La montaña sin esquíes

Las instalaciones interiores de Puma Lodge.

Chile es país de cordillera, pero no necesariamente de esquiadores. Por eso, existen varias alternativas para quienes buscan disfrutar de la nieve y el aire puro de las alturas de una manera distinta.


Desconexión absoluta

Desde Machalí hacia la cordillera, a 1.300 metros de altura, está desde 2011 una de las apuestas más jugadas de la cadena de hoteles Noi: el Puma Lodge. Ha dado que hablar por haber sido refugio temporal de miembros de la realeza y celebridades en su paso por el país.

Lo cierto es que este hotel ofrece descanso en las montañas tanto para aquellos que sólo quieren reposar en una tinaja de agua caliente al aire libre junto a un buen vino, como para quienes quieren salir a explorar el entorno, siempre con un sello pensado en dejar contentos a los más adultos, ya sea en pareja o en grupos de amigo. Por eso, si busca un plan de vacaciones familiares, le recomendamos buscar otras alternativas.

Para la desconexión absoluta, Puma Lodge lo tiene todo: buena gastronomía, una extensa carta de vinos, salas de juego, chimeneas y amplias y lujosas habitaciones perfectas para recargar las pilas para el segundo semestre. Respecto a las actividades, hay para todos los gustos y precios, desde el plano más romántico con caminatas nocturnas o tours astronómicos ($ 15.000) o cabalgatas ($ 70.000), a apuestas más adrenalínicas como el Heliski, sello de este hotel y que permite en compañía de guías calificados llegar en helicóptero a la cima de las montañas para realizar deportes de nieve. Actividad por supuesto sujeta al clima y la nieve acumulada.

Estadía en formato bed and breakfast, por noche en base a habitación doble para dos personas: $ 144.100 + IVA (precio referencial) sujeto a disponibilidad. www.noihotels.com.

Los Andes en familia

A una hora y media de Santiago, en la localidad de San Esteban, el camino E- 753 es de ésos que ofrecen cambios dramáticos en su trayecto: desde la postal de huasos a caballo, casas de adobe y almacenes de barrio hasta el momento en que cualquier atisbo de urbanidad desaparece para perderse entre las montañas.

Y es precisamente en la mitad de esas montañas, luego de unos 20 minutos de sortear curvas y pendientes, aparece el Lodge y Spa San Francisco, que recibe a sus huéspedes con una entrada decorada con banderas tibetanas. Eso, junto al entorno de cordones montañosos, dan una ilusión de que no estuviéramos en las cercanías de la comuna de Los Andes, sino que perdidos las alturas del norte de la India.

Pero basta entrar a este complejo para entender que lo que aquí se ofrece está lejos de ser una aventura para deportistas de alto rendimiento o peregrinos en busca de la sanación espiritual. A este lugar se viene a descansar en un sistema todo incluido.

Este lugar apuesta a la desconexión y para lograrlo ofrece habitaciones y cabañas donde la combinación de comodidad y una vista privilegiada justifican la ausencia de televisores. A esto se suma un spa con piscina techada y jacuzzis y también un potente calendario de actividades al aire libre como cabalgatas, canopy, paseos en kayak, fogatas al aire libre, senderismo y clases de pesca con mosca. En invierno existen talleres de cocina, funciones de cine y tardes de juego, que se centran en el área de comedores que ofrece las 3 comidas principales del día en formato buffet.

El programa pensado para un grupo de 2 adultos y 2 niños por 4 días y 3 noches es de $ 912.000 con todo incluido (alojamiento + alimentación + actividades). Existen tarifas diferenciadas según tiempo de estadía y número de huéspedes. www.sflodgespa.com.

Araucanía extrema

Nieve asegurada todo el invierno ofrece el Parque Nacional Malalcahuello, lo que sumado a sus bosques de araucarias milenarias y el volcán Lonquimay como telón de fondo se transforma en la postal perfecta para los invernistas de corazón. La buena noticia es que acceder a este parque se ha vuelto cada vez más accesible, debido a la alta frecuencia de vuelos que aterrizan en Temuco (Latam, Sky y Jetsmart). Desde ese aeropuerto basta con manejar algo más de media hora para llegar al parque. Esto sumado al desarrollo hotelero liderado por el centro de Ski Corralco, junto a proyectos más familiares, hacen a Malalcahuello una estadía lo suficientemente cómoda y variada.

Como aquí caen en promedio siete metros de nieve en las zonas más altas, la mayor cantidad de actividades están relacionadas con ella. Aunque no hay que engañarse: aquí hay mucha más vida más allá de los esquíes. Las raquetas de nieve para realizar caminatas y senderismo entre las montañas y bosques son la alternativa más explotada por los operadores turísticos de la zona, como la agencia Huellas Pehuenches que ofrece este servicio en rutas de 4 kilómetros con guías expertos (precios desde los $ 27.000 p/p).

Hay otras excursiones para visitantes más exigentes y espíritu outdoor. Una apuesta segura, donde se puede apreciar toda la geografía de la zona, es la ruta de Piedra Colorado: dura unas 6 horas, comenzando desde Corralco en dirección ascendente a Sierra Colorado; luego se cruza el valle de Piedra Santa para después descender a Malalcahuello y su maravilloso bosque nativo de coihues, ñirres y por supuesto araucarias. El costo de esta excursión, con guías, almuerzo, equipamiento y traslado, es de $ 55.000 p/p.

Y para saciar el hambre de tanta aventura, un último recomendado: los contundentes sándwiches de la Fuente Araucana, acompañados obviamente de una buena variedad de cervezas artesanales. Más información en el sitio web www.malalcahuellochile.cl.

Las Trancas para todos los gustos

Uno de los caballitos de batalla del turismo en la región del Ñuble es el valle de Las Trancas y su oferta de actividades al aire libre.

Su ícono más tradicional es las Termas de Chillán, una apuesta segura en cuanto a servicio y comodidades no sólo en invierno, sino todo el año. Este sector de la localidad de Pinto ha visto florecer una serie de alternativas de alojamiento para quienes gozan de la montaña y los volcanes sin necesariamente ser expertos esquiadores o riders. Basta con recorrer el camino N°55 para ver cómo año a año aumentan los carteles con ofertas de cabañas, lodges y refugios.

El invierno es aquí una época fuerte del año y vale la pena reservar antes de aventurarse por estos caminos. Si el clima toca adverso, igual hay cosas que hacer, ya que los grandes centros hoteleros como las mismas Termas de Chillán o el cercano Nevados de Chillán y el Lodge Pirimahuida cuentan con programas diarios que incluyen sus respectivos spa y piscinas de agua caliente. Ahora, si el panorama permite salir a explorar, las opciones aumentan: desde la visita a la famosa cueva de los Pincheira, que según la leyenda refugiaba a los míticos hermanos cuatreros de la época independentista, hasta expediciones para conocer la Cascada del Soldado y el Salto del Renegado o hacer una caminata de 5 horas hasta la maravillosa laguna del Huemul, de intenso color turquesa.

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