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Viaje al mundo del humor transformista que dio origen a Asskha Sumathra

Artistas del transformismo hablan de cómo existe en esa escena un lenguaje propio y que chocó con la estructura de Viña 2026. Además, analizan la presentación de la comediante, defendiendo la improvisación y el estilo de Asskha como parte esencial de un lenguaje humorístico que irrumpió en el escenario más masivo del país.

Viaje al mundo del humor transformista que dio origen a Asskha Sumathra Hans Scott

Cuando el pasado miércoles 25 la transformista y comediante Asskha Sumathra apareció sobre el escenario de la Quinta Vergara, el Festival de Viña dejó de ser únicamente un espectáculo televisivo para convertirse, por unos minutos, en algo así como un bar nocturno.

Más allá de la ovación recibida por el “Monstruo”, el abrupto cierre de su presentación o las críticas a la rutina, su paso por el certamen se convirtió en una vitrina en torno a cómo el transformismo ha construido desde años su propio lenguaje en el humor.

FOTO: Manuel Lema/Aton Chile Jonnathan Oyarzun

Y eso colisionó con la estructura más rígida de un programa de TV como el certamen de la Quinta Vergara. Ahí donde el humor del transformismo se teje en la improvisación, en la interacción con la audiencia, en su personalidad deslenguada y en sus dardos a lo que acontece alrededor, el Festival de Viña es una tarima que anhela tener todo bajo estricto control, sin espacio para quebrar el libreto, para el desbande o para imponer un estilo muy rupturista.

Por eso, parte de la audiencia se preguntó: ¿así es el estilo de humor de los transformistas? ¿No pertenece a los cánones de la comedia habitual?

Artistas del propio circuito coinciden en que lo ocurrido fue, precisamente, la esencia del humor transformista, el que se ha desarrollado en lugares como El Circo de la Botota, el Circo Timoteo o la discoteca Fausto.

De algún modo, eso pudo haber precipitado el pasaje más controversial de la edición 2026 de la cita: el corte de la rutina por parte de la organización debido a que Sumathra no se había remitido al guion entregado, optando por un estilo espontáneo y filoso donde se mofó de las marcas auspiciadoras y de los integrantes del jurado.

Del bar a la Quinta Vergara

El humor dentro del transformismo chileno nació en medio de la vida nocturna, entre bares, discotecas y pubs; lejos de la televisión. En estos espacios la rutina no depende únicamente de un guión estructurado, sino de una improvisación e interacción mordaz entre pares y el público, dinámica conocida dentro del rubro como palabreo.

Una de las voces que habla sobre este proceso desde la experiencia es Maureen Junott, actriz transformista con 37 años de trayectoria en la escena. “El humor transformista siempre ha sido más un palabreo, tú dices algo y la otra responde dentro de una dinámica. Ese es el humor al que estamos acostumbradas”, explica, enfatizando que el espectáculo se construye en tiempo real y es la esencia propia del gremio.

Maureen Junott

Una mirada similar comparte Darcy la Divina, transformista y comediante con más de dos décadas de carrera, quien sostiene que las diferencias con el stand up convencional no son tan amplias como suele pensarse.

“No está tan alejado del humor heterosexual. Quizás usamos más el doble sentido y somos más atrevidas, pero sigue siendo comedia”, explica. A su juicio, el transformismo incorpora un lenguaje más coloquial y picaresco.

Para Donatella, transformista y diseñadora de vestuario, incluso hablar de un “humor transformista” puede resultar reduccionista.

Donatella

“Puedes encontrar una transformista que te haga imitaciones, humor un poco más subido de tono, humor negro, humor blanco, otras transformistas como yo, que hablo de la estupidez. Al final somos humoristas como cualquier otro”, afirma, cuestionando el estigma que asocia automáticamente este tipo de espectáculos con lo vulgar o exclusivamente adulto.

Esa diversidad también explica por qué el público cumple un rol activo dentro del show. En los bares, la interacción forma parte del espectáculo.

Según relatan las artistas, aprender a dominar al público es parte esencial del oficio, especialmente en espacios donde no todos los asistentes llegan necesariamente a ver transformismo.

Celebración y autocrítica tras el paso de Asskha Sumatra por Viña

La presentación de Asskha Sumathra en el Festival de Viña generó lecturas diversas dentro del propio mundo transformista. Para Darcy La Divina, el show logró instalar un antes y un después para el género, destacando que, más allá de las críticas, el humor presentado conectó con el público y abrió una nueva vitrina para artistas históricamente relegadas a bares y cafés concert. A su juicio, la rutina marcó uno de los momentos más sólidos del humor del certamen, dejando “la vara alta” para futuras exponentes.

Darcy la Divina, transformista con más de 20 años de experiencia.

Desde su experiencia, Darcy atribuye las reacciones divididas principalmente a las características propias del humor transformista, un estilo más picaresco, improvisado y cargado de doble sentido, que no necesariamente busca agradar a todos.

Una mirada complementaria entrega Donatella, quien interpreta la presentación como un intento consciente de trasladar la experiencia íntima del bar al escenario masivo de la Quinta Vergara. Para ella, más que una desconexión con el público, lo ocurrido respondió a un humor deliberadamente caótico y conversacional, característico de Asskha, que exige al espectador abandonar la lógica tradicional del remate y dejarse llevar por el relato.

En ese sentido, Junott descarta que la rutina de Asskha haya sido producto de un olvido del guion. “No es que se haya olvidado, nuestro humor es así. Tú puedes subir con historias preparadas, pero el feedback con el público cambia todo”, afirma. A su juicio, la improvisación no solo es habitual, sino también una marca del personaje. “Ella fue súper fiel a su estilo”.

Vina del Mar, 25 de febrero 2026 La comediante Asskha Sumathra se presenta en la cuarta noche del Festival de Vina del Mar 2026 Sebastian Cisternas/ Aton Chile SEBASTIAN CISTERNAS/ ATON CHILE

Respecto al abrupto cierre del show, Junott reconoce que la sensación inicial fue de desconcierto. “Lo primero que pensé fue: ¿qué pasó?”, recuerda. Desde su análisis, el problema no habría sido el tono de los chistes, sino el temor de la producción frente a la improvisación y posibles menciones comerciales no autorizadas. “Creo que hubo miedo a la improvisación, porque Asskha improvisa bien, pero improvisa”, afirma, apuntando a que ese factor pudo motivar el corte anticipado y el apagado del micrófono.

25 de febrero de 2025/VIÑA DEL MAR La humorista Asskha Sumatra se presenta en la Quinta Vergara, durante la Cuarta noche del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2026. FOTO: HANS SCOTT/AGENCIAUNO Hans Scott

Para la transformista, la forma en que terminó la presentación sigue siendo uno de los puntos más cuestionables. “El modo no fue el correcto”, sostiene, señalando que debió existir un espacio para una despedida adecuada antes de salir a comerciales, práctica habitual en eventos televisivos.

A estas reflexiones se suma también la mirada de Morgan Lamorte, transformista y animadora que ha compartido escenario con Asskha Sumathra, quien seguía la transmisión del Festival de Viña en el último bar en que la ganadora de Coliseo se presentó antes de subir a la Quinta Vergara.

Sobre el abrupto cierre del espectáculo, la artista recuerda que el desconcierto fue inmediato incluso entre quienes seguían la transmisión. El público tardó varios segundos en comprender que la música que comenzó a sonar correspondía a un corte oficial y no a un error técnico.

Aunque reconoce que pudo tratarse de un problema de tiempos y producción, sostiene que la salida resultó extraña para quienes esperaban una despedida más clara. Con todo, Lamorte enfatiza que la recepción general fue positiva y que el objetivo principal se cumplió: instalar a Asskha Sumathra en la Quinta Vergara desde su propia identidad artística, sin renunciar al lenguaje ni al estilo que la llevaron hasta ese escenario.

La disrupción del libreto

La rutina de Asskha Sumathra marcó un punto de quiebre dentro del desarrollo de la última edición del Festival de Viña. El escenario de la Quinta Vergara no solo recibió a la primera transformista en llegar con una rutina propia, sino también enfrentó un libreto que los puso en jaque.

Desde dentro del proceso creativo, el libretista de la rutina, León Murillo, explica a Culto que la preparación del show nunca buscó limitar el estilo de la artista, sino trasladarlo al nuevo contexto sin perder su esencia.

Según detalla, el principal trabajo consistió en adaptar ciertos elementos técnicos, entendiendo que la presentación sería transmitida para todo Chile y Latinoamérica, pero manteniendo una premisa considerada irrenunciable, la improvisación como la clave del transformismo.

“El show de Asskha no funciona sometido estrictamente a un guión”, señala. Aunque existía una pauta, Murillo explica que los espacios de improvisación eran incluso más relevantes y que pese a no seguir el guión, Sumathra tuvo un destacable desempeño haciendo lo suyo.

FOTO: Aton.

Murillo descarta que el abrupto cierre respondiera a una censura y lo atribuye directamente a un problema de minutaje. “Fue una cosa de tiempo, así es la televisión”, afirmó, reconociendo que parte del material incluía anécdotas del ambiente transformista.

Para el libretista, más allá de la polémica, la presentación dejó un efecto mayor al demostrar que el humor del transformista puede sostenerse en un escenario masivo, sin abandonar su carácter disruptivo ni su libertad creativa.

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