Chilenos son los segundos que más sienten que su país está en declive en estudio entre 25 naciones

Manifestaciones en Plaza Italia, en octubre de 2019. Foto: Patricio Fuentes

Según encuesta de Ipsos, el 68% de los chilenos considera que el país está atravesando un período de declive, mientras que el promedio global es de 57%. Brasil lidera este índice, con un 69%. El estudio también muestra un fuerte sentimiento contra la élite en Chile.


En opinión del 68% de los chilenos, el país está atravesando un período de declive. Este porcentaje lo coloca en el segundo lugar como el que peor ve la situación actual de su propia nación, solo superado por Brasil (69%). Los datos provienen del sondeo Sentimiento de Sistema Roto en 2021, realizado por Ipsos con encuestados de 25 países, 500 de ellos chilenos. En la misma posición de Chile se ubican Sudáfrica y Argentina (cada uno con 68%), mientras que en el tercer lugar del ranking aparece Colombia (67%).

La mayoría de los ciudadanos en casi todos los países incluidos en el estudio expresan sentimientos de alienación cuando piensan en su nación. La encuesta a más de 19.000 adultos pone de manifiesto la prevalencia de percepciones de un sistema político y económico roto en la mayoría de los países, a menudo acompañado de sentimientos populistas y anti-élite y puntos de vista nativistas. Según Ipsos, los cuatro países con los niveles más altos de alienación se encuentran todos en América Latina: Colombia, Perú, Brasil y Chile.

Para comprender plenamente la prevalencia de la desafección social y política, Ipsos diseñó el índice “Sistema está roto”, basado en el nivel de acuerdo con cinco afirmaciones: “La economía está amañada para favorecer a los ricos y poderosos” (un promedio de 71% está de acuerdo en los 25 países encuestados), “a los partidos y políticos tradicionales no les importa la gente ‘como yo’” (68%), ”los expertos locales no comprenden la vida de las personas ‘como yo’” (65%), el país “necesita un líder fuerte para recuperarlo de los ricos y poderosos” (64%), y “para arreglar” el país “necesitamos un líder fuerte dispuesto a romper las reglas” (44%).

En promedio, el 57% está de acuerdo en que su país está en declive. Sin embargo, menos de la mitad de los encuestados en Australia, Corea del Sur, Canadá, Alemania, Gran Bretaña y México comparten esta percepción. Australia es el único país donde hay más personas en desacuerdo (37%) que de acuerdo (36%) con esta afirmación.

En tanto, el 56% de los encuestados, en promedio, considera que la sociedad de su país está rota. En primer lugar, figura Sudáfrica, con 74%, seguido de Hungría (72%), Brasil (72%) y Chile (69%). En comparación con 2019, previo a la pandemia, el sentimiento de que el país propio está roto es significativamente más prevalente (cinco puntos o más) en ocho países y significativamente menor en 10. Ha aumentado más en Turquía (14), Chile (12) y Suecia (11) y ha disminuido más en Polonia (-40), Rusia (-17) y España (-15).

Manifestantes se enfrentan a un camión lanzagua de la policía antidisturbios durante una protesta en Valparaíso, el 19 de octubre de 2020. Foto: Reuters

Chile lidera en la categoría “los expertos locales no comprenden la vida de las personas ‘como yo’”, con un 84%, y aparece segundo en “a los partidos y políticos tradicionales no les importa la gente ‘como yo’”, donde registra un 84%, solo superado por Colombia, que tiene un 85%.

El sentimiento populista antiélite está fuertemente correlacionado con el sentimiento del sistema roto, apunta Ipsos. Así, es más frecuente en Chile, Hungría, Colombia, Perú y Rusia. De hecho, Chile lidera el Índice de Populismo, con un 3,26, mientras el promedio de los 25 países alcanza a 2,94.

El índice se basa en la aceptación de cinco afirmaciones: la principal división en nuestra sociedad es entre los ciudadanos comunes y la élite política y económica; la élite política y económica no se preocupa por la gente trabajadora; los políticos siempre terminan encontrando formas de proteger sus privilegios; los políticos deberían poder decir lo que piensan independientemente de lo que los demás piensen sobre sus puntos de vista, y las cuestiones políticas más importantes en el país deben ser decididas directamente por el pueblo a través de referendos, no por los funcionarios electos.

En el caso de Chile, lidera en dos de esas afirmaciones: la principal división en nuestra sociedad es entre los ciudadanos comunes y la élite política y económica, con 84% (el promedio entre los 25 países es de 70%), y en los políticos siempre terminan encontrando formas de proteger sus privilegios, con un 91% (el promedio entre los 25 países es de 81%).

Migrantes venezolanos caminan por la carretera luego de cruzar ilegalmente la frontera entre Bolivia y Chile en Colchane, el 3 de febrero de 2021. Foto: AFP

A nivel mundial, un promedio del 64% cree que la élite es un grupo estrechamente conectado con intereses similares, mientras que el 36% cree que es un grupo suelto de personas con intereses diferentes. Corea del Sur (79%) y Chile (77%) tienen la creencia más fuerte de que la élite es un grupo de personas estrechamente conectado.

En cuanto a los puntos de vista sobre la población nativa, la encuesta de Ipsos muestra que el “ciudadano global medio” es ambivalente sobre la inmigración, inclinándose hacia una visión de los nacionales primero. Así, el 57% de los encuestados dice que los empleadores deberían favorecer a los nativos sobre los inmigrantes cuando los trabajos son escasos. El 38% está de acuerdo en que su país sería más fuerte si detuviera la inmigración (mientras que el 33% no está de acuerdo), y el 38% dice que los inmigrantes les quitan el trabajo a los nacionales “reales” de su país (mientras que el 35% no está de acuerdo).

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La Tercera Noche


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