Culto

Carmen Romero y el nuevo orden de Teatro a mil: “Tito Noguera nos decía que la Fundación tiene que seguir, no parar”

Tras bajar el telón de una edición marcada por el éxito de convocatoria y la consolidación de sus redes comunales, la directora ejecutiva de la Fundación Teatro a Mil analiza el futuro de la organización. Entre la reciente partida de Héctor Noguera y el inminente cambio de mando en La Moneda, Romero apuesta por la inteligencia humana como el motor de resistencia frente a lo artificial.

Carmen Romero Foto: Mario Téllez MARIO TELLEZ

Cuando trabajaba en el diario Fortín Mapocho, Carmen Romero Quero conoció al director Andrés Pérez. Fue, recuerda ella, “un camino sin retorno”. Desde ese hito, su vida quedó sellada por la gestión cultural. Su alianza con Evelyn Campbell y las compañías La Tropa, Silencio y La Memoria germinó en Teatro a Mil, el ciclo que desafió al tiempo hasta convertirse en la fundación que hoy encabeza como directora ejecutiva.

“Conocí a Andrés Pérez y conocí el mundo del teatro y me fui adentrando en él. Pareja de teatro...”, dice la exmánager de Los Tres, refiriéndose a su marido, el actor Francisco Reyes, quien también integra el directorio como vicepresidente.

Romero recibe a Culto en su oficina en Marchant Pereira, en medio del cierre del telón del evento veraniego en la región Metropolitana. No obstante, las labores continuarán en regiones.

“No deja de sorprendernos, que cada año se activan más las actividades de formación con los artistas y con los públicos”, dice a modo de balance.

28/01/2026 - CARMEN ROMERO - FOTO: MARIO TELLEZ MARIO TELLEZ

La era post “Tito” Noguera

Este momento es clave para la Fundación cuyas labores datan de hace 33 años. Tras el fallecimiento de Héctor Noguera, presidente de la entidad, el directorio sufrió una reestructuración que suma nuevos nombres.

“Ha sido un año triste. Que partiera Tito Noguera fue muy inesperado, fue rápido. Además, para nosotros él es un ejemplo de vida, como lo fue también Andrés Pérez, que son personas excepcionales que dieron su vida por el teatro. Son nuestros héroes. La Fundación, como decía Tito, hay que seguirla, no hay que parar. Esta se va repensando con la nueva etapa que llega. Fue también una petición de Tito que buscáramos una nueva organización, ya porque él estaba muy enfermo. Nos demoramos hasta que él se fue y ahí ya hicimos el cambio ”, reflexiona la directora, quien fue cercana al difunto actor.

STGO 23 MAYO 2014. Entrevista al actor Hector Noguera, fotograf’a realizada en su teatro ubicado en la comunidad Ecol—gica, Pe–alolen. FOTO Juan Farias / LA TERCERA.

Francisco Cox, tesorero, asumirá como presidente. Además, se suman la economista María Olivia Recart y María José Naudon, abogada y creadora de la Cátedra de Artes Liberales de la Universidad Adolfo Ibáñez. Se mantienen Guillermo Calderón y Francisco Reyes, además de Delfina Guzmán, presidenta honorífica, cuyo estado de la salud la mantiene más alejada de las funciones, pero al pendiente.

“Para nosotros es un privilegio contar con ella. Está en lo que puede, tampoco la molestamos mucho. Ella fue miembro fundadora”, añade.

Teatro a mil ante un nuevo gobierno

Es con esta nueva estructura que la Fundación enfrentará el gobierno de José Antonio Kast. Ante este escenario, Romero es clara:

“Espero que las políticas públicas que se han conquistado sigan su camino y que los recursos sigan yendo en aumento, como ocurrió durante este gobierno. Necesitamos creer que no solamente somos un país exportador de minerales y agricultura, sino también de inteligencia humana. Tenemos grandes autores, grandes directores y cuerpos de artes escénicas. Espero que eso no cambie de rumbo por ningún motivo”.

Pese a que el presupuesto sectorial sigue bajo el 1% del erario nacional, la fundación recibió en 2024 cerca de $493 millones como Institución Colaboradora. Sobre posibles recortes, Romero es tajante: “No me lo quiero ni imaginar, mejor ni pensarlo para que no se decrete. No creo que a nadie se le ocurra”.

28/01/2026 - CARMEN ROMERO - FOTO: MARIO TELLEZ MARIO TELLEZ

La interlocución con el próximo ministro de las Culturas, el diputado Francisco Undurraga, será vital. “Lo conocí en el Congreso, me parece una persona muy abierta, que escucha atenta, abierta al diálogo. Eso es lo que puedo opinar. No es artista, pero es cercano, está atento y tiene, hasta donde lo conozco, un pensamiento bien avanzando y más liberal. Tengo fe en Chile y su futuro”, evalúa.

El teatro en 2026

Se baja el telón de Teatro a Mil 2026 tras exitosas presentaciones como El gigante y los niños Wara Wara, Luisa de América e Historia de un jabalí (o algo de Ricardo). Las cifras son positivas. Se realizaron 360 funciones, con 691 artistas nacionales y 323 internacionales. Un total de 366 mil personas asistieron a los eventos, de los cuales, el 89,4% lo hizo de forma gratuita.

- ¿Cuál es el balance que hace de esta edición?

Hoy día tenemos mucho más público que se queda a las conversaciones, que llamamos conversatorio después de la función. Eso es nuevo, o sea, se ha ido in crescendo. El público también es muy masivo en las calles para las fiestas del teatro, tenemos una gran convocatoria en las salas y la extensión, porque el festival en la región Metropolitana está en cerca de 25 comunas que vamos en red.

Seguimos construyendo diálogos con el ecosistema de las artes escénicas a través de las salas, de las distintas instituciones, hay un diálogo permanente para poder realizar el festival y en todas estas dimensiones que son la formación, la programación como tal, en calle, en sala y luego también recibir a los programadores internacionales que vienen de todas partes del mundo, internacionales y nacionales.

Fotografía por María Luna.

- ¿Cómo se sostiene esta gratuidad, que alcanza a más de la mitad de los espectadores?

Es un desafío constante. Que más de 300 mil personas accedan gratuitamente al teatro en sus distintas dimensiones, en la calle, en la sala, tiene que ver con el apoyo de de dos auspiciadores, uno que es BHP, que lleva con nosotros más de 26 años, y también con Teck en el norte. Por otro lado, estamos en la glosa del Ministerio de la Cultura, las Artes y el Patrimonio, como una institución colaboradora del Estado. Después tenemos con los municipios un trabajo que nos permite ir armando una programación de calidad y gratuita.

- ¿Cuál fue el foco de la edición de este año, que la diferencia de las anteriores?

Este año fue récord de visitas de programadores. Entonces se ha ido transformado en un foco de atención para los programadores del mundo entero, que se dan cita aquí en enero. Vemos como se va consolidando un trabajo continuo de todo el año. El foco siempre es Latinoamérica. Nos propusimos ser la puerta del sur de América Latina.

En segundo lugar, miramos como nuestros grandes autores y dramaturgos están siendo montados en otros lugares del planeta.

Por eso Tengo miedo torero, de Piccolo Teatro di Milano, Desierto, basada en la vida de Roberto Bolaño de Brasil, y Lullaby, de Países Bajos, escrita por Guillermo Calderón. Pusimos un foco en los cruces entre escritura y dramaturgia nacional.

También hemos avanzado mucho en el trabajo con las comunidades, ya sea a través de la participación directa o de formación.

Carmen Romero explica que están presentes en 11 escuelas públicas, gracias al Fondo Efecto Colectivo que les permite llevar la asignatura de teatro a terceros y cuartos medios, hace ya ocho años.

- ¿Cómo se manifiestan esos resultados?

No es política pública todavía. Ganamos un fondo de Efecto Colectivo, que implica que hoy día vamos a estar en más colegios, en treinta. Nuestro sueño es que sea política pública y que todos los niños de Chile tengan la asignatura de teatro desde la básica, porque es una herramienta fundamental para el mundo de hoy, sometido a la inteligencia artificial. El teatro vuelve al humano.

- ¿Cómo dialoga el teatro con las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial?

Se ha integrado. Nosotros tenemos hoy día teatro que tú escuchas con audífonos y caminas por la ciudad; la ciudad es tu escenografía, como el trabajo que se hace con App Recuerdos o lo que hace Paula Aros en el centro.

Después está todo en uso de la tecnología. Aquí hemos sido pioneros con el teatro-cinema, llevan desarrollando un lenguaje que es muy propio. Pero también hemos tenido otros acercamientos, como es Beyond Democracy, que hizo Sebastián Squella, que hace que el público participe de diálogos respecto a ciertos temas.

28/01/2026 - CARMEN ROMERO - FOTO: MARIO TELLEZ MARIO TELLEZ

- En la actualidad, hay guiones y libros que se escriben con inteligencia artificial. ¿Estarían abiertos, por ejemplo, a recibir obras de teatro hechas con inteligencia artificial en Teatro a mil?

Es súper difícil, porque tenemos tan buenos dramaturgos, hay tanto todavía que explotar. No me imagino una obra creada con inteligencia artificial en teatro, igual alguien tiene que dirigirla, alguien la va a interpretar. Siempre va estar lo humano y siempre lo creativo. La inteligencia artificial nunca va a ser humana ni creativa; repite, junta, pero no saca el imaginario de los artistas, que transportar a miles de personas. Por eso el teatro sí importa, que fue nuestro lema, porque nos vuelve a nuestra humanidad y nos une como seres humanos. Es un rito colectivo que nos hace trabajar y pensar. todos juntos. Es la humanidad misma, más necesario que nunca.

Lee también:

Más sobre:ArteLT DomingoDelfina GuzmánTeatro a MilCarmen RomeroHéctor NogueraTeatroAndrés PérezArte Culto

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Plan digital + LT Beneficios por 3 meses

Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE