Juan Tagle: “Si ganar cuatro títulos es ser segundón, no sé qué le queda al resto”

La 13ª estrella de la UC, la cuarta de la era Cruzados, fue la segunda que llegó con el abogado en la presidencia. En las elecciones a la ANFP, su bando perdió. De ambas cosas, y de los estigmas que persiguen al club, habla largo y tendido con La Tercera.


A cinco días de haber conquistado su segundo título como presidente de la UC, Juan Tagle (51) se nota tranquilo, con la sensación del deber cumplido. Como una coincidencia, el timonel recibe a La Tercera para analizar la 13ª corona del club, en el piso 13 del edificio donde está su oficina.

¿Cómo ha digerido el título?
Como el resultado del trabajo colectivo que se viene haciendo en Cruzados desde que comenzó. Cuando se trabaja bien, serio y profesional, los resultados llegan. A veces tardan, porque en nueve años de Cruzados, ha habido momentos duros, derrotas, pero el resultado, si uno hace una estadística, es bastante exitoso, probablemente el periodo más exitoso de la historia del club. Se tomaron buenas decisiones, acertamos con el cuerpo técnico y el plantel respondió. Y la aparición de jugadores de la casa demuestra que no son decisiones de este año, sino resultados de un trabajo. Me gusta que los medios y nuestros hinchas le van dando esa connotación.

¿Qué se aprendió de la época negativa de Cruzados?
Sin duda que sirvió. Por ejemplo, en 2013 causó mucha frustración dos segundos lugares… Hubo cosas que aprender ahí, que nos faltaban para dar ese golpe final, pero también fue el reflejo de un muy buen trabajo.

¿Qué faltaba?
Creer más en nosotros mismos y no estar preocupados del entorno, no estar tan preocupados de si nos dicen cosas, o si hay alguna burla, o si la prensa está muy hostil. Faltaba enfocarnos y centrarnos en nosotros mismos, creer en nuestras fortalezas, estar orgullosos del club. Y este año se reflejó: hubo periodos en que creyeron que nos caíamos y el plantel logró mantenerse ajeno a eso, el cuerpo técnico también, y a nivel directorio también. Logramos abstraernos de esa sensación que trataba de traernos pesimismo. La institución no falló.

¿Pero las palabras de Aued o Beñat no fue victimizarse? ¿Se creen de verdad el “contra todo y contra todos”?
Lo veo como una arenga, como una estrategia, como un elemento que genera unidad. No lo veo como una victimización.

¿Realmente se creen que no solo luchan contra el rival de turno?
Si uno ve la base de las hinchadas, hay dos clubes con más que nosotros. Y eso se traslada a todos los ámbitos, incluyendo los medios. Si uno toma los clubes de preferencia de los periodistas, hay más de Colo Colo y la U, y luego de la Católica. No digo que no hagan su trabajo profesionalmente, pero al que le gusta el fútbol, de alguna manera, en alguna parte de su actuación, le aflora el club del cual es hincha. En ese ámbito veo el “contra todo y contra todos”. No lo veo como una victimización. A veces hay estrategia también. Cada uno sabe cuándo la usa. Pero es cierto que ha habido frases desafortunadas, hay que reconocerlo. En el calor del camarín, a la salida de un partido perdido, alguien puede decir algo. Y después uno lo mira con más frialdad y dice ‘quizás se exageró un poco’. Pero tenemos un elemento de identidad, de los hinchas de Católica, de que estamos con un medio que no nos mira con simpatía. Nos mira con una equivocada imagen de un club de elite. Hay algunos que insisten en poner la etiqueta del club de los cuicos, del barrio alto. Eso sí es una realidad, uno lo ve en las redes sociales. Genera una sensación de que tenemos que defendernos frente a estos enemigos. Pero también hay una parte de folclore, de buscar elementos que nos unan. Sí creo que títulos como el de este año, con esa sensación de que nuestro plantel era menor a los otros, que éramos un equipo pobre, con motes que se pusieron, que traíamos jugadores no considerados en los otros grandes, tiene bastante de épico. Uno ahora ve a los chicos de Católica yendo con el pecho inflado al colegio, después de haber sufrido burlas otros años de ‘segundones’ o de ‘el equipo chico’. Eso es lo que finalmente motiva.

¿El estigma de segundón se acabó?
Nunca he creído que sea un equipo segundón, lo encuentro absurdo. Que el equipo que sale sexto le diga segundón al que sale segundo es un poco ridículo. Lo van a seguir diciendo, pero la gente de la Católica también le va a seguir diciendo a la gente de la U que no tienen estadio y a los de Colo Colo les van a decir algo sobre el Monumental. No lo vamos a eliminar. Pero sí quiero que eliminemos lo de zorras, madres o monjas, porque es negativo, machista, pasado de tiempos. Creo que nunca hemos sido segundones, creo que es ridículo el apodo, pero entiendo que los rivales lo van a querer usar. Lo que hemos demostrado, sobre todo estos últimos años, es que somos un equipo campeón. Tenemos cuatro títulos en los últimos años, los dos torneos largos… si ganar esos cuatro títulos es ser segundón, no sé qué le queda al resto.

¿Es un objetivo darle caza a la U en la cantidad de títulos?
¿Cuántos tiene la U? ¿18? Estamos ahí. Obviamente, en materia de títulos, si vas tercero quieres pillar al segundo. Me parece un buen objetivo. Pero no pensamos en relación a los otros.

¿Esperaba que el primer año de Beñat terminara con un título?
Lo trajimos con la misión de ser campeón. Lograr finalmente el objetivo es un éxito tremendo.

¿Le gustó el juego de Católica?
Fue un juego pragmático. Algunos dirán que les hubiera gustado marcar más goles. Beñat mismo lo reconoce en la entrevista con La Tercera. Terminamos el año con una angustia… porque la mayoría de los partidos los ganamos 2-1, 1-0, desesperados mirando la hora. Pero hubo momentos de muy buen fútbol. También hubo momentos donde la fortaleza defensiva flaqueó, que esa condición de que no nos hacían goles y bastaba hacer uno para ganar, se perdió. Jugamos partidos entretenidos, pero claro, no vimos al Barcelona ganando 6-0, pero sí a un equipo que siempre mantuvo una línea.

¿Con qué partido se queda?
Con la U de Conce en San Carlos. Y los dos clásicos universitarios. Eso queda como asignatura pendiente, debimos haber tenido mejor resultado.

¿Y el peor?
Con Colo Colo se jugó mal. En el primer tiempo, muy superados. Pero no tengo recuerdos de partidos demasiado bajos.

¿Teme que se vaya Beñat?
No sé si temor, pero es una realidad. Es un técnico joven, europeo, que le han dado bastante cobertura en España. Tengo claro que tiene carrera por delante, que va a seguir creciendo. Tenemos que estar preparados para que los técnicos exitosos, den un paso a un fútbol más importante que el nuestro.

¿Teme que se lo levanten ahora?
Tenemos contrato y hemos estado planificando el próximo año con él. Si me llama mañana y me dice ‘me quiere la Real Sociedad’, probablemente no podría igualarlo. No es temor, me alegraría por él. Se lo merecería, sería una buena noticia, un orgullo, y nos obligaría a estar contra el tiempo buscando técnico.

¿Se equivocaron con refuerzos?
En general todo el plantel aportó. Como nunca, todos se ganaron una medalla. Los que jugaron siempre y los que aparecieron en momentos puntuales. Hubo mucha crítica a Vilches y Bolados, pero tienen sus medallas más que ganadas. Aportaron, nunca bajaron los brazos, nunca pidieron explicaciones. Me alegré muchísimo cuando el gol lo hizo Andrés.

¿Por qué entonces no les renovaron de inmediato?
Hay situaciones contractuales complejas. Uno tiene que tomar decisiones difíciles. En el caso de Andrés estamos en conversaciones para que pueda permanecer, y en el de Marcos era una cláusula elevada y la decisión adecuada era dejarlo partir. Voboril quería seguir y también entendió. Quiero destacar que todos los que se van de Católica siempre quieren quedarse o volver. Pasa que en Católica no hay grandes conflictos internos, hay una mística.

¿Cuánto invertirá en refuerzos?
No quiero hablar de números. Contamos con los ingresos adicionales de la Libertadores, pero lamentablemente, y haciendo una crítica, aún no sabemos cuánto es, Esperamos también tener los ingresos del CDF, que es un pago inicial de 3,1 millones de dólares. Sí, tendremos un presupuesto mayor al que de 2018, pero tampoco nos podemos volver locos. No llegaremos nunca a equipararnos con otros clubes.

¿Pero la meta es pelear la Copa?
Tratamos de fijarnos metas volantes, de corto plazo. La meta del primer semestre es superar la fase de grupos y estar en la parte superior del torneo nacional.

¿Son exigencias para Beñat?
Son metas que concordamos con él. Y que si no se cumplen, no se logró un objetivo. No estamos hablando de bolitas de dulce, es una meta ambiciosa. Y luego nos fijaremos las metas del segundo semestre. Lo que no queremos en ningún caso es descuidar el torneo nacional, porque es una meta mucho más alcanzable. El bicampeonato nos pondría otra escarapela en la historia del club. Y no hay que olvidar la Supercopa.

¿Repatriará a algún cruzado de los que juegan por el mundo?
Puede ser, pero están con contratos vigentes, en clubes importantes, económicamente relevantes, y buenas actuaciones. Por ejemplo, Parot. Uno tiene que ir a comprarle el jugador a Rosario Central, y te van a decir ‘son dos o tres millones de dólares’. Y para qué decir si uno va a buscar a Gary. Sabemos que cuando quieran, y puedan, van a volver. Aunque también van a hacer sus exigencias.

¿Cuánto mérito tiene Buljubasich en esto?
Mucho. Grafico en él lo del trabajo. Se da una imagen correcta del trabajo de muchas personas. Con él hemos ganado seis títulos, hemos vendido jugadores, han salido del fútbol formativo. Para aquellos que opinan desde la galería, y aunque sí nos hemos equivocado, me parece que es una reivindicación de su trabajo.

¿En qué etapa está la ampliación de San Carlos?
Contratamos un asesor financiero que nos está ayudando a definir con mayor detalle la estructura de financiamiento del proyecto y acompañándonos en la búsqueda del sponsor para la venta del derecho de nombre del estadio. Estamos intensamente trabajando en eso. A esta altura hablaré de proyectos y no de plazos. Prepararemos un proceso formal para recepción de ofertas vinculantes de las distintas empresas que hemos contactado. No me casaré con cuándo lo voy a cumplir, porque nos damos cuenta de que hay deseos, pero hay etapas y procesos internos. Lo único que le puedo decir a la gente es que seguimos trabajando permanentemente. Ese sueño va a seguir siempre.

¿Qué pasó el día de las elecciones de la ANFP?
No sé qué pasó. Como imagen de fútbol no es bueno lo que ocurrió. Tanto luchamos por mejorar la imagen, y en una elección donde la mayoría de los clubes no se atreve a decir a quién apoya, que mantiene el voto secreto, como un elemento de negociación de no sé qué. Y más aún, que cambien sus votos en elecciones sucesivas, como imagen no es bueno, no es serio. Pretendo hacer cambios profundos en el método de elección de la ANFP. Yo preferiría voto público, aunque puede ser discutible. Y cambiar el absurdo total de que no gane el que saca más votos en la segunda vuelta. Pero acá, una lista que gana dos veces y pasa algo por ir a almorzar… Y me arrepiento de haber ido a almorzar, tal vez no debimos hacerlo, y ahí dos clubes cambiaron su voto. Pero la mezcla de voto secreto más quórum calificado se presta para unas negociaciones que nadie sabe qué se negoció, quién negoció con quién, a nombre de quién, qué se ofreció, y provoca que milagrosamente nuestros 24 votos se hayan transformado en 21.

¿Sabe quiénes son esos clubes?
No tengo constancia. Yo quisiera que ellos dijeran, porque he visto esfuerzos en on y en off por sindicar a otros clubes como que cambiaron su voto, no quisieron reconocer que lo cambiaron. La información que tenemos ahora es que habría sido Puerto Montt y la Unión Española. Si no son, que salgan y lo digan, pero me parece muy negativo para el fútbol chileno que eso haya ocurrido. Eso no quita que hay un presidente que ganó legítimamente y que nosotros como Católica lo vamos a apoyar en todo lo que creamos conveniente para el fútbol chileno y la actividad. Pero como ejemplo de elección dejamos mucho que desear.

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