Por Alejandro Jofré¿Privacidad o seguridad? Por qué España quiere dejar a los menores de 16 años fuera de las redes sociales
Mientras en el resto del mundo se debate sobre el control parental, el gobierno español da un paso radical este 2026: prohibición total. La medida obliga a las plataformas a implementar sistemas de verificación de edad.

Si tienes menos de 16 años y vives en Madrid o Barcelona, tu acceso a TikTok, Instagram o la red social de turno tiene los días contados.
O al menos, esa es la intención del gobierno español, que esta semana ha acaparado las portadas globales con una propuesta que busca poner fin a la era del “acceso libre” para los adolescentes.
España se ha cansado de las medias tintas. Ya no basta con el botón de “tengo más de 13 años” que cualquier niño puede saltar con una mentira piadosa.
La nueva legislación busca establecer un muro digital real, convirtiendo al país europeo en el laboratorio de pruebas más estricto de Occidente en la guerra contra los algoritmos adictivos.
El fin del “Honor System”
Hasta ahora, Internet funcionaba bajo un sistema de honor: la plataforma te pregunta la edad y tú respondes. Todos sabemos que no funciona. La propuesta española exige que las Big Tech (Meta, ByteDance, Google) implementen sistemas de verificación de edad efectiva.
¿Qué significa esto en términos técnicos? Que ya no servirá un simple correo electrónico. Se barajan opciones que van desde el escaneo del documento de identidad (DNI) hasta sistemas de estimación de edad mediante inteligencia artificial y biometría facial, o credenciales digitales anónimas emitidas por terceros.
El objetivo es claro: proteger la salud mental de los adolescentes frente a la ansiedad, el acoso y la dictadura del like.
Pero la solución técnica abre una caja de Pandora sobre la privacidad.
¿Privacidad o seguridad?

Aquí es donde el debate se pone intenso. Para que Instagram sepa que realmente tienes 17 y no 15, debe saber quién eres de manera inequívoca.
Esto implica terminar con el anonimato relativo de la red.
Si para entrar a una red social necesitas presentar una credencial oficial (aunque sea tokenizada), se crea un registro de actividad vinculado a identidades reales mucho más difícil de eludir.
El New York Times destaca la paradoja: para proteger a los niños, podríamos estar construyendo una Internet de vigilancia masiva.
El efecto dominó (¿Llegará a Chile?)
Lo que ocurre en Europa rara vez se queda en Europa. El Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) ya redefinió cómo navegamos en Chile y el resto de Latinoamérica.
Si la ley española tiene éxito y las tecnológicas se ven obligadas a desarrollar herramientas de verificación de edad robustas, es cuestión de tiempo para que esos módulos de software se activen en otros mercados.
En Chile, donde el debate sobre el uso de celulares en colegios ya está instalado, una medida de “toque de queda digital” para menores de 16 años podría ser música para los oídos de muchos padres preocupados, aunque sea una pesadilla logística para las empresas de telecomunicaciones y redes sociales.
La trampa de la VPN
Por supuesto, hecha la ley, hecha la trampa.
La gran incógnita tecnológica de 2026 es cómo el gobierno español planea detener a una generación de nativos digitales que saben usar una VPN antes de aprender a dividir.
Si los adolescentes pueden simular que están conectados desde Santiago o Buenos Aires para saltarse el bloqueo de Sevilla o Málaga, la ley podría terminar siendo un “tigre de papel”: feroz en apariencia, pero inofensivo en la práctica.
Por ahora, España ha lanzado el desafío. Las redes sociales, que durante dos décadas crecieron bajo la filosofía de “conectar a todo el mundo”, se enfrentan a su primer gran proceso de desconexión forzada.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Plan digital + LT Beneficios por 3 meses
Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE














