Ringo: a la sombra en el jardín del pulpo

Ringo Starr

Drummer Ringo Starr of English rock band the Beatles during a reception at the London home of the group's manager Brian Epstein, 20th May 1967. The Beatles' song 'A Day In The Life' had recently been banned by the BBC for its references to drug-taking....

Reemplazando a Pete Best, Ringo —un músico que venía de tocar con Rory Storm & The Hurricanes— llegó para completar el puzle llamado The Beatles en agosto del 62. Seis años después, harto de ser ignorado y del clima tenso en las sesiones del White Album, simplemente tomó sus cosas y se fue. De aquella retirada momentánea nació "Octopus's garden", la segunda y última canción de su autoría que apareció en un disco de The Beatles.


El 22 de agosto de 1968, casi seis años después de haberse unido a los Beatles, Ringo renunció. Harto de las tensiones, de las señales mezcladas, de ser ignorado y del clima pasivo-agresivo en las sesiones de grabación de The Beatles —alias White Album— aceptó el yate que le prestó su amigo Peter Sellers y tomó un vuelo a Sardinia junto a Maureen, Zak y Jason. Dos semanas más tarde, un telegrama llega a sus manos: "Eres el mejor baterista de rock and roll del mundo. Ven a casa. Te amamos".

The Beatles. Foto: Jim Gray / Keystone / Hulton Archive / Getty Images

"Me fui por dos cosas: sentí que no estaba tocando muy bien, y también sentí que los otros tres estaban realmente felices entre ellos y que yo era un extraño. Fui a ver a John, que estaba viviendo en mi departamento en Montagu Square con Yoko desde que se fue de Kenwood. Le dije 'Me voy de la banda porque no estoy tocando bien y siento que no me quieren, y ustedes tres son cercanos'. Y John me dijo: 'Pensé que eran ustedes tres'. Fui a ver a Paul y le golpeé la puerta. Le dije lo mismo (…) y Paul dijo: '¡Pensé que eran ustedes tres!'", comentó Ringo en The Beatles Anthology (Cassell & Co, 2000).

Para Richard Lush, de EMI —según consigna Michael Seth Starr en Ringo: With A Little Help (Backbeat, 2016)— "Ringo tenía el trabajo más duro en la banda, tocando por horas y horas. Y probablemente compartía la misma visión que teníamos nosotros ocasionalmente. 'Toqué anoche por nueve horas seguidas. ¿Tengo que hacerlo otra vez?'". El productor Ron Richards recuerda: "Ringo tenía que estar sentado en la recepción, esperando, solo sentado o leyendo el periódico. Solía sentarse por horas esperando a los demás que aparecieran. Una noche ya no aguantó esperar más y simplemente se paró y se fue".

Ringo Starr. Foto: Chapman/Daily Express/Hulton Archive/Getty Images

Nuestro escondite bajo las olas

A los seis años Ringo tuvo que dejar la escuela debido a que tuvo complicaciones producto de una apendicitis, debiendo permanecer hospitalizado por un año. A los trece años, y producto de un resfriado desarrolló pleuresía y posteriormente tuberculosis, debiendo permanecer dos años en el Heswall Children's Hospital, en Wirral, a veinte minutos de Liverpool. Luego de dos años ahí, no volvería a la escuela. En el hospital, debido a la estadía prolongada de muchos de los pacientes, se impartían clases de matemáticas, inglés, y actividades recreativas, incluyendo música y tejido. En aquellos días de hospitalización, Ringo aprendió a tejer y a tocar batería de forma precaria, golpeando cojines y casilleros. El germen estaba depositado.

Ringo Starr. Foto: Cyrus Andrews/Michael Ochs Archives/Getty Images

Tras su salida del hospital, tuvo una primera batería, rudimentaria. "Me dieron una batería pequeña y el sueño partió. Y luego, lo único que quería era tocar. Eso es lo grandioso de la vida… nunca sabes a dónde vas (…) a mi mamá le dijeron tres veces que me moriría", contó a Howard Stern en 2018. "Toda mi familia quería persuadirme de que no lo hiciera", dijo luego, refiriéndose a aquella vez en que pasó tres meses tocando en gira con Rory Storm & The Hurricanes. A raíz de ello, conoció a los Beatles en Hamburgo el 1 de octubre de 1960. Durante la estadía de ambas bandas en la ciudad, Ringo varias veces tomó la batería en reemplazo de Pete Best, llegando a convertirse en el baterista definitivo tras el ofrecimiento que le hizo John Lennon, el 14 de agosto de 1962.

"No quiero andar tocando el violín, pero todos tuvimos infancias duras. Todos excepto George perdimos a alguien. Yo perdí a mi mamá cuando tenía 14. John perdió a su madre. Pero Ringo la tuvo peor. Su padre se había ido y él estaba tan enfermo que a su mamá le dijeron que no iba a vivir. Imagina armar tu vida con eso, partir de ese ambiente. Sin familia, sin colegio. Tuvo que inventarse a sí mismo. Todos nos armamos una coraza, pero Ringo salió con la más fuerte", comentó McCartney a Rolling Stone en abril de 2015, días antes del ingreso de su ex compañero al Rock 'n' Roll Hall of Fame, un reconocimiento que él mismo ayudó a que se concretara. En una cena con Robbie Robertson, se percataron de que Ringo no estaba aún en el Hall of Fame por su cuenta. McCartney habló luego con Springsteen y con Dave Grohl. "Ambos pensaron que (Ringo) debería estar ahí. Así que dije que yo haría el discurso de ingreso. Y lo conseguimos".

The Beatles. Foto: Central Press/Getty Images

Nadie nos dirá qué hacer

Fue en las sesiones del White Album que Ringo grabó la primera canción de su autoría, la country "Don't pass me by", interpretada por Ringo, McCartney, y Jack Fallon de invitado en el violín. La segunda canción compuesta por él para un disco de The Beatles llegaría gracias a su abandono de las sesiones de aquella placa, estando en Sardinia junto a su familia. En el yate de su amigo Peter Sellers, conversando con el capitán, comenzaron a hablar de pulpos, luego de haber probado papas con calamar —a falta de fish & chips. En The Beatles Anthology, Ringo explicó: "Me dijo que (los pulpos) tenían cuevas y que luego deambulaban buscando piedras relucientes y latas de bebida para poner en frente de ellas, como si fuera un jardín. Pensé que eso era fabuloso, porque en ese tiempo yo mismo quería estar bajo el mar también. Un par de pasadas con la guitarra después, y nació 'Octopus's garden'".

Medio año después, en enero de 1969, y en el segundo día de ensayos para lo que sería el proyecto audiovisual Let it be, en los estudios Twickenham, Ringo grabó demos para dos canciones: "Taking a trip to California" y "Picasso". Al tercer día, el 6 de enero, Ringo presentó "Octopus's garden" a sus compañeros. La canción fue registrada posteriormente en los estudios EMI el 26 de abril, donde se grabaron 32 tomas de la base rítmica, con Ringo a la batería y vocales guía, McCartney en bajo, y Lennon junto a George en guitarras. La toma 2 de estas grabaciones se incluyó en el box set Anthology 3, en 1996, en la cual se evidencia que los arreglos están ya delineados casi completamente. La voz principal se grabó el 29 de abril y, en aquel momento, se procedió a realizar una mezcla en estéreo para inclusión en Let it be. Un mes después, se había tomado ya la decisión de realizar un último disco de los Beatles, y se retomó el trabajo en la canción con ello en mente.

"Como era el compositor, Ringo actuó de productor y, en una de nuestras conversaciones, me preguntó si yo podía hacer que las voces en la sección del medio sonaran como si estuvieran bajo el agua", señaló Geoff Emerick en Here, There & Everywhere (Avery Publishing, 2007). "Luego de algo de experimentación, descubrí que haciendo pasar los vocales por un compresor y disparando aquello mediante un tono pulsante (que tomé del Moog de Harrison) lograba conseguir un sonido ahogado, casi como de gárgaras. Era algo raro, como de película de ciencia ficción cursi, pero a Ringo le encantó". El 18 de julio, se grabó nuevamente la voz principal y George Martin junto a los ingenieros Alan Parsons y Phil McDonald crearon una mezcla en mono. Se hicieron siete intentos para una versión en mono y cinco intentos para estéreo. La última mezcla fue la elegida para quedar en Abbey Road, publicado el 26 de septiembre de 1969.

Ringo Starr. Foto: Jim Gray/Keystone/Hulton Archive/Getty Images

Pediré a mis amigos que vengan a verme

Cuando Ringo se fue, en medio de las grabaciones del White Album, sabía que la banda estaba al límite. "No solo era yo, todo estaba yéndose abajo. Definitivamente sentí que me había ido, ya no podía soportarlo. No había magia y las relaciones eran terribles. Estaba en un momento pésimo de mi vida. Podría haber sido paranoia, pero simplemente no me sentía bien, me sentía como un extraño. Luego me di cuenta de que todos nos sentíamos así, y que solo necesitaba una vuelta para darme cuenta".

Una vez que volvió al estudio, tras recibir el telegrama que imploraba su retorno, se encontró con una sorpresa: "George tenía todo el estudio decorado con flores, así que fue una hermosa reunión. No solo era yo, eran todos. Creo que eso rompió el encantamiento y todos nos dimos cuenta que teníamos que volver a unirnos. Pero me encantó el White Album. Éramos una banda de nuevo. Muchas canciones eran como esta banda, la banda que amo. En Pepper, sí, había lo suyo, era grandioso, pero había hartas cosas lentas. En el White Album, estábamos rockeando", explicó a Uncut en 2017.

En The Beatles Anthology, George Martin reflexionó sobre lo sucedido: "Probablemente (Ringo) se sentía raro porque había un alejamiento mental de parte de John, Yoko y Paul, y ninguno de ellos estaba teniendo ese compañerismo y camaradería de antes. Debe haberse estado preguntando para sus adentros, ¿soy yo la causa?".

Tras la disolución de The Beatles, en 1970, Ringo colaboró en placas solistas de sus ex compañeros y ellos, a su vez, le devolvieron la mano en las propias, como fue el caso de Ringo y Ringo's Rotogravure. Participó junto a McCartney en álbumes como Tug of War y Give My Regards To Broad Street, y junto a Harrison en discos como All Things Must Pass y Cloud Nine. Al lado de Klaus Voorman en bajo —el hombre detrás de la portada de Revolver— conformó la base rítmica para los discos Plastic Ono Band tanto de Lennon como de Yoko, donde se evidencia al máximo la versatilidad de Ringo. "Eso fue increíble. John, Klaus y yo", señaló a Uncut, "uno de los mejores tríos que he escuchado. Lo hicimos como jam. Sabíamos que John tenía las canciones y le dimos y sentimos a dónde había que ir. Conocíamos a Klaus. John y yo nos conocíamos realmente bien, así que estábamos con las mentes en la atmósfera donde había que avanzar. Es una de las mejores experiencias que he tenido en un disco. Solo estar en ese cuarto con John, tan honesto como estaba, gritando, con alaridos y cantando. Fue un momento increíble". Que quede constancia: los amigos también necesitaban de la ayuda de Ringo.

Comenta