructuras hechas con piedras volcánicas permiten mantener la humedad y temperatura del cultivo, por lo que son una alternativa de agricultura que puede ayudar a combatir el cambio climático.


En Isla de Pascua, la tierra disponible para la agricultura no es muy buena y tampoco existe una gran superficie para hacerlo. Por eso, una buena parte de las frutas y verduras que consumen llegan desde el continente en avión y además, envueltas en plástico.

Conscientes de esta realidad, un grupo de estudiantes de enseñanza media del colegio municipal Aldea Educativa de Isla de Pascua desarrollaron un proyecto científico con el que sacaron pasaje directo a Katowice (Polonia), donde se realiza la Conferencia Anual de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP24). Allí participarán en el “Pacto Mundial de los Jóvenes por el Clima”, una instancia apoyada por ONU en la que participa una veintena de países y que busca que los jóvenes sean partícipes de la lucha contra el cambio climático.

El proyecto consiste en revivir los jardines de piedra, un tipo de agricultura ancestral de la isla utilizado cuando el territorio estaba viviendo una condición climática extrema, estaba deforestada y con altas temperaturas. Ahora que tienen menos lluvias y temperaturas más elevadas podrían ser una alternativa de cultivo.

Los Pu’oka (como se conocen estas construcciones), están hechas de piedras con las que se forma una estructura circular de 1 a 1,5 metros de altura por 2 a 3 metros de diámetro. El suelo se limpia y se recubre con una capa de piedras pequeños y superficialmente una capa de piedras de mayor tamaño dejando orificios para plantar las especies vegetales. Así, el cultivo queda así protegido del sol, los vientos y mantienen la humedad.

Jacky Moreno, profesora de física y matemática de la escuela explica que el proyecto consistió en estudiar cómo los jardines de piedra podrían ayudar a combatir el cambio climático y para eso desarrollaron varios estudios. “Pudimos comprobar vario beneficio. Las rocas, aportan nutrientes a la tierra, la temperatura y la humedad se mantienen constantes y se evita la erosión de la tierra. Por ejemplo, la humedad de un jardín de piedra es mayor que la tierra de un cultivo tradicional (17% versus un 7%, respectivamente),

En total, son dos jóvenes profesoras y cuatro alumnos de enseñanza media los que este miércoles viajan a Polonia. El grupo está integrado por la profesora de física y matemáticas Karla Llorena y los estudiantes Moana Tepano, Bruno Lema, Enerike Carrasco y Matarena Rapu.

Los jóvenes representantes isleños. Foto: Miguel Carrasco

Según explican los jóvenes, en estas estructuras se puede prácticamente de todo, tomates (como hicieron para este proyecto), todo tipo de tubérculos (taro, camote), incluso plátano o caña de azúcar.
Las actividades parten el 8 de diciembre y están planificadas hasta el 12. El viernes 14 de diciembre, ya estarán de vuelta en la isla.

“Los chicos están nerviosos, sobre todo por el tema del inglés más que nada porque hay que exponer. Pero están súper motivados, contentos y orgullosos porque además de mostrar el proyecto científico podrán también mostrar su cultura y transmitirla”, señala Jacky Moreno. Desde que supieron que viajarían, los jóvenes están en clases intensivas con la profesora de inglés de la escuela, trabajando después del horario de clases y también en sus casas junto a sus padres para poder practicar.

Jóvenes del Liceo Cordillera de Chincolco (Petorca), también viajarán a esta cumbre para mostrar su prototipo de huerta hidropónica con que pueden ahorrar hasta un 90% más de agua.

El profesor Luis Flores, académico de la Facultad de Educación de la U. Católica es quien está a cargo en Chile de la iniciativa Pacto Mundial de Jóvenes por el Clima en la que participan los dos colegios que viajan ahora. En total son 16 liceos de base, todos ellos periféricos, que están cinco regiones, Arica y Parinacota, Metropolitana, Valparaíso, El Maule y O’Higgins.

Flores explica que el programa se inició en el año 2014 y la primera vez que participaron jóvenes chilenos fue para la COP21, en París. El objetivo, aclara, no es solo participar en este tipo de eventos sino que sean los mismos jóvenes los que propongan ideas y luego las lleven a un proyecto que se pueda realizar. “El cambio climático es una excusa para que ellos se comprometan con la educación ambiental”, dice.



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