Por Carlos González LucayCon Orlando Gill como héroe en los penales: Paraguay da un épico batacazo ante Alemania y la elimina del Mundial
La Albirroja empató 1-1 y se impuso desde los 11 metros ante los tetracampeones del mundo. El arquero de San Lorenzo fue la gran figura de la definición al contener dos lanzamientos.

Un triunfo épico. Histórico. Eso fue lo que consiguió Paraguay tras eliminar a Alemania en los dieciseisavos del Mundial. Tras igualar 1-1 en el tiempo suplementario, la Albirroja se impuso por 4-3 en los penales. Ahí, con Orlando Gill como gran figura, el equipo del técnico Gustavo Alfaro logró lo que parecía imposible, sobre todo, después de un inicio desastroso en el certamen, ya que en el debut cayó goleado ante Estados Unidos. Sin embargo, el conjunto guaraní se recuperó y clasificó con sufrimiento como uno de los mejores terceros mediante un fútbol muy pragmático y no tan distinto a su histórica esencia. Un libreto que se puso a prueba frente a un irregular cuadro germano, que profundiza su crisis a nivel de selección.
En Boston se vieron nítidamente estas dos propuestas distintas, con los paraguayos apostando al citado orden defensivo y a la creatividad de Julio César Enciso y Miguel Almirón. Mientras que la Mannschaft utilizó por su gran presencia ofensiva desde mediocampo hacia adelante.
Eso sí, el comienzo fue engañosamente distinto, con la Albirroja muy cerca de ponerse en ventaja. A los 2′, Junior Alonso estuvo a punto de abrir la cuenta tras un córner. El defensor quedó solo frente a Manuel Neuer, pero el arquero alemán estuvo notable para evitar el tanto.
Los dirigidos de Julian Nagelsmann respondieron rápidamente con tres aproximaciones consecutivas hacia el arco de Orlando Gill. Una muestra de que poco a poco el partido comenzaba a jugarse en la mitad paraguaya. Ya, antes de los 20 minutos, todos los jugadores de la escuadra sudamericana se defendían en su campo.
El dilema para los germanos estaba en cómo romper ese cerco defensivo. Por la derecha, Leroy Sané se enfrascó en un duelo con Alonso, mientras que, por la izquierda, Florian Wirtz se enfrentó con Juan José Cáceres. Por el centro del ataque Deniz Undav y Kai Havertz fueron bien controlados por Gustavo Gómez y José Canale.
Goles y sorpresas
Y mientras los alemanes pensaban cómo generar peligro, llegó el golpe de Paraguay. Una jugada encabezada por Almirón derivó en una habilitación para Matías Galarza, este asistió a la perfección con un centro a la cabeza de Enciso, quien arremetió sin marca para abrir la cuenta, a los 42′.
Aparte de desnudar el pésimo armado ofensivo de los de Nagelsmann, el 1-0 les dio a los de Alfaro tranquilidad para gestionar la situación. Por su parte, los europeos entraron en pánico en diversos momentos. Y eso se notó en jugadas puntuales. Por ejemplo, a los 50′, Joshua Kimmich quedó corto en un pase a Neuer y Enciso estuvo a punto de anotar el segundo.
Sin embargo, a los 54′, Alemania llegó a la igualdad cuando más mal lo estaba pasando. Havertz se anticipó a Canale y peinó la pelota tras un centro de Wirtz desde la izquierda. La pelota se le coló junto al palo a Gill y el partido se ponía 1-1.
El empate no cambió mucho las cosas: los tetracampeones del mundo insistieron en el dominio, mientras Paraguay perdió a Almirón por lesión, siendo reemplazado por Mauricio, una de las gratas sorpresas de este Mundial.
El ingreso de Jamal Musiala fue una clara señal de que Nagelsmann no quería esperar el alargue ni los penales para sellar la clasificación a octavos de final. Sin embargo, no fue gravitante. Por otro lado, a los 78′, Havertz tuvo el 2-1, pero Gill estuvo notable para sacar ese cabezazo en el área.
Los minutos finales antes de la prórroga fueron de asedio sobre el arco guaraní, y la insistencia en la búsqueda del juego aéreo, acentuada con el ingreso del espigado Nick Woltemade, de 1,98 metros de estatura.
Infartante definición
El primer partido de este Mundial que se va al alargue tenía que definirse de manera dramática. El primer tiempo de la prórroga encontró a la Albirroja totalmente arrinconada y la Mannschaft centrando desde todos lados. Así fue como Jonathan Tah arremetió sin marca en el segundo palo y conectó para poner el 2-1. Sin embargo, cuando los germanos se abrazaban, el árbitro marroquí Jalal Jayed acudió al llamado del VAR y determinó un empujón de Waldemar Anton sobre Gill que le impidió incorporarse. El gol anulado se gritó igual como si hubiese sido un tanto a favor.
Los 15 minutos finales fueron verdaderamente dramáticos. Los guaraníes resistían como podían. Naturalmente, a esas alturas, el físico pasaba la cuenta y los esfuerzos se redoblaron para contener los embates alemanes. Un ejemplo conmovedor y que, a su vez, demostró la filosofía de un equipo sumamente solidario.
A los 119′, Alemania pudo ganar el partido, Anton cabeceó sin marca tras un córner, pero Gill estaba muy bien ubicado para impedir la caída de su valla. Fue lo último antes de llegar a los penales.
Desde los 11 metros, el arquero paraguayo comenzaría a escribir su leyenda en la Albirroja. Contuvo el primer penal de Havertz y el cuarto a Woltemade.
Luego, Mauricio batió a Neuer y puso el 1-0, Kimmich puso el 1-1 parcial; Gómez, el 2-1; Musiala, el 2-2; Galarza, el 3-2; Sanabria lanzó afuera; Amiri puso el 3-3 y volvió a fallar Balbuena. Sin embargo, Tah elevó su penal y Canale cerró el 4-3 definitivo, obteniendo el pasaje a octavos de final, donde Paraguay se medirá contra Francia o Suecia.
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