Por Lucas MujicaDos versiones y semanas de negociaciones sin acuerdos: la trama detrás de la fallida Finalissima entre Argentina y España
El conflicto bélico en Medio Oriente obligó a descartar a Qatar como sede y abrió una disputa por la sede y la fecha del partido. Hubo propuestas cruzadas, rechazos mutuos y comunicados contradictorios. El duelo entre los campeones de América y Europa fue cancelado.

La Finalissima 2026 terminó antes de empezar. El partido que debía enfrentar a Argentina y España, campeones de América y Europa, fue cancelado tras días de negociaciones sin acuerdo entre la UEFA y la Conmebol. El encuentro estaba fijado para el 27 de marzo, pero el conflicto en Medio Oriente obligó a descartar la sede original en Qatar. Desde ese momento comenzó una disputa que terminó con el trofeo guardado y dos versiones enfrentadas sobre lo ocurrido.
La UEFA y la Real Federación Española de Fútbol movieron la primera ficha. Desde Europa surgió la propuesta de disputar el duelo en el estadio Santiago Bernabéu, en Madrid. La lógica era evidente. Un recinto disponible, capacidad para más de 80 mil espectadores y una infraestructura lista para eventos internacionales.
Pero la respuesta desde Sudamérica fue inmediata. La AFA y la Conmebol rechazaron la idea porque rompía el principio de neutralidad. Al tratarse de un partido único, disputar el encuentro en España transformaría al equipo europeo en local. La reacción de Claudio Tapia dejó en claro el tono del conflicto. El directivo respondió que si la selección ibérica quería jugar en su territorio, la Albiceleste podía hacer lo mismo en Buenos Aires.
Chiqui Tapia se alió con Alejandro Domínguez. “Muchas gracias, presidente, por tomarte el tiempo de visitar la Argentina para dialogar sobre la Finalissima. Tuvimos una muy buena reunión de trabajo, donde conversamos e intercambiamos ideas durante una cena”, dio a conocer a mitad de semana.
En medio de las tratativas apareció una alternativa intermedia: disputar la Finalissima en formato de ida y vuelta. Un partido en Madrid y otro en Buenos Aires. La propuesta buscaba equilibrar la localía y salvar el enfrentamiento entre los campeones continentales. Sin embargo, la idea tampoco prosperó.
El choque de fechas
Con el correr de los días, el calendario se convirtió en el principal obstáculo. Las fechas FIFA son limitadas y los compromisos son definidos con anticipación. El margen para reorganizar el partido era mínimo.
Según la versión de la UEFA, le pidieron a Argentina comprometerse a jugar el 27 de marzo, o en su defecto el 30 del mismo mes, si aparecía una sede neutral en Europa. La respuesta sudamericana fue negativa.
En el comunicado europeo se señala que la AFA propuso disputar el encuentro después del Mundial de 2026. La opción fue descartada porque España no tenía disponibilidad en su calendario.

Dos versiones
Cuando la cancelación se hizo inevitable, ambas confederaciones publicaron comunicados que dejaron al descubierto la ruptura. La UEFA aseguró que el partido no pudo reprogramarse debido a “circunstancias y limitaciones de calendario”. También sostuvo que Argentina rechazó varias propuestas.
La respuesta sudamericana llegó pocas horas después. La Conmebol indicó que siempre estuvo dispuesta a jugar el encuentro en una sede neutral y acusó a la UEFA de insistir durante semanas en Madrid como escenario.
Además, entregó una versión distinta sobre la última negociación. Según el organismo presidido por Domínguez, Argentina aceptó disputar la Finalissima en Italia, pero pidió mover el partido al 31 de marzo. La UEFA rechazó esa última modificación. Fue la vez que estuvieron más cerca de concretar un acuerdo.
Un trofeo en pausa
La historia de la Finalissima ha sido irregular. La versión de 2022 enfrentó a Argentina e Italia en Londres, con triunfo sudamericano por 3-0 en Wembley. El encuentro buscaba reactivar un trofeo histórico que había desaparecido durante décadas. En el antecedente aparecen apenas tres ediciones. Además de la última, se disputó en 1985 (Francia 2-0 Uruguay) y 1993 (Argentina 1-1 Dinamarca, con victoria transandina por 5-4 vía penales), bajo la denominación de Copa Artemio Francchi.
La idea ahora era mantener el formato cada cuatro años, enfrentando a los campeones de la Copa América y la Eurocopa. El choque entre Argentina y España prometía ser uno de los partidos más atractivos del año. Reunía a dos selecciones candidatas al Mundial de 2026 y a varias de las principales figuras del fútbol actual.
Pero el encuentro quedó atrapado entre el conflicto bélico de Medio Oriente y una negociación fallida. El torneo fue cancelado nuevamente.
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