El Deportivo

Colo Colo se redime en La Florida y cicatriza las heridas del Superclásico

El Cacique da una lección de solvencia en el Bicentenario. Los cambios tácticos y nominales que dispuso Fernando Ortiz le mejoran la cara. Maximiliano Romero anotó el único gol.

Maximiliano Romero anota la apertura de la cuenta para Colo Colo ante Audax Italiano (Foto: Photosport) FELIPE ZANCA/PHOTOSPORT

Colo Colo tenía una doble motivación frente a Audax Italiano. Por un lado, los albos buscaban la redención. La semana pasada, habían caído en el Superclásico, en la victoria más dolorosa que pueden sufrir los albos: en el Monumental. Por otro lado, el Cacique buscaba los puntos para ascender a la cima de la tabla de posiciones, al menos hasta que jugara la UC. La combinación de resultados de la jornada sabatina favorecía ese propósito. Dependía exclusivamente de los albos.

Desde la banca, Fernando Ortiz, uno de los más cuestionados después del revés ante la U, dio una señal potente. El técnico albo reordenó las piezas. Con la necesidad de darle solidez defensiva a su escuadra y sin el lesionado Claudio Aquino, a quien suele condenar a la banda izquierda sin sacarle todo el provecho que puede ofrecerle como conductor, el Tano optó por un nuevo sistema: tres zagueros (con Arturo Vidal como líbero y opción de cinco si se replegaban Jeyson Rojas y Diego Ulloa), tres volantes de mayor dinámica y dos delanteros: Maximiliano Romero y Lautaro Pastrán. ¿El damnificado? Javier Correa, cuya falta de contundencia ante los azules y en casi todo el torneo (solo le anotó a Everton) terminó costándole el puesto.

Nueva disposición

La pizarra es un tema, pero si las piezas no se mueven termina transformándose en un elemento trascendente. Este año, de hecho, ha sido constante la queja de los hinchas albos (con cánticos de por medio) por una presunta falta de disposición de los jugadores.

En La Florida, sin embargo, al menos se notó una nueva disposición: Colo Colo volvió a mostrar la dinámica y la agresividad que se le reclaman, por historia y tradición, y, lo más significativo, recuperó la contundencia. Maximiliano Romero, por ejemplo, respondió tempranamente a la responsabilidad de convertirse en el referente ofensivo. En los 6’, el exjugador de O’Higgins capitalizó un envío desde la izquierda de Lautaro Pastrán, el último refuerzo del Cacique, a quien Ortiz mandó a la cancha desde el comienzo para refrescar las ideas. El líbero Vidal terminó, además, transformándose en un factor de desahogo con sus precisos envíos.

Romero y Pastrán celebran la apertura e la cuenta (Foto: Photosport) FELIPE ZANCA/PHOTOSPORT

Los albos, como pretendía la planificación, se vieron como un equipo más ligero, de recuperación más rápida y más agresivo. Y tuvieron más ocasiones. Pastrán, en los 35′, dispuso de una ocasión clara para anotar el segundo. Tomás Ahumada tuvo que extremar esfuerzos para evitar una nueva caída de su pórtico.

La otra faceta también funcionó bien: sin balón, los albos le sacaron partido al perfil defensivo de los jugadores que distribuyó Ortiz desde la mitad hacia atrás. En el primer tiempo, De Paul prácticamente no tuvo trabajo. Este resumen, de hecho, no consigna llegadas itálicas

No cambia nada

Los albos pudieron aumentar la ventaja en el inicio de la segunda etapa, aunque de una peculiar manera. No fue un atacante albo el que exigió al extremo al meta Ahumada: un desvío de Marcelo Ortiz obligó al golero a lanzar un desesperado manotazo.

En los 55′, pudo darse otra muestra de contundencia de los albos. Salida rápida guiada por Hernández (quien reemplazó a Pastrán), centro rasante y aparición de Romero. El disparo del argentino rebota en el horizontal y pica en la línea. La revisión del VAR determinó fuera de juego.

Si bien los albos no generaron un abundante volumen ofensivo, cada vez que se acercaron fueron punzantes. Al otro lado, seguían sin sufrir apremios. De hecho, a 11′ del final, el ingresado Javier Correa pudo ampliar la diferencia: desvió un cabezazo en posición inmejorable, en una explicación clara de por qué perdió la titularidad.

Lema intentó una reacción con los postreros ingresos de Favian Loyola y Martín Jiménez. Por más que los locales sitiaron a los albos en los últimos minbutos, tampoco le alcanzó. De hecho, el Cacique pudo volver a anotar en una postrera patriada de Hernández y Correa. El argentino disparó con poco ángulo.

Audax Italiano

T. Ahumada; E. Ferrario (82′, F. Loyola), M. Ortiz y D. Piña; P. Guajardo (82′, M. Jiménez), M. Collao, F. Mateos, E. Matus; N. Aedo (59′, G. Chiaverano), D. Coelho (59′, F. Troyansky), R. Cabral.

DT: Gustavo Lema

Colo Colo

F. de Paul; J. Villagra, A. Vidal, J. Sosa; J. Rojas, V. Méndez, T. Alarcón, A. Madrid, D. Ulloa; M. Romero (76′, J. Correa), L. Pastrán (46′, L. Hernández).

DT: Fernando Ortiz

Estadio Bicentenario, de La Forida. Dirigió Héctor Jona. Amonestó a Piña, en Audax Italiano, y a Pastrán y Sosa en Colo Colo

Goles: 0-1, 6′, Romero, tras asistencia de Lautaro Pastrán, desde la izquierda

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