Guido Vadalá: “Mauricio Isla fue como un hermano para mí”

Foto: Esteban Paredes

Tiene una corta carrera, pero se probó en La Masía y estuvo un año en Juventus. Guido Vadalá llegó hace un mes y medio al Campanil y hoy ante la U espera demostrar el talento que lo trajo al país.


Guido Vadalá tiene 21 años y llegó el 7 de agosto a Concepción, un día antes de que Boca Juniors recibiera a Libertad de Paraguay por Copa Libertadores. Es tan hincha xeneize, que su mayor preocupación en las pocas horas que llevaba en Chile, era encontrar un par de cables en cualquier tienda para lograr conectar su celular al televisor del hotel y así ver a su equipo.

Boca Juniors es el club de su vida y, por lo mismo, en su corta carrera, haber marcado un gol en La Bombonera es para él su mayor logro. “Fue lo más hermoso y no se me olvidará jamás”, recuerda. Pero hoy su presente está lejos de Buenos Aires. Actualmente está llamado a ser el reemplazante de Jean Meneses en el Campanil y aunque sólo ha jugado tres partidos y en ninguno de ellos estuvo 90 minutos, Guido tiene ganas de brillar esta tarde en el Ester Roa. “Es que estos partidos contra los grandes siempre tienen un plus distinto. Quiero jugar y marcar diferencias”, proclama.

Tiene personalidad y buen juego. Por algo en su currículum registra pasos por Europa. A los 13 años fue a una prueba en Barcelona donde estuvo dos semanas en La Masia, pero no le fue bien y retornó a Argentina. “Aunque entrené bastante y no pude quedarme, fue una linda vivencia haber estado ahí”, comenta Vadalá, que tiempo después tendría su revancha. Como buen hincha de Boca estaba feliz por el retorno del ídolo Carlos Tévez al club a mediados de 2015. Pero esa alegría creció aún más cuando, como parte de la negociación, Vadalá partió un año a la Juventus de Italia. “Aprendí muchísimo ahí. Conocí a grandes jugadores como Buffon, que es un genio y señor del fútbol. Tenía sólo 18 años en ese momento. Jugué por la Juventus Primavera (reserva) y marqué varios goles, pero no se hizo efectiva la opción de compra”, señala.

En su paso por Italia, Guido Vadalá encontró un muy buen amigo. “Mauricio Isla me ayudó mucho en mi llegada a la Juventus. Es una gran persona que me hizo las cosas más fáciles en esa estadía. Estoy y estaré siempre muy agradecido de él”, asegura el delantero del Campanil a propósito del Huaso. Vadalá es un chico tímido, tranquilo y de muy pocas palabras, pero esboza sonrisas y se explaya un poco más al hablar de Isla. “Para mí esa experiencia en Italia fue inolvidable porque además era todo nuevo. Isla es como un hermano que tuve allá y así me trataba. Me sacaba a pasear, me aconsejaba dónde debía ir y dónde no, me invitaba a su casa y lugares nuevos para comer. Fue siempre muy atento y una gran persona en todo momento. Después se tuvo que ir al Olympique de Marsella y lo extrañé mucho. Haber estado en la Juventus viviendo, compartiendo y aprendiendo día a día de las grandes figuras del fútbol mundial fue un sueño”, detalla.

Finalizó esa temporada y Vadalá debió retornar a Boca Juniors, ya que el conjunto turinés no desembolsó los 3,5 millones de euros por la mitad de su pase, ni mucho menos pagó la totalidad de la carta del argentino, que por acuerdo entre ambos clubes y un tema de plazos, estaba tasada en 9,4 millones de la divisa europea. De manera que Guido volvió a Argentina y salió a préstamo a Unión de Santa Fe, donde tuvo continuidad, pero solo logró anotar un gol ante San Lorenzo.

En su enésimo retorno a Boca todo estaba en el aire. Haber sido goleador histórico de las series menores en el xeneize no era suficiente ni le bastaba para encontrar su lugar en La Bombonera.

Ahí es cuando Universidad de Concepción puso sus ojos en él. A inicio de año, el Campanil hizo su pretemporada en Argentina, donde jugó amistosos ante Vélez Sarsfield, Temperley y un equipo alternativo de Boca Juniors donde figuraban Guido Vadalá y Juan Manuel Insaurralde, entre otros. “Tuve suerte de que me observaran en ese amistoso. La oferta de acá me gustó mucho y apenas supe del interés, me puse a mirar videos del equipo, buscar información y los vi arriba, así que me motivé mucho. No me dolió irme de Boca. Cuando entras al mundo del fútbol debes acostumbrarte a esto, que a veces jugarás y a veces no, así como también puedes ir cambiando de club. Siempre hay una revancha y a futuro espero devolverle a Boca todo lo que me dieron, así como ahora responder acá a la confianza que han puesto en mí”, reflexiona.

El delantero, que está a préstamo en la U penquista hasta fines de 2019, sin opción de compra, todavía no ha logrado lucirse, pero lo toma con calma. “Siento que he mejorando en lo físico y futbolístico. Soy de pedir la pelota y encarar, y si no me sale una vez, voy e intento nuevamente. Me ha llamado la atención que en el fútbol chileno todos los equipos tratan de salir jugando desde el fondo con muy buen fútbol. En Argentina sólo algunos lo hacen”, sentencia, tratando de dejar en el olvido su pasado en Europa. “Fue muy lindo todo, pero ahora estoy acá y debo seguir con mi carrera para adelante”, cierra.

Seguir leyendo