La fórmula de la U para deshacerse de Pablo Aránguiz para la temporada 2023

Pablo Aránguiz, en un encuentro entre Universidad de Chile.

Pablo Aránguiz, en un encuentro entre Universidad de Chile. Foto: Sebastián Oria/AgenciaUno

Más allá que en Azul Azul repiten que el técnico entrante tomará la decisión, en la escuadra estudiantil ya entablan conversaciones con Ñublense. En La Cisterna quieren que la carta del chileno facilite la negociación por dos jugadores que gustan del elenco de Chillán: Federico Mateos y Lorenzo Reyes.



La U se cansó de Pablo Aránguiz. El futbolista que arribara en 2020 al CDA jamás ha logrado convencer a los técnicos en Universidad de Chile. Menos a los fanáticos. Pese a que le queda contrato hasta 2023, la idea en la tienda azul es que el jugador pase a Ñublense. En Azul Azul, sin embargo, insisten en que el nuevo técnico que asuma el club tendrá la palabra final.

El exrepresentante del volante es Sergio Gioino, actual presidente de los Diablos Rojos. De hecho, el formado en Unión Española continúa en la firma UnoSports, que hoy es controlada por quienes eran los socios del otrora futbolista.

De momento, la operación de dar la carta de Aránguiz busca facilitar el arribo de dos jugadores que interesan en La Cisterna: Lorenzo Reyes y Federico Mateos. Jugadores de gran campaña en el club chillanejo, que fue subcampeón del Campeonato Nacional 2022, clasificándose a la Copa Libertadores. En el caso del mediocampista formado en Huachipato, ya han existido conversaciones y ofertas por parte de la dirigencia laica.

Además, desde el Estadio Nelson Oyarzún asumen que es una operación más que factible. Hace algunas jornadas, en conversación con radio Cooperativa, Jaime García, entrenador de Ñublense, llenó de elogios al volante. “Me encanta como juega Aránguiz. Soy mucho de darle oportunidades al jugador. Hay que ver de donde viene, hay que contenerlos, ver su historia, por qué su comportamiento es así. A mi me gustan los jugadores locos, para que vamos a andar con cosas”.

En el pasado, García logró recuperar el nivel de Nicolás Guerra, quien tuvo un inicio prometedor en Universidad de Chile, para luego sufrir un estancamiento de rendimiento. “Si me pusiera pesado, tomando el currículum o el pasado, nos quedaríamos sin jugadores. Tengo que tratar de ayudarlos, son chicos. Si después ya no hay nada que hacer, bueno, yo ya di lo que podía”, agregó el estratega.

Pablo Aránguiz celebra su segundo gol.
Pablo Aránguiz celebra su segundo gol ante Huachipato, en la primera rueda del Campeonato 2022. Foto: Twitter - @udechile

El polémico Aránguiz

El paso de Pablo Aránguiz en Universidad de Chile tiene más bajos que altos. El volante arribó a inicios de 2020, luego de un breve paso por Unión Española, club al que retornaba tras estar jugando en el Dallas de la MLS. Su nivel en los primeros partidos era alto. Se entendía muy bien, en ese momento, con Walter Montillo, otro de los refuerzos del año.

Sin embargo, con el tiempo, la flecha se fue hacia abajo. A fines de 2021, cuando la U estaba sumida en un pozo, peleando por mantener la categoría, el formado en Santa Laura fue uno de los más apuntados por parte de la parcialidad estudiantil. El día de la invasión en El Teniente, fue uno de los futbolistas amedrentados. El volante recibió llamados telefónicos y amenazas por las redes sociales. Atrás quedaban los días donde se perfilaba como uno de los llamados a comandar el bullado recambio de la Selección.

Con el cambio de año, las cosas no mejoraron para Pablo Aránguiz. Con Santiago Escobar entraba en los segundos tiempos. Luego asumió Sebastián Miranda, en su primer interinato, y el portador de la casaca 8 tuvo un gran partido, ante Huachipato. “El técnico habló conmigo, me dio la confianza, me hizo sentir parte importante dentro del plantel y estoy muy agradecido por la confianza que me dio (...) Fue un conjunto de emociones mezcladas. Desahogo. Alivio. Alegría. Sacarse un peso de encima, por así decirlo, en cuanto a no venir jugando ni poder marcar goles. Se que fue un partido bastante bueno en lo personal. Es un golpe anímico muy importante para mí y espero ratificarlo semana a semana”, declaró en aquella oportunidad. Sin embargo, terminó siendo un espejismo.

Pablo Aránguiz, durante el cierre de la temporada 2021. Foto: AgenciaUno

Hace semanas, un grave hecho decantó en la situación en la que se encuentra Aránguiz. El volante fue acusado por el guardia de un centro de eventos ubicado en Peñalolén de agredirlo con un objeto contundente. “Soy el de la U y a mí no me sale nada matar a un hueón’”, exponía en el testimonio que entregaba a Chilevisión. “Me dijo: ‘Te voy a pegarte los medios balazos’. De repente me doy vuelta y siento un golpe en la cabeza con un elemento contundente”, revelaba.

Luego de aquella acusación, Sebastián Miranda decidió darle una nueva oportunidad. El 30 de octubre, ingresó en el partido ante Huachipato. No obstante, duró siete minutos en cancha. Luego de saltar al campo, el mediocampista agredió a Bastián Roco y vio la roja directa. Desde entonces, no apareció más en las nominas de Universidad de Chile.

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