El puesto obstruido

De los minutos que por reglamento los clubes de Primera División han repartido entre sus jugadores sub 20, ninguno ha sido ocupado por un arquero.


Gabriel Arias tiene el camino despejado. Si Reinaldo Rueda pretende encontrar un arquero joven que juegue, va a tener que esforzarse en mirar. En el campeonato chileno lo va a tener crudo. El dato es demoledor: de los minutos que por obligación los clubes de Primera han debido ocupar en lo que va de temporada con futbolistas menores de 20 años (suman 19.162 minutos de juveniles en 23 fechas), ninguno ha sido asignado a un arquero El acceso está bloqueado. Solo en Copa Chile se han logrado abrir algún hueco. Como Joaquín García, quien con 19 años jugó el sábado con Audax en la ida ante Barnechea (1-1).

Rueda se refirió al tema antes de la gira asiática: “En Chile es difícil para los entrenadores poner a arqueros jóvenes. Para eso traigo a Vigouroux, para verlo”. El meta aludido tiene 24 años y sí juega con asiduidad, pero en la cuarta división inglesa (Swindon Town).

Otro dato revelador. De los 16 equipos de Primera, ninguno tiene un arquero titular con menos de 27 años. Salvo Audax Italiano, que en los últimos cuatro partidos alineó a Eryin Sanhueza, de 22 años. Eso sí, el teórico titular (Joaquín Muñoz, de 27), está lesionado. El promedio de edad de los arqueros titulares del fútbol local es de 30 años. Una demarcación para mayores.

El de más edad es el nacionalizado Cristián Muñoz, (UdeC), con 41 años. Johnny (la U) tiene 37. Y Naranjo (Iquique), 39. Más allá del conjunto floridano, los tres titulares más jóvenes del torneo, con 28 años, son Gamonal (Temuco), Pérez (Palestino) y González (La Calera).

“Los arqueros pueden jugar hasta los 45 si están bien físicamente. Se trata de rendimientos y no de nombres. Si no juegan o llaman a los arqueros jóvenes es porque no están en un buen momento. El recambio no es necesario mientras los arqueros rindan”, justifica Leopoldo Vallejos, mundialista de 1974.

Julio Rodríguez, preparador de porteros, afín a Claudio Bravo, apunta a las falencias del fútbol formativo: “El promedio de edad dice que los clubes invierten bastante en arqueros de experiencia. Siempre llegamos a lo mismo: las canteras no producen arqueros y los técnicos se ven en la obligación de contratar a extranjeros o experimentados que les otorguen confianza”.

“Son posiciones que necesitan más experiencia. Falta madurez de parte de los jóvenes y competencias para ellos. Es difícil renovar en ese puesto, por eso no hay minutos Sub 20 en esta posición. Eso sí, cuando les toque tienen que tener la capacidad de rendir y si no lo hacen, pasan a la historia”, sostiene Javier Di Gregorio, actual entrenador de arqueros de Iquique.

La gran excepción a la regla, Eryin Sanhueza, portero de Audax, habla resignado de la realidad del torneo local: “Creo que hay desconfianza con los arqueros jóvenes. La gente dice ‘es muy joven, le falta experiencia’… Pero tienen que probarnos para que podamos tomar experiencia. Este es un tema que pasa en Chile y no hay nada que hacer”.

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