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“La municipalidad no quería asumir el riesgo”: la trastienda que dejó fuera a los hinchas de Boca del duelo ante la UC

La determinación, fundada en criterios de seguridad, no solo redefine el estreno de Universidad Católica en la Copa Libertadores, sino que instala un precedente para la organización de los siguientes partidos del certamen continental en el Claro Arena.

“La municipalidad no quería asumir el riesgo”: la trastienda que dejó fuera a los hinchas de Boca del duelo ante la UC. JONNATHAN OYARZUN/ATON CHILE

La decisión de que el partido entre Universidad Católica y Boca Juniors, programado para el 7 de abril a las 20:30 horas en el Claro Arena por la Copa Libertadores, se dispute sin público visitante remece el arranque del certamen continental. Se trató de un proceso que involucró a la Municipalidad de Las Condes, la Delegación Presidencial Metropolitana y Cruzados.

El punto de partida se remonta a una reunión protocolar sostenida tras la asunción del nuevo delegado, Germán Codina. En ese encuentro, la alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, expuso la situación operativa del estadio y solicitó que algunos partidos, en particular los internacionales, fueran considerados de alto riesgo. Según señalan desde el municipio, nunca se mencionó explicitamente que fueran sin hinchas visitantes, pese a la explicación posterior del delegado.

Sin embargó, sí plantéo la autoridad comunal que la magnitud de este tipo de encuentros exigía un tratamiento preventivo en materia de seguridad. Tras esa reunión inicial, la Delegación Presidencial comenzó a evaluar la planificación del partido, uno de los compromisos con mayor demanda de público forastero en el calendario de la UC.

Con el correr de los días, la definición se fue consolidando. El delegado comunicó que se buscaría que el encuentro se jugara sin hinchas visitantes. La decisión fue ratificada oficialmente el lunes. Ese mismo día, Cruzados emitió un comunicado en el que confirmó la resolución adoptada por la autoridad.

La institución precordillerana también explicó que intentó mantener la presencia de fanáticos argentinos, pero que las gestiones no prosperaron. “Sin perjuicio de acatar y comprender la decisión de la autoridad, Cruzados intentó un acuerdo con el equipo rival destinado a asegurar la presencia de hinchas visitantes en el estadio de Universidad Católica, en números adecuados para garantizar una experiencia segura tanto de los asistentes locales como de los foráneos. Sin embargo, este acuerdo no fue posible y no se pudo presentar a tiempo a las autoridades competentes”, señala el escrito.

Finalmente, el club informó que la decisión fue comunicada al organismo sudamericano: “Cruzados informó de esta resolución a Conmebol, cumpliendo así con los plazos reglamentarios establecidos para esta competencia por parte del organizador”.

La oferta y el aforo

Desde Universidad Católica sostienen que la planificación inicial contemplaba un espacio específico para el público visitante. Claro que con una capacidad inferior a la exigida por el reglamento del torneo. Según explican en el club, el aforo ofrecido corresponde a la cifra que tiene el Claro Arena para la visita, ubicado en el codo de la galería Ignacio Prieto, el único sector diseñado para forasteros.

Ese lugar presenta características particulares en términos de seguridad y control de acceso. “Este es el único espacio del estadio que está delimitado con rejas y separaciones para los días de partido que incluya a hinchas visitantes. Cuando aquello no ocurra, las estructuras pueden ser retiradas, ya sea para utilizar esa zona con hinchas cruzados o para el correcto desarrollo de otro espectáculo en el recinto”, detalla la definición institucional del remozado reducto.

A inicios de año, el gerente general de Cruzados, Juan Pablo Pareja, explicó que el número de abonados fue definido considerando esa variable. “Mantenemos ese número (14.000) para cumplir con compromisos comerciales, auspiciadores, protocolo, reglamentos de la ANFP, Conmebol, y también reservar aforo para la visita”, señaló en entrevista con El Deportivo.

El margen de venta final que explicaba dependía precisamente de la presencia o ausencia de hinchas del rival. “Varía según si hay público visitante y también según las exigencias de Conmebol en Copa Libertadores. Además, son hasta 2.000 tickets, según el reglamento, para la visita. Hay acuerdos de reciprocidad, dependen del rival, distancia y cantidad de hinchas”, dio a conocer el ejecutivo.

La UC debutará por la Copa Libertadores ante Boca Juniors. DIEGO MARTIN/PHOTOSPORT

Lo que dice el reglamento

La normativa de Conmebol establece una obligación para los clubes en materia de entradas destinadas al público visitante. El reglamento señala que los clubes deben poner a disposición un mínimo de 2.000 entradas.

El mismo documento establece sanciones en caso de incumplimiento. “En el caso de incumplimiento a estas disposiciones el Club será sancionado por la Comisión Disciplinaria de la CONMEBOL con una multa no inferior a USD 20.000. En el caso de una segunda y subsiguientes infracciones se podrán imponer sanciones adicionales”, indica la normativa.

Sin embargo, el reglamento contempla una excepción específica que permite excluir esa obligación. La disposición señala que el requisito no aplica si existe una sanción disciplinaria, una orden judicial o una instrucción del organismo de seguridad local que prohíba el ingreso de público visitante, siempre que esa decisión sea informada a Conmebol con al menos ocho días de anticipación y con la justificación correspondiente. Algo que en esta ocasión sí ocurrió.

Seguridad, entorno y logística

En el análisis de las autoridades, el factor determinante no fue exclusivamente deportivo. La evaluación incluyó antecedentes recientes en materia de orden público y la capacidad operativa del sector donde se ubica el estadio.

Richard Kouyoumdjian, concejal de Las Condes, sostiene que la decisión respondió a una combinación de variables. “La Delegación Presidencial nueva probablemente no quiere correr más riesgos con incidentes de seguridad después del Día del Joven Combatiente, lo de los estudiantes en el Liceo Lastarria y otros episodios recientes. Yo creo que quieren transmitir una sensación de seguridad”, explica a El Deportivo.

Otro de los aspectos considerados fue el impacto vial que genera un partido de alto interés internacional en un recinto emplazado en una zona residencial. El político describe el escenario operativo que enfrentan las autoridades cada vez que se disputa un partido en el estadio: “Si llegan nueve mil autos y tienes capacidad para solo tres mil, hay seis mil autos que se tratan de estacionar en distintas calles de San Carlos de Apoquindo y ya son calles estrechas”.

La planificación de un encuentro en día laboral también influye en la evaluación de riesgo. “Para poder preparar un partido de fútbol a esa hora, tú tienes que comenzar a despejar las calles y poner barreras tipo cuatro de la tarde. Hoy en día hay colegios, universidades y clínicas, y por lo tanto ese tipo de irrupción en un día de semana es complejo”, apunta Kouyoumdjian.

En el entorno municipal sostienen que la coincidencia entre la alcaldía y la Delegación Presidencial respondió a objetivos distintos que encaminaron a la misma resolución. Kouyoumdjian sostiene que ambas autoridades actuaron por razones diferentes. “Hubo una acción clara de parte de la municipalidad de decir que no quería asumir ese riesgo y la delegación también coincidió”, indica.

“La alcaldesa defiende la paz y tranquilidad de San Carlos de Apoquindo y, al declararlo sin visitantes, no afecta a los hinchas de la UC y sale bien parada frente a los habitantes que sufren cada vez que hay un evento”, sostiene.

En paralelo, pese a que reclaman no haber sido considerados por el municipio, la Junta de Vecinos de San Carlos de Apoquindo C-25 celebra la decisión. “Creemos que cualquier medida que las autoridades correspondientes tomen y que pueda ir en beneficio de nuestra comunidad, nos parecerán acertadas. En ese sentido, si a criterio del delegado presencial, la hinchada rival podría implicar un riesgo innecesario de seguridad, además de requerir mayor uso de recursos públicos como personal de Carabineros, los que necesariamente dejarían sin servicio a otras comunidades, entonces nos parece que es una decisión que va en el camino correcto”, establece la entidad.

“Por cierto que se agradecería cualquier gesto de acercamiento por parte de las distintas autoridades hacia nosotros, los cuales serían muy bien recibidos por nuestra comunidad y como única organización de su tipo en el sector, nos ponemos a disposición tanto del Gobierno central como especialmente de la Municipalidad para lo que sea necesario que vaya en beneficio de todos”, enfatiza.

El precedente

En el plano deportivo, la medida abre un escenario de reciprocidad que podría afectar a los hinchas de la UC cuando el equipo deba visitar a Boca Juniors en Buenos Aires. Es probable que el club argentino adopte la misma decisión de no recibir a fanáticos de Universidad Católica en La Bombonera.

La notificación dentro de los plazos sostiene la viabilidad del partido en el Claro Arena. Incluso sin la eventual sanción económica para Cruzados. En ese contexto, el encuentro se jugará, pero bajo condiciones distintas a las previstas inicialmente, sin público visitante y con un operativo de seguridad ajustado a la categoría de alto riesgo.

En esa línea, la decisión establece un precedente para los próximos partidos internacionales del club, que después del próximo martes debe pensar en sus choques ante Cruzeiro y Barcelona.

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