Josepablo Monreal: “Me siento parte del recambio y en unos años lo voy a demostrar”

Josepablo Monreal posa en una terraza de Mazatlán, Sinaloa. Foto: Instagram.

El atacante chileno vive su primera experiencia en el extranjero, en el fútbol del ascenso azteca, y ya suma cuatro goles. Sueña muy alto.


El nombre del delantero chileno Josepablo Monreal (21) ha estado lejos de las portadas y los flashes que reciben otros, que al igual que él, militan en el fútbol mexicano. El espigado delantero de 1,90 lo hace en Dorados de Sinaloa del ascenso azteca. Desde ahí quiere hacer su propio camino para llegar a la Roja. Para eso, incluso, se traza plazos y metas.

¿Cómo se gestó su llegada a México?

En Cobreloa ya me habían comunicado que estaban interesados en mí de Dorados, pero ahí no se dio. Luego, en Curicó, cuando terminó el torneo, me lo hicieron saber nuevamente y no dudé.

¿Es muy distinto el fútbol?

La verdad es que sí. La técnica no varía mucho, pero todo lo otro es mucho más intenso, físico, fuerte, con más velocidad, resistencia, pero sobre todo mucho más físico.

¿Le acomoda más?

Me beneficia porque es un juego más resistente. Le hace mejor al que tiene más físico, pero también hay que trabajar más la velocidad, la resistencia y todo lo que implica el trabajo de gimnasio.

¿Con su biotipo saca partido?

Trato de sacar beneficio de mi cuerpo, pero acá me pasa mucho que los árbitros cobran faltas que no son, como cuando abro los brazos para aguantar.

¿A los 21 es difícil estar lejos?

Vivo solo, soy de Santiago, uno se va acostumbrando. Pero antes en Chile ya estuve lejos de mi familia, cuando estuve en Curicó o Cobreloa. Me acostumbré, pero lógicamente se echa de menos.

¿Por qué privilegió el ascenso mexicano a seguir en Chile?

Cuando vi la oportunidad dije ‘hay que aprovecharla’. Era muy buena para mí, se me dijo que iba a jugar. Las lucas también eran buenas. Lo que pasa es que la carrera del futbolista es muy corta y tenía que pelear la oportunidad: o tratar de seguir en Primera en Chile o irme al ascenso mexicano, sabiendo que en cualquiera de los dos tenía que rendir.

¿Cuáles son sus metas?

En el corto plazo irme a un equipo de Primera en México y a largo plazo irme a Europa, es lo que siempre he pensado. Ojalá Italia o Inglaterra. Para eso me tengo que esforzar y romperla acá primero.

¿Y la Selección?

Ya tuve la posibilidad de defender a la Sub 21 contra Francia (1-1, septiembre de 2017), incluso hice el gol del empate. A quién no le gustaría estar en este proceso, pero hay muchos delanteros en mejor nivel que yo. Pero de aquí a seis meses más le podría pelear el puesto a cualquiera de ellos.

¿Ha tenido acercamientos?

Con Rueda no, pero claro que ilusiona un proceso nuevo. Con Pizzi no me tocó estar al nivel, pero te digo algo: pretendo llegar al nivel de selección en el corto plazo, uno o dos años máximo.

¿Se siente parte del recambio?

Sí, me siento parte del recambio, ser parte de esa transición. Están Castillo, Mora, Henríquez, y después podría venir yo. Estamos los cuatro en el fútbol mexicano, somos cercanos en edad, yo soy del 96. Me siento parte del recambio y en unos años más lo voy a demostrar.

El 9 ha sido el puesto más buscado de la Roja en el último tiempo.

Falta el nueve de la Selección. Espero ser yo en unos años más, pero quiero ir avanzando de a poco.

¿Cuáles son sus virtudes?

El juego aéreo principalmente, aunque con los pies no ando nada de mal. Hasta ahora, los goles que he hecho en México han sido con el pie, aunque me anularon mal uno de cabeza.

¿Por qué cambia las inferiores de Colo Colo por las de la UC?

A los 14 años me lesioné de la rodilla en Colo Colo. Cuando volví había un DT que siempre tuvo problemas conmigo por temas que prefiero no decir y me dijo que podía seguir entrenando, pero que no me iba a inscribir. Ahí tomé una decisión y me fui aprobar a Católica, quedé y me inscribieron. En cuatro torneos salí goleador: Sub 15, Sub 17 y dos veces en la Sub 19. Ahí comencé a entrenar en el plantel de honor, pero creo que no era del gusto del entrenador. Me hizo debutar en un amistoso ante Universitario de Perú, jugué cinco minutos e hice un gol. Creo que lo hice bien, pero depende del entrenador y ahí no era del gusto de Mario Salas.

¿Quién es su espejo?

Robert Lewandowski y Harry Kane, son ellos en los que me trato de reflejar. Kane, como yo, a los 21 años no jugaba y lo mismo Lewandowski, y ahora son goleadores mundiales de élite, los mejores dos del mundo. Eso es lo que trato de repetir.

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