Muere André Previn, el director de orquesta que conquistó Hollywood

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Ganador de cuatro premios Oscar y 10 Grammy, Previn fue director de la Orquesta Sinfónica de Londres, pero también incursionó en el jazz como pianista. Se casó cinco veces, incluyendo un matrimonio con la actriz Mia Farrow.


Niño prodigio en Berlín, alumno adelantado en París e inmigrante inquieto en Los Angeles , André Previn parece resumir en sus orígenes geográficos los intereses que definirían su vida profesional: de Europa trajo su atracción por la música clásica, mientras que en Estados Unidos siempre conectó con el jazz y los musicales, dos géneros profundamente americanos. Ese raro eclecticismo le daría acceso a participar en sus primeros años en algunas de las producciones más costosas y exclusivas de Hollywood, pero también la posibilidad de dirigir una media docena de orquestas, varias de ellas las mejores del mundo.

André Previn, que murió en Nueva York hoy de acuerdo a su publicista por causas no especificadas, tenía 89 años años y el 6 de abril iba a cumplir 90. Es más, este año se había planeado una serie de celebraciones alusivas, entre ellas el estreno en julio de su ópera de cámara Penélope (con libreto del dramaturgo británico Tom Stoppard) por la soprano Renée Fleming y el Cuarteto Emerson y la interpretación de su Concierto para violín por Anne-Sophie Mutter, ambos eventos en el centro musical de Tanglewood (Massachusetts).

André Previn, de origen judío alemán, había nacido en Berlín bajo el nombre de Andreas Ludwig Priwin en 1929. Debido a la persecución nazi su familia se trasladó primero a París y luego a Los Angeles (California), donde un tío se había establecido y trabajaba en Universal Pictures. No es de extrañar entonces que al mismo tiempo que daba sus pasos como concertista en piano comenzara a interesarse en el cine y el musical.

El músico ganó el primero de sus cuatro Oscar (fue nominado a 11 en total) por los arreglos orquestales del musical Gigi (1958) de Vincente Minnelli. Tenía 30 años y al año siguiente repitió el galardón por Porgy and Bess (1959), la adaptación de Otto Preminger de la ópera de George Gershwin. En rigor, Previn nunca obtuvo la estatuilla por una partitura original, sino que por tratamientos de música de otros: Frederick Loewe en el caso de Gigi y My fair lady (1964), y Gershwin y Marguerite Monnot en Porgy and Bess e Irma la Dulce (1963). Entre los 10 premios Grammy que obtuvo hay de todo: desde el disco con el soundtrack de West Side Story en 1958 hasta la versión del poema sinfónico Las campanas de Sergei Rachmaninov del año 1976 junto a la Sinfónica de Londres.

Justamente con la principal orquesta británica es que André Previn alcanzó el punto más alto de su carrera como músico docto. Se mantuvo como su titular entre 1968 y 1979, la sacó del nicho para un público “duro”, la hizo popular, agotó con regularidad las entradas y, para quienes en el resto del mundo no la vieron en vivo, realizó una serie de grandes grabaciones con el sello EMI. De aquella época son sus versiones referenciales con las sinfonías de Rachmaninov, Prokofiev y Shostakovioch, los ballets Romeo y Julieta y La cenicienta de Prokofiev y mucha música de los compositores ingleses Vaughan Williams, Walton y Britten. Luego vendría un fructífero período al frente de la Sinfónica de Pittsburgh entre 1976 y 1984, también con muchas grabaciones, un corto e intenso trabajo con la Filarmónica de Los Angeles a fines de los años 80 y, ya en su vejez dorada, una serie de presentaciones junto a agrupaciones como la Filarmónica de Viena , la Royal Philharmonic de Londres o la Sinfónica de Boston.

Fue por esta época que se casó por quinta vez, esta vez con la violinista alemana Anne-Sophie Mutter: él tenía 73 años y ella 39. Duraron cuatro años juntos, pero según el propio músico lo reconocía la relación de amistad sobrevivió a los conflictos conyugales. Previn también logró en esta época una especial fecundidad compositiva: en 1998 creó su ópera Un tranvía llamado deseo (basada en la obra de Tennessee Williams), considerada su obra maestra, y en el 2003 su Concierto para violín, dedicado a Anne-Sophie Mutter.

Previn, a diferencia de otros directores doctos, fue una figura bastante pública y ayudó en la difusión musical, siguiendo un poco los pasos de Leonard Bernstein, uno de sus mentores. En ese sentido, cabe recordar su participación en 1971 en el clásico programa del dúo cómico Morecambe and Wise en la BBC. Por esa misma época Previn estaba casado en terceras nupcias con la actriz Mia Farrow, quien rompió su matrimonio con Frank Sinatra para vivir con el conductor de orquesta. Con ella tuvo tres hijos biológicos y dos adoptados: una de ellas fue Soon-Yi Previn, quien tras el fin de la relación de sus padres en 1979 pasó a formar parte de la nueva familia de Farrow con el cineasta Woody Allen. Desde el año 1992 Soon-Yi se transformó en la pareja y luego esposa de Allen, desatando un escándalo mediático y un infierno en la relación entre Farrow y Allen.

Consultado en el año 2013 acerca de Soon-Yi, André Previn fue explícito en su rechazo: “Ella no existe para mí”. El conductor, en cualquier caso, mantuvo constantemente una cordial relación con su ex esposa Mia Farrow. Ella fue una de las primeras en manifestar su pesar por su deceso en twitter: “Descansa en tus gloriosas sinfonías, querido amigo”

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