Luka Tudor, jurado Festival de Viña del Mar: “Tuve mis razones para engordar, ¿y qué tanto?”

Sobre las críticas a mi físico: esto es lo que hay, no más. Me dan lo mismo los comentarios. Creo que te demuestran la infelicidad de la gente que está preocupada de esas pelotudeces. ¿Qué importa cómo se vea la persona si está bien de adentro?


Dejé de cuestionarme sobre mi carrera. Me llevó al Barcelona el mismo representante que contrató a Maradona, Messi y Rivaldo. Estuve una semana y no me pude quedar. Me recriminaba eso. Pensaba que podía haber logrado una carrera mucho más exitosa. Hace tiempo he estado haciendo un trabajo para asumirme y vivir en paz. Aprendí que uno hace lo mejor que puede en el momento y no vale la pena recriminar el pasado.

Cuando me retiré del fútbol tuve depresión.
Fui al sicólogo para superar ese momento. Normalmente, uno se va preparando para el retiro, pero yo lo hice con 28 años, porque estaba cansado de las lesiones. Llegué a sufrir mientras jugaba. La vida del futbolista es mucho más difícil de lo que la gente piensa. No todos somos Arturo Vidal o Alexis Sánchez… Son muy pocos los que logran triunfar.

Soy hijo de inmigrantes, pero entiendo que debe haber más control.
Mis abuelos llegaron a Punta Arenas y llevaron una vida muy sacrificada, muy austera. Creo que migrar es importante para los países, pero no pueden venir personas que son parásitos y vienen a hacer puras pelotudeces.

Era bastante pavo cuando joven. No aproveché bien la poca fama que tuve. No nos creíamos tanto el cuento. Cuando viajé a Europa me rehabilité, porque conocí un ambiente menos conservador.

Dicen que me voy a comer la parrilla festivalera y tienen razón.
Sé que me han matado por ser jurado del Festival, pero me da lo mismo. Es un orgullo que me hayan elegido. Me dijeron que el Superman Vargas o Guarello no iban a bailar en la Quinta Vergara. A mí no me importa nada. La vida hay que vivirla.

Quería ver a Luis Miguel en el Festival de Viña de Mar. Es mi artista favorito. Ahora espero ver a Raphael. Me gusta la música romántica: Alejandro Sanz y Alejandro Fernández. También el pop anglo de mi época. Voy a votar por la canción que me produzca onda, que me toqué el corazón. Eso es importante. Desde que empecé a actuar con el corazón y no con la cabeza no me he equivocado.

Raimundo Tupper no era para vivir en este mundo. Era una persona muy buena, correcto y respetuoso. No nos parecíamos tanto de personalidad, pero fuimos amigos. Íbamos de vacaciones juntos a Pucón. Las burlas que hicieron por su muerte fue una cosa asquerosa.

No soy pituco. Cuando jugaba me decían que era del barrio La Pincoya de Croacia. Siempre fui muy relajado y me llevaba bien con todos. Venía del Saint George, pero no notaba las diferencias con mis compañeros.

Sobre las críticas a mi físico: esto es lo que hay nomás. Me dan lo mismo los comentarios. Creo que te demuestran la infelicidad de la gente que está preocupada de esas pelotudeces. ¿Qué importa cómo se vea la persona si está bien de adentro? Era muy flaco y tuve mis razones para engordar. ¿Y qué tanto?

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