Cartas al Director

Los datos importan

14/05/2026 - SEMINARIO SEGURIDAD. Foto: Mario Tellez MARIO TELLEZ

SEÑOR DIRECTOR:

En el seminario sobre seguridad convocado por La Tercera y la CAF, el gobierno presentó el panorama de los delitos violentos en el país y para ello comparó datos de 2021 y 2025. Como es bien sabido, el año 2021 los delitos bajaron mucho debido a las cuarentenas del Covid y es por eso que existe un amplio consenso técnico que el periodo de pandemia no constituye una base válida para analizar las tendencias en seguridad. Al omitir ese criterio el gobierno optó conscientemente por transmitir una imagen distorsionada de la evolución de los delitos. La conclusión fue un retrato desastroso en que homicidios, secuestros, extorsiones, robos con violencia e intimidación y porte de armas punzantes o cortantes subían entre 20,4% y 194%.

Tenemos problemas en seguridad, pero esa conclusión no resiste un análisis serio. Veamos.

El índice de homicidios se triplicó entre 2015 y 2022 pese a la baja excepcional de 2021. De ahí en adelante ha disminuido año a año, desde el peak de 6,8 cada 100.000 habitantes el 2022 a 5,4 el 2025. Los secuestros también tuvieron su punto más alto en 2022, pero durante los dos años siguientes disminuyeron y falta conocer los datos consolidados de 2025. Respecto a las extorsiones, el alza fue continua entre 2020 y 2024. Cabe recordar que en 2023 se cambió la tipificación, ampliando las hipótesis del delito; aun así, en 2025 se registró una disminución de 8,9%. En el porte de armas cortantes o punzantes sí hay una evolución preocupante porque su alza ha sido continua desde 2021. Por ello, este delito debió diferenciarse en el análisis pues presenta una tendencia distinta a los demás. Los robos con violencia e intimidación también tuvieron una baja importante el 2021, subieron durante los dos años siguientes para luego bajar en 2024 y 2025. Lo relevante es que este delito presenta actualmente niveles muy inferiores a los que tenía antes de la pandemia.

Las autoridades tienen derecho a promover su mirada política de los problemas pero no pueden acomodar los datos de la realidad para hacerlos coincidir con sus opiniones. Hay un deber de rigor y transparencia que aquí se ha incumplido. Lo más grave es que esa mirada distorsionada produce diagnósticos alejados de la evidencia que dan paso a estrategias erradas.

Por ello es fundamental que la sociedad civil, los medios de comunicación, la comunidad académica y el mundo político ejerzan sin complejos un escrutinio riguroso de las autoridades, sean del sector que sean.

Carolina Tohá

Ex ministra del Interior y de Seguridad Pública

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