Soy ortopedista y estas son las 4 formas con las que puedes mantener tus articulaciones sanas, pese a tu edad
Tus rodillas, caderas y hombros no están condenados a doler con el tiempo. Estas cuatro recomendaciones médicas pueden marcar la diferencia.

Una articulación es el punto de encuentro de dos huesos. El cuerpo humano tiene alrededor de 350, y en conjunto, son esenciales para el movimiento, la flexibilidad y la estabilidad.
Al igual que otras partes del cuerpo, las articulaciones pueden doler, por diversas razones: desde lesiones pequeñas a enfermedades como la artritis y la bursitis.
También, el rango de dolor puede ser muy variado, pero en casos más extremos, puede llegar a interferir en la calidad de vida de una persona.
Según datos del año 2019 entregados por la Organización Mundial de la Salud, en ese entonces había 19 millones de casos de artritis diagnosticados a lo largo del mundo. 70% de las personas con la enfermedad eran mujeres y el 55%, mayores de 55 años.
Si bien muchos aceptan las dolencias y lo consideran una parte inevitable de envejecer, especialistas declararon en un artículo publicado en The New York Times que esto no debería normalizarse.
Según los expertos, las articulaciones deben cuidarse y deben ser consideradas como mucho más que sólo “bisagras de una máquina”.
Para eso, entregaron cuatro consejos cruciales para mantener el bienestar de las articulaciones a lo largo de los años.

1. Mover el cuerpo es clave
Para poder regular la salud de las articulaciones, es necesario estar constantemente en movimiento.
Las caderas, hombros, rodillas y codos son articulaciones sinoviales, es decir, contienen un líquido viscoso que actúa como un lubricante y amortiguador, que ayuda a nutrir el cartílago y prevenir el desgaste.
El hecho de estar en constante movimiento ayuda a que el líquido circule y sea capaz de cumplir su función.
Además del movimiento, los expertos recomiendan realizar estiramientos regulares todos los días y practicar 150 minutos de ejercicio a la semana, en un ritmo moderado a vigoroso.

2. Tener precaución con los suplementos
Cuando vamos al supermercado o farmacia, lo más probable es que nos encontremos con una amplia variedad de suplementos que afirman que pueden mejorar la salud articular.
Algunos vienen en formato de pastillas, de polvo e incluso de gomitas. Sin embargo, una investigación de Arthritis Foundation presentó resultados contradictorios sobre si los suplementos realmente ayudan a aliviar el dolor y a mejorar la rigidez articular.
Además, Antonia Chen, cirujana ortopédica, advirtió que algunos suplementos contienen ingredientes que podrían no estar lo suficientemente estudiados por organismos reguladores.
Por esta razón, en caso de presentar molestias o dolor articular, es recomendable consultar directamente con un médico.

3. Hacer cambios en el estilo de vida
Expertos afirman que la mejor manera de mantener las articulaciones sanas es tener buenos hábitos de ejercicio y una dieta nutritiva.
El doctor Gbolahan Okubadejo, cirujano ortopédico con más de 15 años de experiencia, dijo en conversación con el Times que no es recomendable permanecer sentado por más de una hora seguida. Él sugiere configurar un temporizador que actúe como un recordatorio para ponerse en pie y mover el cuerpo.
La razón de esto es que cuando permanecemos sentados en la misma posición durante mucho tiempo, la circulación se ralentiza y la columna vertebral puede endurecerse.

Sumando al movimiento, lo ideal es tener una alimentación saludable. Muchos expertos, investigaciones y la misma Fundación Para la Artritis recomiendan seguir una dieta antiinflamatoria (como la mediterránea) ya que la inflamación puede provocar dolor articular.
El sobrepeso también es un factor de riesgo adicional a considerar, ya que los kilos de más ejercen presión adicional sobre las articulaciones, lo que puede provocar dolor.
Una investigación publicada en The Journal of Rheumatology sugiere que por cada libra de peso perdido (450 gramos) se eliminan cuatro libras de presión (1.8 kilogramos) en las articulaciones inferiores del cuerpo, es decir, la cadera, rodilla y tobillo.

4. Escuchar y comprender a nuestro cuerpo
Si bien muchas personas aceptan el dolor articular como una parte común e inevitable del ciclo de la vida, es importante saber escuchar a nuestro cuerpo y brindarle la ayuda que necesita para poder funcionar correctamente.
No hay que normalizar el dolor, dicen los expertos.
El doctor Jason Zaremski, jefe de medicina deportiva del departamento de medicina física y rehabilitación de la Universidad de Florida, contó que le pide a sus pacientes calificar su dolor en una escala del 0 al 10.
Si la respuesta es un 4 o más, él recomienda realizar un chequeo médico. De la misma manera, si algo está caliente, rojo o inflamado, eso es grave.
Sentir rigidez en el cuerpo de vez en cuando y por unos minutos, probablemente no conlleva ningún riesgo para la salud. No obstante, los médicos recomiendan asistir a un doctor si las molestias perduran por más de una hora al día y le limitan de realizar actividades diarias.

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